Tras el abandono de Britania por parte de las legiones romanas en el 410, la situación de esa provincia será caótica. Además de seguir sufriendo los ataques de escotos y pictos, Britania será el objetivo de los pueblos germánicos jutos, frisones, anglos y sajones. Finalmente, a partir del 430, empezarán a asentarse en la isla y a tomar territorio de los britanos, quienes se replegarán hacia el occidente.

La inestabilidad provocará que haya migraciones de britanos hacia el continente, principalmente hacia la Armórica, donde se establecerá una importante comunidad britana que llevará consigo parte de su acervo cultural de origen celta. De tal modo que la zona comenzará a ser conocida como Bretaña y sus habitantes como bretones y allí se ha conservado un idioma céltico, el bretón, más emparentado con las lenguas celtas de Gran Bretaña que con el antiguo galo.

Pero no es tan conocido que otro grupo de britanos, menos numeroso, se estableció en la costa cantábrica del reino suevo, más concretamente en los que hoy sería la costa norte gallega y asturiana. No se sabe con exactitud cuándo ocurrió la migración pero se supone que fue entre fines del siglo V e inicios del siglo VI: un grupo de britanos, posiblemente procedentes de Cornualles, se estableció en el noroeste de la península Ibérica.

Allí fundaron el obispado de Britonia y el monasterio Máximo. Sin embargo, al contrario que lo que ocurrió en la Bretaña francesa, este grupo de britanos fue asimilado por la población local y no conservó su lengua aunque, es muy probable, que parte de sus costumbres hayan perdurado hasta nuestros días en tradiciones y músicas.

Emigraciones britanas s. V y VI
Emigraciones britanas s. V y VI

El obispado de Britonia

El obispado de Britonia es citado por primera vez en las actas de II Concilio de Braga, del 572. Siendo Miro el rey suevo, acudió a dicha cónclave el obispo Maeloc o Mayloc de Britonia: “Mayloc, Brittinorum eclesiae episcopus, his gestis subscripsi”. Se supone que este obispo podría ser la misma persona que el obispo Maliosus que acudió al I Concilio de Braga, celebrado en el año 561, bajo el auspicio del rey suevo Ariamiro, aunque en esas actas no se explicita de dónde es obispo.

Por otro lado, la sede de Britonia ya aparece en el Parroquial Suevo (Parrochiale suevum, Parochiale suevorum o Divisio Theodomiri), documento redactado en algún momento posterior a la celebración del sínodo de Lugo del 569, en el que se describe la organización eclesiástica del reino suevo. Los britanos estaban asentados por los territorios del monasterio de Máximo (actual basílica de San Martín de Mondoñedo, en Foz) y por Asturias: “Ad sedem Britonorum ecclesias que sut intro Britones una cum monasterio Maximi et que in Asturiis sunt”.

Localización

En Galicia la zona de mayor poblamiento parece haber sido la costa norte y en general la zona llamada mindoniense que debería de extenderse según resulta del Parrochiale suevo desde la comarca de Cavarcos (Barreiros), Sevios (Pol) y Carioca (Rivera Sacra) perteneciente a la sede Lucense hasta el territorio de los pésicos perteneciente a la diócesis Asturiciense conforme resulta del propio Parrochiale.

​En Asturias es probable que el área de poblamiento se situase en su zona oriental, principalmente entre los ríos Nalón y Sella, al norte de la cordillera, mientras que los pésicos cismontanos (actual Llaciana), pertenecían a la diócesis de Astorga. Hay numerosos topónimos en Asturias relacionados con la presencia britana, entre los que se pueden mencionar El Bretón (Avilés), la Fuente de los Bretones y dos pueblos denominados Bretones que se sitúan respectivamente en las parroquias de Vidiago y Belonciu (Paelontium).

Su antigua sede, conocida con el nombre de Monasterio Máximo ha sido identificada por numerosos estudiosos, por los restos constructivos y sepulcrales hallados pertenecientes a los siglos VI y VII, con la basílica medieval de San Martín de Mondoñedo (Foz, Lugo).

San Martín de Mondoñedo
San Martín de Mondoñedo

Si bien es cierto que otros opinan que se pudo haber situado en la antigua iglesia parroquial de Santa María de Bretoña, en Pastoriza (Lugo), principalmente por la semejanza lingüística.

Obispos de Britonia

  • Maliosus, Maeloc o Mayloc (c. 561 – c. 572). Su nombre es claramente de origen britano, derivando del céltico *Maglācos.
  • Metopius, acudió al IV Concilio de Toledo, 633.
  • Sonna, mencionado en dos ocasiones, en el VII Concilio de Toledo del 646 (Sonna sanctae Ecclesiae Britoniensis episcopus) y en el VIII Concilio de Toledo en 653, donde estuvo representado por un sacerdote, Macterico (Mactericus presbyter Sosani episcopi Britaniensis). Para algunos este Sosani sería otro obispo llamado Susa.
  • Bela, presente en el Concilio de Braga del 675.

En los actos de los concilios hispanos aparecen, en tres ocasiones, los titulares de una sede laniobrense. Estos son Hermeric, presente en el III Concilio de Toledo en 589; Brandila, quien intervino en el XIII Concilio de Toledo en 683; y Suniagisido, que asistió al XVI Concilio de Toledo en 693.

Enrique Flórez, en su España Sagrada, XVIII, cap. 3 y 4, planteó la hipótesis de que esta diócesis Laniobrensis nunca existió, y que el nombre deriva de un error de algún copista, y atribuye a estos tres obispos a la diócesis de Britonia. Otros autores hoy especulan que la diócesis de Britonia tenía dos escaños oficiales, Britonia y Laniobria, y que sus obispos firmaban alternativamente Britonensis o Laniobrensis dependiendo del escaño que ocupaban en ese momento.

Final del obispado de Britonia

Tras la conquista visigoda del reino suevo (585) el obispado se mantuvo. Igualmente, tras la conquista musulmana del reino visigodo es posible que persistiera. Pero en este período solo se conoce un obispo: Teodesindo, quien el 6 de mayo de 899 aparece (Theodesindus Britoniensis) en el documento por el cual Alfonso III de Asturias dota a Santiago de Compostela. Además, la iglesia de San Pedro de Nora fue asignada como residencia de los obispos de Britonia y Orense cuando éstos debían acudir al concilio de Oviedo del 900. En las actas de dicho cónclave se sigue mencionando que hay un obispo in Britania.

Pero, a partir de esto momento, la sede desaparece. Los territorios se asignarán a un nuevo obispado, el de Mindunieto, donde se habían refugiado los obispos de Dumio, y que está en el origen de la actual diócesis de Mondoñedo – Ferrol.

En 1969 fue recuperada como sede titular y en la actualidad su obispo desde 1994 es Paweł Cieślik.