Teodomiro. [?-744]

Dux o conde visigodo, gobernador semiautónomo de la cora de Tudmir  (713-744)

Posiblemente era conde o dux visigodo de Aurariola y se enfrentó a las tropas invasoras. Finalmente capituló, el 5 de abril de 713 y firma con ‘Abd al-Aziz ben Musà un pacto, conocido como pacto de Teodomiro.  Mediante dicho acuerdo, Teodomiro, llamado en árabe Tudmir (تدمير),  mantuvo el control del área sureste de al-Ándalus. Teodomiro adquiere el compromiso de sumisión, de no colaborar con enemigos de los musulmanes y de pagar un tributo al emir musulmán.

La extensión exacta del territorio de Tudmir, como a partir de entonces se conocerá a la zona, no es conocida. El pacto nombra siete ciudades, pero nos han llegado al cuatro copias del pacto (al-Udri, s. XI; al-Dabbi, siglo XII; y Ibn Adarí, siglo XIII; al-Garnati, siglo XIV) con diferentes grafías de las ciudades que comprendía.  Es prácticamente seguro que las ciudades de Orihuela, Alicante, Lorca y Mula estaban incluidas, pues aparecen en las cuatro versiones. El resto pueden ser Villena, Elche, Eio, Yecla, Hellín, Cieza…

La fecha de su muerte es conocida por la mención de la Crónica Mozárabe del 754 que además realiza una semblanza del personaje. Dice así:

Por la misma época, en la era 782 (año 744), murió el belicoso Teodomiro, quien en diversas zonas de Spania había ocasionado considerables matanzas de árabes y, después de pedir con insistencia la paz, había hecho con ellos el pacto que debía. Ya en tiempos de los reyes godos Egica y Witiza se había alzado con la victoria sobre los bizantinos, que como buenos marinos habían llegado hasta su patria por mar.

También se habla de su gran dignidad y honradez, e incluso de que al ser interrogado por los cristianos orientales, tanta seguridad en la verdadera fe se halló en él, que todos tributaron grandes alabanzas a Dios.

Fue amante de las Escrituras, asombroso en la elocuencia, desenvuelto en las batallas y considerándolo Amir Almuminin más prudente que los demás, lo ensalzó favorablemente y confirmó el pacto que anteriormente había establecido con Abdelaziz. Así, queda corroborado de tal forma que de ninguna manera podría ya ser anulada su fuerza de lazo tan firme por los sucesores árabes, y después de esto regresa a Spania alborozado.

Según el cronista, el pacto fue confirmado por el mismo califa de Damasco (aunque desconocemos por quién exactamente pues se le nombra por su nombre honorífico, Amir Almuminin, el emir de los creyentes), ciudad a la que viajó personalmente.

El historiador árabe Al-Udri menciona que una hija de Teodomiro se casó con el árabe ‘Abd al-Yabbar ben Jattab, que con el tiempo daría lugar a una de las familias con mayores posesiones patrimoniales de la zona.

Tras su muerte, la autonomía de este territorio se mantendrá con otro noble visigodo, Atanagildo.