[¿? – m. 970]

También llamado Gudrød o Gunther (en nórdico antiguo Guðrǫðr)

Caudillo vikingo.

Fue un caudillo vikingo originario de Noruega, considerado rey del mar (sækonungr), que procedente de la zona del valle del Loira francés lanzó incursiones en las costas cantábricas de la península Ibérica en el 968, asentándose en Galicia durante casi tres años. Es posible que Gunderedo tuviera parentesco familiar, primo o hermano, con Harald II de Noruega.

 

Expedición contra Galicia y batalla de Fornelos (968)

Gunderedo dirigió una expedición vikinga el año 968 contra Galicia con unas cien embarcaciones. Mientras unas ocupaban el obispado de Britonia (norte de Lugo), otras, dirigidas por Gunderedo, enfilaron hacia la ría de Arosa. Uniendo los datos de la Crónica de Sampiro, el Chronicon Silense, Chronicon Iriense y la Historia Compostelana conocemos cómo los invasores remontaron el río Ulla, desembarcaron en Juncaira (Xunqueira), en las cercanías de la actual Catoira y entraron en Galicia a mediados de la Cuaresma.

La Crónica Iriense, de Ruy Vázquez, da el nombre de Vacariza a ese puerto de Juncaria. Vacariza pertenece a Santa María de Isorna y está situada sobre la orilla derecha del río Ulla. Atacaron y tomaron posesión de Iria Flavia, tratando de llegar a Santiago de Compostela. Pero les salió al encuentro las tropas dirigidas por el obispo Sisnando Menéndez.

El enfrentamiento entre ambos bandos tuvo lugar el 29 de marzo del 968 en la llamada batalla de Fornelos (parroquia de Raris), entre Padrón y Compostela. El prelado Sisnando murió en la contienda alcanzado por una saeta. La Historia Compostellana considera que se trataba de la maldición que San Rosendo había pronunciado cuando Sisnando supuestamente le había arrebatado la dignidad episcopal: «quién anda con la espada, con la espada ha de morir».

 

Asentamiento en Galicia (968-970)

Comenzaban así casi tres años de continuo saqueo de las comarcas gallegas. Las fuentes indican que los invasores llegaron a los montes de O Cebreiro y podrían haberlos sobrepasado ya que según los Anales Toledanos Primeros, en el «año 970 vino lordomani a Campos», que podría ser una abreviatura de Compostela o referirse a Campos Góticos en Castilla y León.

Los normandos continúan sus saqueos con libertad sin que el rey de León, Ramiro III, pudiese hacer nada por detenerlos ya que era un niño de siete años. Sin embargo, no lograron entrar en Santiago, ya que estaba protegido por fuertes murallas torreadas, separadas por profundos fosos llenos de agua construidos en época de Sisnando.

Muchas iglesias y monasterios quedaron totalmente destruidos. Un diploma del archivo de la catedral de Orense, redactado diez años después de los hechos, cuenta que el monasterio de San Juan de la Cueva, situado a la orilla del Ulla quedó «ad nihiluum reductus», por causa de «gens pessima Lotomorum». Otro cenobio gallego que sufrió daños durante esta invasión fue el de Santa Eulalia de Curtis, según indica un diploma del año 995: «por causa del pecado, llegaron las gentes de los normandos a esa tierra y devastaron tanto esa iglesia como otras vecinas, del mismo modo que prendieron a sus sacerdotes y los pasaron por la espada, y las propias escrituras de esa iglesia las quemaron hasta no quedar allí piedra ninguna». Este monasterio fue restaurado por el obispo de Iría Flavia Pedro I.
 
La misma suerte corrió el antiguo monasterio de monjas de San Esteban de Boiro, por lo que fue unido, con su coto y aldeas al monasterio de San Pedro de Antealtares. Otra iglesia arrasada por los normandos fue la de Boente, según un documento del año 992. Los obispados que más padecieron estos ataques fueron los de Braga, Orense y sobre todo, Tuy.
 

 

El conde Gonzalo Sánchez derrota a Gunderedo (970)

Esta situación continuó hasta que el obispo de Compostela, San Rosendo, organizó un ejército dirigido por el conde Gonzalo Sánchez, que atacó a los normandos cuando se disponían a embarcar de nuevo cerca de Ferrol.

En el año 970, de regreso hacia la ría de Ferrol (donde tenía sus varadas sus naves) Gunderedo y sus vikingos fueron sorprendidos y derrotados por el conde Gonzalo Sánchez. Tras capturar a Gunderedo y los supervivientes de su flota, los pasó a todos a cuchillo.

Después de la derrota infligida por el conde Gonzalo y el obispo Rosendo, los normandos que sobrevivieron pudieron realizar una incursión por el Duero a principios de julio del 971, así como por la costa portuguesa hasta Santarem. El conde gallego Gonzalo Muñoz envió un emisario a Córdoba con una carta para al-Hakam II, fechada el 9 de julio de 971, informándole de una fallida incursión de los «magus» por el Duero.

 

Celebración del desembarco de Catoira

Desde el año 1961, el desembarco de Catoira es festejado cada 15 de agosto. Se ha convertido en uno de los principales eventos festivos de Galicia, con creciente participación internacional.

Declarada como Fiesta de Interés Turístico Nacional, el Desembarco de Catoira cuenta con la participación de una nutrida representación de ciudadanos daneses provenientes de Frederikssund, localidad hermanada con Catoira, que acuden disfrazados de aguerridos vikingos para participar en la recreación de aquel episodio protagonizado por sus antepasados. Ya es multitud la afluencia de visitantes de toda España.

Más información: Desembarco de Catoira