El Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana ha finalizado la excavación arqueológica en el yacimiento de La Magdalena (Grañón) integrada en las obras del tramo Santo Domingo de la Calzada – Villamayor del Río de la Autovía del Camino de Santiago A-12.

Se trata de un yacimiento de cronologías tardoantigua y altomedieval en una superficie de 1.985 m2. La intervención ha permitido documentar casi 120 contextos arqueológicos, de los cuales 108 son tumbas de inhumación pertenecientes a una necrópolis altomedieval. Una vez finalizada la intervención y agotada la estratigrafía arqueológica, se trabaja en la redacción de la memoria técnica, que incluirá el tratamiento y estudio de materiales arqueológicos y un exhaustivo estudio antropológico de los finados exhumados.

La UTE “Autovía A-12”, adjudicataria de los trabajos por parte del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, contrató para la realización de los trabajos arqueológicos a la empresa Antequem, Arqueología y Medio Ambiente, S.L. Esta empresa redactó el correspondiente proyecto de actuación, solicitando permiso de excavación arqueológica a la Dirección General de Cultura del Gobierno de La Rioja. El permiso fue concedido el pasado 20 de mayo de 2020.

Características técnicas de la excavación

La actuación se ha realizado durante el último mes y medio y se ha desarrollado en una superficie de 1.985 m2. Las tareas de excavación manual han permitido reconocer y documentar de forma exhaustiva 117 contextos arqueológicos pertenecientes a un yacimiento de cronologías tardoantigua y altomedieval.

De ellos, 108 son tumbas de inhumación perteneciente a una necrópolis altomedieval, con sepulturas excavadas en la arcilla geológica en forma de fosas simples o, en algunos casos, antropomorfa, es decir marcando los hombros.

Aproximadamente la mitad de las tumbas presentan cubierta de lajas de piedra –de caliza, arenisca o esquisto–, en algún caso monolíticas, mientras que en el resto se cubrió el cadáver directamente con tierra.

Todos los cuerpos estaban colocados en decúbito supino, a excepción de algunos neonatos colocados en posición fetal. En la posición de los brazos es donde se observan leves variaciones, ya que podían estar a lo largo del cuerpo o flexionados en diversos ángulos, con las manos sobre el abdomen, el pecho, las clavículas o el pubis, y en muchos casos cada brazo estaba en una posición diferente, es decir de manera asimétrica. Lo que sí parece claro es que estaban envueltos en sudarios, pues, aunque no se ha conservado ningún resto textil, lo esqueletos muestran un recogimiento que sólo sería posible si estaban envueltos en una tela que contuvo los miembros durante los procesos postdeposicionales relacionados con la pudrición del cadáver.

Apenas se han identificado alteraciones y expolios de las tumbas. Asimismo son muy escasos los objetos hallados dentro de las tumbas, tanto ajuares como prendas, amuletos o elementos del ritual de enterramiento.

En lo que se refiere a la población, a priori se identificaron 71 individuos adultos, 30 infantiles y 6 neonatos, sin contar las reducciones, que, en todo caso, eran bastante escasas.

Restos de un poblado

Además del cementerio altomedieval, se han excavado varias estructuras de cronología tardoantigua que se corresponden con los restos de un poblado, ya que incluyen un posible fondo de cabaña, un horno de fundición y unos 10 hoyos, identificados como silos de almacenamiento o con otras funciones indeterminadas.

Una vez finalizada la intervención y agotada la estratigrafía arqueológica, se trabaja en la redacción de la memoria técnica que incluirá el tratamiento y estudio de materiales arqueológicos y un exhaustivo estudio antropológico de los restos óseos exhumados.

El estudio antropológico se realizará en el Laboratorio de Evolución Humana del Área de Paleontología, que forma parte del Departamento de Historia, Geografía y Comunicación de la Universidad de Burgos.