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Según una tradición muy extendida, Tioda fue el arquitecto de Alfonso II el Casto y el responsable de algunas de las construcciones más importantes del prerrománico asturiano. Pero ¿qué sabemos realmente de él? ¿Existió realmente?
Se llamaba Tioda y, según muchos relatos, fue el arquitecto de Alfonso II el Casto. Habría participado en la transformación de Oviedo en sede regia, construido la iglesia de San Salvador y dirigido las obras de San Julián de los Prados, una de las joyas del arte asturiano. Su nombre aparece en enciclopedias, publicaciones de historia del arte y páginas dedicadas al patrimonio. Incluso tiene una calle en Oviedo: la calle del Arquitecto Tioda. Pero ¿cómo sabemos que fue arquitecto? ¿Existe algún documento de su época que lo diga? Y, si es así, ¿qué edificios menciona?
El relato tradicional: un arquitecto para la nueva Oviedo
Alfonso II reinó en Asturias en dos momentos. Brevemente en el 783, tras la muerte del rey Silo, para ser depuesto Mauregato; después entre los años 791 y 842. Durante este segundo período, Oviedo se consolidó como sede regia. La monarquía impulsó la construcción de edificios religiosos y palatinos que contribuyeron a dar forma a la ciudad y a expresar su importancia política y religiosa.
La imagen tradicional presenta a Tioda como el maestro que hizo realidad una parte importante de aquel programa. Se le relaciona con la antigua iglesia de San Salvador, antecedente de la actual catedral, y con otros templos construidos durante el reinado de Alfonso II. Algunas versiones de su biografía van todavía más lejos: le atribuyen palacios, fuentes, acueductos y edificios levantados en tiempos del sucesor de Alfonso II, Ramiro I. La lista de obras cambia según la publicación. Entre las que aparecen con más frecuencia se encuentran: la antigua iglesia de San Salvador de Oviedo; San Julián de los Prados, o Santullano; San Tirso de Oviedo; Santa María de Bendones; San Pedro de Nora; algunas construcciones palatinas y, en determinadas atribuciones, edificios del Naranco.
Se trata, por tanto, de una figura a la que se ha concedido un papel importante en la historia del prerrománico asturiano. Pero no todas las publicaciones expresan el mismo grado de certeza: unas hablan de obras que se le suponen y otras presentan su autoría como un hecho. La imagen de Tioda no pertenece solo a libros antiguos. Sigue apareciendo en páginas de consulta y divulgación accesibles hoy.
La Enciclopedia de Oviedo lo presenta como arquitecto del siglo IX y le supone numerosas construcciones. También afirma que su firma autógrafa aparece en el Testamento de Alfonso II. La ficha de Artehistoria lo clasifica como arquitecto y lo identifica como autor de la basílica de San Salvador y del palacio real, además de relacionarlo con otros templos. Por su parte, las páginas de patrimonio de Les Oveyes afirman que San Julián de los Prados se levantó bajo su dirección y que fue el arquitecto de San Tirso el Real.
Para saber de dónde procede el relato debemos retroceder en el tiempo.
¿De dónde procede la historia de Tioda el arquitecto?
Un momento importante en la difusión de Tioda fue la obra Noticias de los arquitectos y arquitectura de España desde su restauración, de Eugenio Llaguno y Amírola (1721-1799), publicada en 1829, con notas y adiciones, por su amigo Juan Agustín Ceán Bermúdez (1749-1829)1. En ella se dedica un capítulo al arquitecto Tioda o Fioda, quien figuraba entre los primeros arquitectos de los que trataba aquella historia general de la arquitectura española. Esta obra de Llaguno y Ceán fue utilizada por numerosos autores hasta el siglo XX.
Pero si bien Llaguno popularizó la figura, no fue el primero en mencionarla. En su obra se remite al cronista Ambrosio de Morales quien en su Corónica general de España2 del siglo XVI, hablando de la iglesia de Santullano, dice:
Tuvo sin duda el Rey un grande arquitecto para sus fábricas; pues todas tienen linda proporción y correspondencia y sin esto no hay ninguna en que no haya algún notable primor en el ornato. Este maestro se llamaba Tioda, como veremos después.
Ambrosio de Morales: Los cinco libros postreros de la Coronica general de España, libro XIII, capítulo XXXIX, pág. 68r
En el capítulo siguiente, Morales se refiere al llamado Testamento de Alfonso II y lo transcribe traducido al castellano. En la página 69v uno de los confirmantes es: «Tioda, el maestro que edifiqué la dicha iglesia de San Salvador confirmo». Por la misma época, Luis Alfonso de Carvallo (1571-1635) en su obra Antigüedades y cosas memorables del Principado de Asturias3, sigue a Morales en esa identificación aunque lo llama Fioda,
Este relato ya estaba consolidado en 1849 cuando José Caveda escribió en su Ensayo histórico sobre los diversos géneros de arquitectura empleados en España desde la dominación romana hasta nuestros días4:
[…] Con cierto entusiasmo los recuerdan en sus breves cronicones el monge de Albelda, y el obispo D. Sebastian, los escritores mas antiguos de la Monarquía restaurada, y casi coetáneos de D. Alonso el Casto. Según ellos, y las memorias que nos restan de ese tiempo, edificó este Príncipe con piedra y cal la iglesia de San Salvador, colocando en ella doce altares consagrados á los Apóstoles, y enriquecidos con sus reliquias: fábrica cuyo precio encarecen grandemente, y que bajo la dirección del arquitecto Tioda, se hallaba ya concluida en el año de 802, como se acredita por la escritura de donación, que con la misma fecha le otorgó su fundador, hoy conservada en el archivo de la catedral de Oviedo. […]
Caveda, José: Ensayo histórico sobre los diversos géneros de arquitectura empleados en España desde la dominación romana hasta nuestros días, 1849, pp. 88-90
Contaba el Rey D. Alonso para la dirección de estas construcciones, con la inteligencia de un arquitecto tan distinguido como Tioda. De origen godo, si ha de atenderse á la estructura de su nombre, era por sus talentos y servicios amigo del Príncipe, y notable en su corte, puesto que con los principales magnates suscribia los Privilegios Reales. Su firma es una de las que se leen en el que espidió D. Alonso el Casto con fecha del 16 de noviembre de la Era 840, año 802, dotando ampliamente la iglesia del Salvador, que acababa de fundar. Por este instrumento sabemos ademas que Tioda fué quien dirigió su construcción. Probable parece que á su cargo hubiese corrido la de las otras fábricas entonces emprendidas, cuya semejanza en el estilo, las formas y el ornato revelan una misma mano, y que á todas ellas presidiera igual espíritu. […]
En 1933 el historiador del arte alemán Helmut Schlunk lo añade como arquitecto en «Diccionario general de artistas plásticos desde la Antigüedad hasta la actualidad»5. La historiadora María Victoria Álvarez Rodríguez6 ha estudiado la valoración de la arquitectura asturiana en la España del siglo XIX. Su investigación muestra que hubo discrepancias sobre la autoría de los edificios y, en particular, sobre la posibilidad de atribuir a Tioda construcciones del reinado de Ramiro I. Algunos autores propusieron incluso que determinadas obras pudieran ser de un discípulo suyo. Pero ella misma parece no desechar totalmente la existencia de Tioda como arquitecto cuando el la nota 41 dice:
Vuelve a tratarse de un tema sujeto a debate en la actualidad, aunque sí suele aceptarse que Tioda fuera el arquitecto tanto de la obra de la catedral de Oviedo como de la iglesia de San Julián de los Prados.
En el siglo XX hubo ya autores que desecharon que Tioda fuera arquitecto como Roger Collins7.
La prueba: el Testamento de Alfonso II
El nombre de Tioda está relacionado con el llamado Testamento de Alfonso II, fechado realmente en el año 812 y vinculado a la iglesia de San Salvador de Oviedo. A primera vista, la noticia parece concluyente: si un documento fechado durante el reinado de Alfonso II menciona a Tioda como constructor, ¿no estaría resuelto el caso?
El problema es que el texto se ha transmitido en diferentes versiones8, y no todas dicen lo mismo. La clasificación tradicional distingue versiones A, B y C:
- A: versión larga Archivo de la Catedral de Oviedo, Cuadernillos, carpeta I, n.º 1 Cuaderno en escritura visigótica; es el testimonio más antiguo, aunque su fecha material se discute.
- B: versión breve Liber Testamentorum de la Catedral de Oviedo, fols. 6v–7r Transmisión de comienzos del siglo XII, vinculada al cartulario del obispo Pelayo.
- C: versión del Corpus pelagianum Biblioteca Nacional de España, ms. 1513, fols. 116r–117v, y ms. 1346, fols. 180v–181v. Testimonios de los siglos XIII y XVI, respectivamente; presenta diferencias importantes respecto de A y B.
La investigadora María de los Ángeles Utrero Agudo9 examinó esta cuestión en un estudio sobre la arquitectura altomedieval. Según su análisis, en la primera versión del testamento —la que considera fiable— aparece un personaje llamado Theoda, pero no se indica su oficio. En cambio, la expresión que lo presenta como constructor (Tioda edificator predicte ecclesie Sancti Salvatoris) se encuentra en una tercera versión, elaborada en el siglo XIII y considerada por la investigadora posiblemente la más interpolada.
Utrero plantea que el Theoda mencionado sin oficio en la primera versión podría identificarse con un noble que apoyó a Alfonso II y aparece en la Crónica Albeldense. Es una posibilidad, no una identificación demostrada. Además, aunque ambos nombres correspondieran a la misma persona, eso no resolvería por sí solo si desempeñó alguna función en la construcción de San Salvador.
Aunque la noticia se considerara fiable, habría que detenerse en dos detalles. El primero es el significado de edificator. La palabra puede traducirse como «constructor» o «edificador», pero no describe necesariamente una profesión equivalente a la de arquitecto en la actualidad. No sabemos solo por esa expresión si la persona diseñó el edificio, dirigió toda la obra o desempeñó otra función relacionada con su construcción. El segundo detalle es el edificio mencionado: San Salvador. El texto no cita Santullano, San Tirso ni el Naranco. Por tanto, la atribución de esas obras necesita otras pruebas o razonamientos.
El veredicto
La historia tradicional presenta a Tioda como un arquitecto conocido y autor de numerosas obras. Nuestra investigación obliga a distinguir varias afirmaciones.
| La pregunta | Lo que podemos concluir |
|---|---|
| ¿Aparece un nombre relacionado con Tioda en el Testamento de Alfonso II? | Sí, con el nombre de Theoda. |
| ¿Esa versión dice que era arquitecto? | No. No indica su oficio. |
| ¿Existe una versión que lo llama constructor de San Salvador? | Sí. Pero fue elaborada en el siglo XIII, varios siglos después de Alfonso II. |
| ¿Podría esa versión tardía conservar una noticia antigua? | Es posible, aunque no podemos darlo por demostrado sin pruebas adicionales. |
| ¿Demuestra esa noticia que construyó Santullano, San Tirso o los edificios del Naranco? | No. El pasaje se refiere a San Salvador; las demás atribuciones necesitan otras pruebas. |
| ¿Se conserva su firma autógrafa? | No se ha comprobado para este artículo. La aparición de su nombre no basta para afirmarlo. |
| ¿Podemos asegurar que nunca existió un constructor llamado Tioda? | No. Las dificultades de las fuentes no prueban su inexistencia pero no parece probable. |
La conclusión más prudente es que un personaje llamado Theoda aparece en la tradición documental del Testamento de Alfonso II, pero su identificación como constructor depende de una versión tardía.
Tioda pudo haber sido un constructor vinculado a San Salvador. Sin embargo, presentarlo como el arquitecto indiscutible de Alfonso II y autor de un amplio catálogo de monumentos va más allá de lo que permiten asegurar las pruebas examinadas.
La historia de su figura es también la historia de una atribución. Una noticia textual fue recogida e interpretada por autores posteriores, incorporada a la historia de la arquitectura y extendida a otros edificios. Hoy sigue presente en publicaciones patrimoniales y de consulta.
- Llaguno y Amirola, E; Ceán-Bermúdez, JA: Noticias de los arquitectos y arquitectura de España desde su restauración… Tomo I, 1829, Madrid, Imprenta Real, pp. 4-7 ↩︎
- Morales, Ambrosio; Ocampo, Florián de: Los cinco libros postreros de la Coronica general de España, Córdoba, 1586, libro XIII, capítulos XXXIX y XL, fols. 68r- ↩︎
- Carvallo, Luis Alfonso de: Antigüedades y cosas memorables del Principado de Asturias, publicada por Julián Paredes en 1695 en Madrid. En el apartado XXXVII, «Dotación de la santa Iglesia de Oviedo», al enumerar los confirmantes de la dotación, escribe: «y Fioda, que se afirma maestro de la obra de San Salvador». En esa misma edición, apartado XLII, dedicado a Santullano y al hospital de San Nicolás, Carvallo relaciona las proporciones y ornamentación de la iglesia con Fioda, al que considera un gran arquitecto. Introduce su valoración con una remisión explícita: «como Morales considera». ↩︎
- Caveda, José. Ensayo histórico sobre los diversos géneros de arquitectura empleados en España desde la dominación romana hasta nuestros días, Madrid 1848 ↩︎
- Schlunk, Helmut (1939). «Tioda». En Hans Vollmer (ed.), Allgemeines Lexikon der bildenden Künstler von der Antike bis zur Gegenwart, vol. XXXIII: Theodotos–Urlaub, pp. 199–200. Leipzig: E. A. Seemann. ↩︎
- Álvarez Rodríguez, María Victoria (2015). «El lento descubrimiento de la arquitectura asturiana en la España del siglo XIX: valoración de las construcciones palatinas del Naranco en la revista isabelina Semanario Pintoresco Español». Revista Historia Autónoma, 7, pp. 83-96. ↩︎
- Collins, R.: «Doubts and certainties on the Early Medieval Spain», en Lomax, D. W. y Mackenzie, D. (eds.): God and Man in Medieval Spain, Essays in Honor of J.R.L. Highfield, Warminster, 1-18. ↩︎
- Floriano, AC: Diplomática española del período astur (718-910), Instituto de Estudios Asturianos, vol I, 1949, pág. 118 ↩︎
- Utrero Agudo, María de los Ángeles (2012). «A finales del siglo IX e inicios del X. Entre asturianos y mozárabes», en Asturias entre visigodos y mozárabes, pp. 125-145. Anejos de Archivo Español de Arqueología, 63, CSIC. Sobre Tioda, véase especialmente la página 140, nota 62. ↩︎