En el año 385H, seguramente durante la primavera del 995, Almanzor volvió a atacar la fortaleza de Qaštīliya, la cual, como ya hemos mencionado otras veces, se puede identificar con la fortaleza de Cantabria al norte de la actual Logroño. Qaštīliya ya había sufrido un ataque durante la 36ª campaña en el 991 y era estratégica dentro de los dominios riojanos del reino de Pamplona.

Almanzor, como era habitual, fue acompañado de intelectuales. En esta ocasión estaba presente Saʿīd b. al-Ḥasan, el Gramático. Éste le dedicó una poesía y le regaló un ciervo al que llamó García y que simbolizaba al conde García Fernández de Castilla. Resulta que, poco después de esta campaña, García Fernández cayó preso en la ribera del Duero. Acabó falleciendo por las heridas recibidas el 29 de julio.

Según el Dikr:

La cuadragésima tercera campaña fue también contra Qaštīliya; la sometió, consiguió un botín incalculable, y regresó. De lo más extraordinario que sucedió en esta campaña fue que el literato Saʿīd el gramático regalo a Almanzor un ciervo atado con una cuerda y lo acompañó con estos versos:

¡Refugio del temeroso, salvaguarda
del fugitivo, honra del humillado!
Tus dones, si los quieres conservar, habrán de ser para quien
los merece, así inundarás con tus favores a quien los ansia,
como la lluvia que, al cubrirla, consigue con su abundancia
que la tierra inculta sea todo lo productiva que se podría soñar. 
¡Que Dios te ayude! Él te benefició con el buen camino
y te permitió poner coto a la impiedad reinante.
Mis ojos no han visto nunca, y tú lo puedes atestiguar,
nadie que goce de una gloria como la tuya entre los de alta estirpe,
ni más generoso hacia sus próximos, como el león de la umbría
que, al correr, se envuelve en el polvo que levanta. 
¡Mi señor! ¡Solaz de mi exilio, el que me salvó
de las garras del destino, baluarte de mi fortaleza!
Tu siervo, al que amparaste en sus días aciagos e instalaste
en el bienestar, te regala un ciervo;
lo he llamado García y te lo envío
atado para que se cumpla mi augurio.
Si lo aceptas será el más alto favor que haya concedido
hombre tan generoso y espléndido. 
¡Que te acompañe la lluvia alegre de la mañana y cubra
tu morada con el agua de una húmeda nube!

Fue decisión de Dios Altísimo y revelación de Su poder que García, hijo de Fernando, el rey de los cristianos, del que hablaba Saʿīd, cuando Almanzor leyó los versos -que copió de propia mano- salió un destacamento de caballería del ejército a hacer una incursión por cierta zona y se encontró con este García, que había salido con algunos privados a inspeccionar sus tierras; lo capturaron con todos sus acompañantes y lo llevaron a Almanzor.


Bibliografía