[¿? – Mallorca, 1114]

Rey de la taifa de Baleares o Mallorca (1094-1114)

Mubassir era un liberto del anterior gobernante de la taifa, ‘Abd Allah ben Aglab. Según Ibn Jaldún, Mubassir era de origen sardo y habría sido capturado en la expedición que Muyahid de Denia había realizado contra Cerdeña.

Pero parece más probable la explicación de Ibn al-Kardabús. Dice que ‘Abd Allah ben Aglab lo habría rescatado en Qalat al-Hamir, en la actual provincia de Lérida (literalmente la Fortaleza de los Asnos, probablemente Castelldasens), donde era preso de los barceloneses. El gobernante balear habría enviado una embajada, seguramente ante el conde de Barcelona, y Mubassir viajaría con los embajadores a Mallorca.

‘Abd Allah le puso a su servicio y acabó siendo su hombre de confianza. Ibn al-Kardabús dice de él:

Fue elevado de miras, loable de costumbres y de gran virtud y generosidad. Y cuando el enemigo le atacó, defendió su territorio -y no ha sido alabada su prudencia en la lucha como lo ha sido él- hasta que murió.

Ibn al-Kardabús: Historia de al-Andalus, trad. por Felipe Maíllo Salgado, Akal, 1993, pág. 149

Gobierno de Mubassir

Cuando falleció ‘Abd Allah ben Aglab, a comienzos del 1094, Mubassir se hizo cargo del gobierno de la taifa y tomó el título de Nasir al-Dawla (el Defensor del Estado). Entre los años 484H y 504H acuñó gran cantidad de moneda, principalmente dirham de plata, aunque a medida que pasaba su gobierno eran de peor calidad.

Ejemplos de monedas acuñadas por Mubassir de Mallorca.

Mubassir realizó numerosas incursiones de piratería contra los territorios cristianos vecinos. Según al-Qalqasandí:

Mubassir se declaró independiente en Mallorca, realizando constantes expediciones marítimas a las poblaciones del enemigo hasta que el infiel de Barcelona reunió tropas para combatirlo y lo sitió en Mallorca.

al-Qalqasandí: Subh al-a’sa fi sina’at al-insa , trad. Luis Seco de Lucena, Valencia, 1975, p. 72

Y así fue. Como respuesta a las expediciones de piratería baleares, el papa Pascual II promovió una cruzada contra las islas. Participaron naves de Pisa, Florencia, Roma y otras ciudades, y destacó también la intervención del conde Ramón Berenguer III de Barcelona.

En el año 508H (1114) trescientas embarcaciones llegaron a la isla de Ibiza, que el 11 de agosto, tras un asedio de 30 días, fue tomada y saqueada y todos sus habitantes capturados. A continuación la flota se dirigió a la isla de Mallorca.

Mientras tanto Mubassir se había fortificado en Palma. Mandó construir muros y fosos alrededor de la ciudad, y solicitó el consejo de sus notables para decidir si pedían ayuda a los almorávides.

Ante los desmanes que cometían éstos en la Península, decidieron intentar negociar con los cristianos que asediaban la ciudad. Tras ocho meses de asedio Mubassir Nasir pidió la paz a cambio de liberar a todos los cautivos. Pero, mientras tanto, envió al marino ‘Abd Allah ben Maymun a pedir apoyo al emir almorávide Alí ben Yusuf. Así narra este hecho Ibn al-Kardabús:

Y en el curso de ese asedio, Nasir al-Dawla -o sea, Mubassir el Eunuco- había escrito al Emir de los Muslimes pidiéndole socorro e implorando su ayuda, y envió su mensaje por el general Abu ‘Abd Allah ben Maymum, que era a la sazón junto a él qa’id de una galera.
El enemigo no se dio cuenta hasta que la galera salió equipada en la noche del arsenal, al instante [el enemigo] marchó en pos de ella, persiguiéndola cerca de diez millas; las tinieblas, empero, la ocultaron.
Cuando [el enemigo] perdió toda esperanza de alcanzarla, volvió tras su pasos frustrado. Así, pues, Ibn Maymum llegó con la carta a [donde] el Emir de los Muslimes, que ordenó al momento la construcción de trescientas embarcaciones y que en un mes se botasen a la vez.

Ibn al-Kardabús: Historia de al-Andalus, trad. por Felipe Maíllo Salgado, Akal, 1993, pág. 150

Sin embargo, la ayuda no llegó a tiempo para Mubassir. El 24 de agosto los cruzados desembarcaron en Mallorca y asediaron la ciudad durante todo el invierno. En el transcurso del asedio Mubassir, a fines del 1114, enfermó y falleció.

Fue sucedido por un pariente suyo llamado Abu al-Rabí Sulayman ben Lubun, que siguió defendiendo Mallorca hasta que finalmente fue apresado por los cristianos en 1115. Estos tomaron finalmente el alcázar el 3 de abril de 1115. Después realizaron también expediciones de saqueo contra Menorca, Cabrera y Formentera.

La flota almorávide llegó a fines del 1115 o principios de 1116 cuando las tropas cristianas ya habían evacuado las islas.

Bibliografía

  • Ibn al-Kardabús: Historia de al-Andalus, trad. por Felipe Maíllo Salgado, Akal, 1993.