La necrópolis altomedieval de Regumiel de la Sierra se localiza en una enorme piedra arenisca en torno a la iglesia parroquial de San Adrián mártir, donde seguramente existió un templo anterior y contemporáneo a la necrópolis. Actualmente se han recuperado 132 de estas tumbas antropomorfas excavadas en la roca, de distintos tamaños, tanto con la cabeza en forma de herradura como en forma de bañera. Tienen diferente orientación por lo que es probable que se hicieran siguiendo la salida o la puesta del Sol en distintas épocas del año.

Necrópolis de Regumiel de la Sierra

Necrópolis de Regumiel de la Sierra

Necrópolis de Regumiel de la Sierra

Necrópolis de Regumiel de la Sierra

Necrópolis de Regumiel de la Sierra

Necrópolis de Regumiel de la Sierra

La necrópolis de Regumiel de la Sierra fue estudiada por primera vez en los años 70 del siglo XX y se identificaron alrededor de 70 tumbas. Pero en los años 80 parte de ella fue ocultada por la construcción de una escalera de hormigón. Afortunadamente en una segunda actuación llevada a cabo en 2017 el arqueólogo Asier Pascual ha recuperado 132 tumbas de un total de 200 que se presupone tenía esta zona de enterramiento.

En esta excavación se descubrieron dos tumbas aún con las tapas conservadas. Y varias de ellas con restos humanos. Uno de estos esqueletos estaba con las extremidades y la cabeza fracturadas y las piernas fuera del hueco al intentar introducirlo en una tumba demasiado pequeña.

También se ha hallado ajuar, collares de cuentas de pasta vítrea, cuentas negras y azul brillante, un anillo y monedas que formarían parte del tradicional ritual de enterramiento. El ajuar apunta a una reocupación de la necrópolis en la Baja Edad Media.

Losa. Necrópolis de Regumiel de la Sierra

Losa. Necrópolis de Regumiel de la Sierra

Esqueleto hallado en la excavación de 2017

Esqueleto hallado en la excavación de 2017

Cuentas de collar halladas en la necrópolis de Regumiel de la Sierra

Cuentas de collar halladas en la necrópolis de Regumiel de la Sierra

Los trabajos realizados han permitido limpiar la necrópolis, inundada de vegetación, y retirar buena parte del hormigón que rodea a la iglesia de Regumiel, así como la escalera de acceso construida, y bajo la cual quedaron las tumbas.