Los orígenes de Grañón se remontan a la construcción de un castillo sobre un cerro testigo, el cerro de Mirabel, que domina el emplazamiento actual de la localidad y que es un inmejorable punto de observación de todo el valle del río Oja.

La primera noticia conocida sobre la fortaleza de Grañón procede de la Crónica Najerense que nos informa que en época del conde Diego Rodríguez de Castilla y Alfonso III de Asturias, en el 885, se

En la era 922 repobló Burgos el conde Diego por mandato del rey Alfonso y fue muerto en Cornuta en la era 923 el 31 de enero. En el mismo año y en la misma era se repueblan el monasterio de Cardeña y el castillo de Grañón.

Crónica Najerense. II, 22.

Grañón formaba parte de la línea fronteriza (Cerezo de Río Tirón, Belorado, Ibrillos, Pazuengos, Castildelgado…) que protegían las estribaciones montañosas de los condados de Álava y Castilla defendidas por Pancorbo y Cellorigo.

Por esta noticia podemos sospechar que el primer momento de la fortaleza es musulmán, ya que toda esta zona tiene un firme dominio musulmán a mediados del siglo IX, y que fue tomada por Alfonso III en el 885.

Pero la zona está en permanente conflicto hasta la segunda década del siglo X. En algún momento volvió a pasar a dominio musulmán, quizás de los Banu Qasí.

En el verano del 904 tenemos noticia de un asedio contra Grañón por parte de Alfonso III. En respuesta Lubb ben Muhammad atacó Bays (¿río Bayas?, ¿Baños de Rioja?) y obligó a Alfonso III a levantar el sitio sobre Grañón. Así lo narra la crónica al-Bayan al-Mugrib II:

Año 291H (23-nov-903 a 12-nov-904). En él salió Lubb ben Muhammad hacia Bays, en las proximidades de Álava, en ramadán (17 julio 904 a 15 agosto 904). Conquistó el castillo de Bays y sus alrededores. El bárbaro Alfonso estaba entonces sitiando el castillo de Garnun (Grañón); cuando supo la entrada de Lubb ben Muhammad en el castillo de Bays salió huyendo.

Incorporación al reino de León (923)

La alianza entre Ordoño II de León y Sancho I Garcés de Pamplona hizo posible que el dominio musulmán sobre el oeste de la actual La Rioja acabara finalmente. En la primavera de ese año los aliados se hacen con el control de Grañón, Pazuengos, Ibrillos, Tobía, Quel, Albelda, Alberite y Arnedo.

Desde ese momento Grañón se incorpora al condado de Cerezo y Lantarón y posteriormente al de Castilla (931), siendo su fortaleza más oriental. Además se convertirá en frontera con el reino de Pamplona.

En el 934 un pacto entre Toda de Pamplona y ‘Abd al-Rahman III permite al califa pasar el territorio pamplonés con su ejército para atacar el reino de León. Las tropas califales penetran por Grañón y pasan por Ibrillos, Cerezo de Río Tirón hasta llegar a Burgos.

Grañón aparece ya entonces en la documentación de diversos monasterios. Dentro del cartulario de San Millán de la Cogolla, dejando aparte el falsificado de los Votos de San Millán por Fernán González (934) en el que se donaba al monasterio Grañón (Grannione, cum suis villis) aparece en:

  • 936, donde se cita a Fernán González como conde en Grañón (et comite Fredinando in Cereso et in Granione).
  • 938, de nuevo aparece Fernán González como tenente en Grañón (Ego Fredinando, nutu Dei comes, tenentem Castellam et Cereso et Granionem)
  • 945, el conde Fernán González entrega el monasterio de San Martín de Grañón a San Millán de la Cogolla.
  • 27 abril 991, la noble doña Massoara se entrega a San Millán y dona sus propiedades situadas en Grañón y Leiva.
  • 1028, relación de propiedades de San Martín de Grañón.

También es citado en un documento del Cartulario de Albelda, doc. 21, cuando en el 953 un tal Íñigo se entrega a dicho monasterio y aporta sus propiedades en la Villa de Zahal (et aliaum sub rivo, in via Granione).

Grañón entre Pamplona y Castilla (1035-1134)

En el 1029 tras el asesinato del conde García Sánchez en León, Sancho III de Pamplona se hace con el dominio del condado de Castilla. El condado será repartido entre sus sucesores, quedando Grañón como parte del reino de Pamplona regido por García III Sánchez a partir del 1035.

En un documento de San Millán de la Cogolla posiblemente datado el 7 de marzo de 1032 ya aparece Sancho III como regidor de la zona y un señor llamado Oveco Muñoz en Grañón (maiorino Oveco Monnioz in Granione). El 31 de marzo de 1035 Blasco Sancio de Grañón donan tierras a San Millán de la Cogolla. Y el 13 de abril de 1036, reinando ya García III Sánchez, el gobernante de Grañón es un tal Monnio Citiz.

El 12 de diciembre de 1052 García III y su mujer Estefanía dotan al monasterio de Santa María de Nájera con numerosas propiedades, entre ellas con San Juan de Grañón (Sanctum Iohannem de Granione), tal y como aparece en el Cartulario de Albelda, doc. 38.

Sancho IV, el de Peñalén, autorizó el 11 de diciembre de 1059, a petición del obispo Gómez, abad de San Millán, a poblar en San Martín de Grañón y señala su autonomía con respecto a los de la villa.

En 1063 el mismo Sancho IV dona al señor Aznar García los monasterios de San Miguel y Santo Tomás de Grañón. Aznar García aparece como señor de la villa también en el 1064. En 1067 sigue apareciendo como parte del reino de Pamplona cuando otras fortalezas cercanas habían caído bajo el poder de Sancho II de Castilla. Y es posible que su señor siguiera siendo Aznar García que en el 1070 dona a San Millán los monasterios de San Miguel y Santo Tomás de Grañón.

Diversos documentos de los años 1071, 1075 y 1076 siguen demostrando que Grañón es territorio pamplonés.

Pero es posible que Grañón fuera recuperado por Castilla en algún momento anterior al 1081. El 14 de mayo de 1081 en una venta de viñas, parece que Grañón ya se encuentra bajo dominio castellano siendo rey Alfonso VI y Bermudo Gutiérrez señor de Grañón: Regnante Aldefonsus rex in Legione et in Castella et in Pampilona; senior Bermud Gutierrez in Granione.

Disponemos de otros nombres de los señores de Grañón en este período: Álvaro Didaz en 1083 y 1084; el conde García Ordóñez en Nájera y Grañón en 1089, 1090, 1094, 1097 y 1103 (Comite Garsia, dominante Calagurra, et Naiera et Granioni). Precisamente este conde García era llamado El Crespo de Grañón y fue uno de los principales magnates de Alfonso VI. Falleció en la batalla de Uclés en 1108.

Pero Alfonso I el Batallador, rey de Aragón y Navarra, conquistó de nuevo el territorio en torno a 1110/1111. Será recuperada de nuevo por Alfonso VII en torno al 1134.

Aún así la plaza fue disputada. En un pleito en que mediaba Enrique II de Inglaterra entre los reyes Alfonso VIII de Castilla y Sancho VI de Navarra (1176), una de las reclamaciones del rey navarro era la devolución del castillo de Grañón, que había sido propiedad del rey García Ramírez de Navarra por derecho hereditario, hasta que Alfonso VII se lo arrebató. Sin embargo, Navarra no consiguió su propósito y el castillo de Grañón siguió siendo castellano.

En 1187 Alfonso VIII concedió un fuero a la villa, en el que probablemente se determinó la planificación jurídica y urbanística del nuevo y definitivo asentamiento que surgirá en este siglo.

El castillo de Grañón

De la fortaleza que presumiblemente se construyó en el siglo IX y que pasó tantas de veces de manos entre ese siglo y el XII no queda absolutamente nada hoy en día.

Imagen de satélite del cerro de Mirabel donde estuvo emplazado el castillo de Grañón
Imagen de satélite del cerro de Mirabel donde estuvo emplazado el castillo de Grañón

El castillo de Grañón poco a poco irá perdiendo importancia a medida que el dominio castellano se afianzaba en La Rioja frente al reino de Navarra y las fronteras se desplazaban hacia el este a partir del siglo XII.

Al amparo del castillo de Grañón fueron surgiendo pequeños barrios o aldeas donde se fue estableciendo la población, como el de San Martín, del Castillo, San Miguel, Santo Tomás…

Finalmente la población se asentó en su emplazamiento actual en el siglo XII y es posible que el castillo se utilizara como cantera para construir las murallas y otros edificios.