Esta necrópolis altomedieval se sitúa en los alrededores de la ermita de San Formerio, patrón del Condado de Treviño, cerca del pueblo alavés de Lacervilla pero dentro del término de Pangua, en el burgalés condado de Treviño. La ermita tiene restos de origen románico y es posible que tuviera anteriormente funciones militares. Pero la mayor parte de la construcción actual de es de entre los siglos XV y XVII.

Al este de la ermita, justo donde acaba el bosquete de encinas, se pueden divisar dos sepulturas antropomorfas de adulto orientadas Oeste Este, por los alrededores en otros pequeños afloramientos graníticos, aún se pueden observar restos de otras sepulturas casi irreconocibles. Es posible que se tratara de una necrópolis bastante extensa. Aunque es muy difícil datarlas, podrían rondar el siglo X.

Este lugar ha sido sagrado desde tiempos remotos, como lo demuestran las tumbas descubiertas, que datan de finales de la edad del bronce y del hierro . Se trataba de poblados fortificados junto a la ermita, en la ladera Norte, teniendo defensas concéntricas y muros de piedra.

Ermita y necrópolis de San Formerio de Pangua

Ermita y necrópolis de San Formerio de Pangua

 

Durante la invasión francesa hubo en esta ermita un puesto permanente de las tropas de Napoleón. Fue también un importante lugar de control de las tropas carlistas. Aquí comenzó lo que se denomina la Batalla de Treviño (1875) que acabó en otras lomas cerca ya de Vitoria, en Zurbitu, con una carga de la caballería liberal del coronel Contreras.

 

¿Quién era San Formerio?

San Formerio es el protector del ganado, salvador de las cosechas y a quien se acude ante enfermedades de la cabeza.

San Formerio fue un ermitaño y mártir cristiano del siglo III. Dice la tradición cristiana que nació en un lugar llamado Cesarea. Esto ha generado dos hipótesis sobre su lugar de origen. Una apuesta por Cesarea de Capadocia, en la actual Turquía. La otra por la localidad burgalesa de Cerezo de Río Tirón, llamada en la Alta Edad Media Cerasio.

Así cuenta su vida Mateo Anguiano Nieva en su Compedio historial de la provincia de La Rioja impreso en 1701:

Formerio nació en la ciudad de Cesárea, situada en el actual Cerezo, de una familia romana de buena posición. Ya de muy jovencito fue convertido al cristianismo. Habiéndose quedado huérfano, vendió sus posesiones, las repartió entre los pobres y se retiró a un monte próximo de pastor. Allí, un ángel le dio un cayado de pastor y unos evangelios. Además de cuidar su rebaño se dedicaba a predicar a todo el que quería oírle. Incluso las bestias del campo se le acercaban embelesadas y escuchaban atentamente sus palabras.

 

Corría el año 277 de nuestra era y nuestro protagonista contaba con 13 o 14 años, cuando el emperador Aureliano ordenó la persecución a los cristianos. Formerio fue hecho prisionero y sometido a terribles tormentos. Primero fue metido durante cinco días en un horno encendido y salió como si nada; después le llevaron al circo y, ante el asombro de todos, los leones le reconocieron y se le acercaron sumisos, y, finalmente, fue decapitado en la Vega de Tormantos.

 

Sus restos fueron recogidos por su discípula Coloma, nacida en Tricio y martirizada poco después. Fue ayudada por dos soldados romanos que Formerio había convertido al cristianismo. Los restos fueron llevados a Bañares donde se conservan hasta ahora en una valiosa arca de madera con esmaltes del siglo XII.

 

Otra leyenda cuenta que hubo tres hermanos anacoretas: San Formerio, San Felices y San Juan del Monte. Para ganarse el pan de cada día bajaban a los pueblos cercanos para pedir limosna provocando en muchas ocasiones reyertas con los vecinos. Santo Domingo de la Calzada se enteró de estas peleas y los castigó separándolos de esta forma. A San Felices lo mando a los montes de Bilibio, próximos a Haro. San Formerio lo envió a Pangua, en el Condado de Treviño. Y por último a San Juan lo mandó a la gruta del monte de Miranda. Cada uno de ellos debía hacer señales a sus hermanos una vez al año para comunicarles que estaba bien y que les echaba de menos.

La tradición nos dice que los restos del santo llegaron al condado de Treviño a lomos de una yegua. A una legua de la Puebla de Arganzón la yegua, cansada, dio una patada y brotó un manantial que hoy en día se llama la Fuente de la Patada y que tienen propiedades curativas. Luego sus reliquias fueron guardadas en la ermita de San Formerio de Pangua.

 

Las reliquias de San Formerio

Como hemos visto, tenemos dos lugares posibles donde se guardan los restos de San Formerio.

En Treviño, en la ermita de San Formerio de Pangua, se veneran las reliquias del santo. En el siglo XVI se construyó un sepulcro yacente muy venerado. Ya para entonces fue desapareciendo la sepultura del santo por la costumbre devota de llevarse una piedrecita del mismo. Se hallaba vestido en traje de ermitaño, con rostro grave, barba poblada, libro en la mano izquierda y báculo en la derecha. Actualmente las reliquias están en urna de seis llaves, guardadas por los párrocos de Muergas, Añastro, San Esteban de Treviño, Pangua, Estavillo y Burgueta. Las tienen así de repartidas para evitar lo sucedido en 1742, cuando los fieles destrozaron el busto por la creencia de que arrancarle un trozo de piedra sanaba los dolores de cabeza.

 

Sepulcro de San Formerio en la ermita de San Formerio de Pangua

Sepulcro de San Formerio en la ermita de San Formerio de Pangua

Sepulcro de San Formerio en la ermita de San Formerio de Pangua

Sepulcro de San Formerio en la ermita de San Formerio de Pangua

 

En Bañares (La Rioja), en la ermita de la Santa Cruz, está el Arca de San Formerio. Es una joya de arte románico en orfebrería y esmalte español. Tiene la forma corriente de urna cineraria a dos vertientes y mide setenta centímetros de larga, treinta y cinco de ancha y cuarenta y seis de alta. Es de madera cubierta por chapas de cobre esmaltadas, y con figuras, siendo el motivo ornamental que más repite, castillos alternando con flores de lis y cruces aspadas, leones, escudos, follaje, un ajedrezado: Hay cuatro figuras que representan: la primera un rey; la segunda un obispo, el de la diócesis; la tercera simboliza el sacrificio de la misa; y la cuarta el sacrificio de la cruz.

Es de notar el desorden en la colocación de algunas chapas, pues están invertidas, ladeadas, lo cual induce a sospechar que originalmente pertenecieron a otro mueble y se aprovecharon para esta arqueta. Estudiosos del arte, la sitúan en la mitad del siglo XII.

Arca de San Formerio

Arca de San Formerio

 

Imagen de San Formerio en la iglesia de cerezo de Río Tirón

Imagen de San Formerio en la iglesia de Cerezo de Río Tirón

Imagen de San Formerio en Bañares

Imagen de San Formerio en Bañares

 

San Formerio, patrón del condado de Treviño y de Bañares

San Formerio es el patrón de Treviño. La fiesta se celebra el 25 de septiembre. Los mozos de Pangua y de San Esteban tienen derecho al primer baile.

Es también el patrón de Bañares, cuyas fiestas patronales en su honor se celebran el tercer fin de semana de agosto. El 25 de septiembre también se hace un Día de Gracias a San Formerio.