‘Abd al-Aziz ben Musà (عبد العزيز بن موسى) [c. 685-716]

Primer valí de Al-Ándalus (714-716)

Hijo de Musà ben Nusayr, desembarcó junto a él en junio del 712 en la península Ibérica. Sofocó una revuelta en Sevilla junto con su hermano ‘Abd Allah y luego se dirigió hacía Málaga y Granada.

Parece que fue el encargado de firmar el pacto de Tudmir o de Orihuela con el conde Teodomiro (5 de abril 713) por el cual dicho conde mantenía un territorio semiautónomo en la zona de Alicante y Murcia, llamado posteriormente Tudmir.

Tras la marcha de su padre y de Táriq a Damasco (714), ‘Abd al-Aziz se encargó del gobierno de las nuevas tierras conquistadas así como de barrer las resistencias que aún persistían. Instauró la capital en Sevilla y se casó con la viuda del rey RodrigoEgilona. Este matrimonio pudo estar motivado por un intento de legitimar el nuevo emirato como sucesor del reino visigodo y atraer así a parte de la antigua nobleza visigoda.

Consolidó las conquistas de su padre: sometió las ciudades del sur de Portugal que aún se resistían (Évora, Santarem, Coimbra, …) y conquistó Pamplona y Tarragona. Las fuentes islámicas dicen de él que «fue uno de los mejores gobernadores, pero no duró mucho porque el ejército se levantó contra él y fue asesinado por ciertas cosas de las que se le acusaba.»

Murió asesinado por orden del califa Sulaymán I el 29 de febrero de 716 en la iglesia de Santa Rufina de Sevilla (ya consagrada como mezquita). Tras unos meses sin gobernador, el ejército eligió sucesor a su primo Ayyub ben Habib al-Lajmí.

 

El asesinato de ‘Abd al-Aziz

Existen dos versiones sobre las causas de su asesinato. Una dice que se le acusó de desviarse de las normas del Islam instigado por su nueva esposa y de que ésta incitara a convertirse al cristianismo y a hacerse coronar rey de España e incluso fabricarse una corona de oro con las joyas que Egilona conservaba. También se dice que le aconsejó hacer una puerta pequeña de forma que todo aquel que se quisiera reunir con él tuviera que agacharse al entrar en la estancia. Entre el ejército se corrió la voz de la supuesta defección al califa omeya y al Islam y acordaron su asesinato. El asesinato se llevó a cabo durante el rezo en la mezquita de Sevilla por un tal Ziyad ben ‘Udra al-Balawí, quien le clavó una espada por detrás mientras exclamaba: «¡Lo tienes merecido, hijo de perra!».

La otra versión, según Ibn Qutayba, cuenta que fue asesinado por orden del propio califa Sulayman pues temía que al haber impuesto una multa y haber humillado a su padre, ‘Abd al-Aziz se rebelara.  La orden fue ejecutada por Habib ben Abi Obeida, con la posible intervención de Ayyub, primo de ‘Abd al-Aziz. Le cortaron la cabeza y fue llevada a Damasco por el propio Habib ben Abi Obeida. También ordenó el asesinato de su hermano ‘Abd Allah, gobernador de Ifriqiya. Allí Sulayman le mostró sendas cabezas a su padre.

En los restos de la muralla de Sevilla aún podemos contemplar la Torre de Abdelaziz, llamada así en honor al primer valí de al-Ándalus. Realmente es una torre octogonal de época almohade (s. XII o XIII).

La historia del matrimonio entre ‘Abd al-Aziz y Egilona ha sido tratada en varias obras literarias. También existe una novela histórica basada en la biografía de ‘Abd al-Aziz.