Toda de Ribagorza [ ¿? – c. 1011]

Condesa de Ribagorza (1003 – c. 1010) y condesa consorte de Pallars (c. 1008 – c. 1010)

Hija de Ramón II de Ribagorza y de Garsenda de Fezensac. Tras la muerte de sus hermanos Unifredo, Arnaldo e Isarno quedó como la última vástaga de la familia condal. Accedió al gobierno tras la muerte de Isarno en Monzón (1003) mientras luchaba contra las huestes musulmanas.

En el 1004 donó tierras al monasterio de Santa María de Obarra siguiendo la tradición de su familia. Al poco tiempo los problemas comenzaron a engrandecerse. Por un lado había que tomar una decisión en torno a sus descendencia pues la familia condal estaba muy menguada: tras ella solo quedaba su sobrino, ilegítimo, Guillermo Isárnez. Además, el éxito de ‘Abd al-Malik supuso que las guarniciones musulmanas de Graus, Perarrúa y Capella irrumpieran con fuerza en el año 1006 en la Ribagorza. Conquistaron Roda de Isábena, apresando a su obispo Aimerico. Asolaron Santa María de Alaón y llegaron hasta Nocellas y Raluy.

La primera decisión de la condesa para salir de esta crisis fue de encontrar un esposo que le ayudara en el gobierno. Por eso se casó con su tío Suniario I de Pallars, viudo, mayor y con tres hijos, poco después de la acometida de ‘Abd al-Malik, probablemente en el año 1008, cuando aparece su primera mención de Suniario como esposo de Toda. Pero la decisión no parece que fuera la más correcta para los intereses ribagorzanos. El conde de Pallars acentuó su poder sobre Ribagorza. De todas formas el matrimonio duró poco tiempo pues Suniario falleció seguramente en el 1010.

Entonces Toda llamó a su sobrinos Mayor García,  hija de Ava de Ribagorza, y  Guillermo Isárnez, quien en aquellos momentos se encontraba en Castilla. Su decisión fue la de abdicar sus poderes en ellos, lo que debió de ocurrir en el 1010

Toda falleció al poco tiempo y fue enterrada en Santa María de Obarra.