[fines s. VIII – inicios s. IX] Obispo de Osma, teólogo y escritor. Etherius en latín.

Aunque obispo de Osma, desconociéndose desde que fecha, Eterio se refugió en el monasterio de San Martín de Turieno, en la Liébana (Cantabria).

Allí conoció a Beato de Liébana, de quien al parecer, por edad, se convirtió en su discípulo. Beato le dedicó su Comentario al Apocalipsis (Commentarium in Apocalypsin) en doce libros. Así dice Beato en su dedicatoria

Haec ergo sancte pater Etheri te petente ob aedificationem studii fratrum tibi dicavi, ut quo consorte perfruor religionis, coheredem faciam et mei laboris.

Todo esto, por tanto, Santo Padre Eterio, a petición tuya, para la edificación de la instrucción de los hermanos, te lo he dedicado a ti, de forma que, a aquél de cuya compañía gozo como religioso, le haré coheredero también de mi trabajo.

Se desconoce la fecha de su muerte. Tampoco parece que tuviera un sucesor en su sede de Osma.

Obras de Eterio de Osma

Junto con Beato escribió una carta a Elipando de Toledo en el 783 (Heterii et Sancti Beati ad Elipandum Epistola) donde comienza diciendo: “Yo cuanto a lo primero, Eterio, indignamente nombrado Obispo de Osma”.

Comienzo de Heterii et Sancti Beati ad Elipandum epistola, manuscrito del siglo IX, mencionando a Eterio de Osma

En este momento, Eterio debía de ser relativamente joven pues Elipando de Toledo recomienda al abad Fidel que “instruya de verdad la adolescencia de nuestro hermano Eterio, alimentada todavía con leche, y que no ha llegado aún al vigor de la perfecta inteligencia” (Elipando, Carta a Fidel, III). También nombra a Eterio entre los personajes a los que anatematiza al principio del cap. 6 de la Carta a los obispos europeos, y lo califica de “onagro Eterio, doctor fúnebre”.

Eterio fue coautor en el 785 junto con Beato del Apologeticum o Adversus Elipandum libri duo, un tratado en dos libros escrito para edificación de los hermanos de su comunidad monástica, como respuesta al adopcionismo promovido por los obispos Félix de Urgel y Elipando de Toledo.