La rebelión de Sancho García (991)

En el año 991 Sancho García, hijo del conde de Castilla García Fernández, se rebela contra su padre. Las primeras noticias proceden de los anales castellanos. Los Anales Castellanos Segundos dicen:

«En la era MXXVIIII (año 991) se rebeló Sancho García contra su padre el conde García Fernández el lunes 7 de junio»

 y de los Anales Toledanos Primeros

«Rebeló Sancho García con la tierra a su padre el conde Garcí Fernández. Era MXXXII (año 994)».

A pesar de la discrepancia en la fechas, veremos a continuación que todo apunta a que la fecha del comienzo de la rebelión es el 991 y no el 994. Sancho García, poco después de rebelarse, acude a pedir el apoyo de Almanzor. El poeta Ibn Darray al-Qastalli describe que Sancho llega en una embajada a Córdoba en el año 382 H (9 marzo 992 – 25 febrero 993) pidiendo la protección amirí. Además concuerda más la fecha del día para el año 991 que para el 994. Según los Anales Castellanos Segundos, la rebelión comenzó el «die II feria, VII idus  iunii». En el 994 el 7 de junio fue un domingo, lo cual se habría escrito como die dominica. En el 991 fue un lunes el 8 de junio pero en este caso parece más factible el error al escribir  VII idus iunii (7 de junio) en vez de VI idus iunii (8 de junio). Por último, existe un documento del monasterio de San Salvador de Oña, fechado el martes 7 de marzo del 993 en el que Sancho García firma como conde de Castilla. Mientras tanto, los diplomas procedentes de San Pedro de Cardeña siguen siendo calendados por el conde García Fernández.

Todo apunta a que el dominio del condado de Castilla quedó dividido entre García y Sancho. Pero, ¿por qué se rebeló Sancho García? ¿Qué territorios dominó? ¿Hubo enfrentamientos?

Posibles causas de la rebelión

Es tremendamente difícil dar una respuesta exacta a la causa de la rebelión pues no tenemos ningún dato en las crónicas o documentos que nos desvele dichas razones. Aún así diversos estudiosos han apuntado varias posibles razones. Pérez de Úrbel cree que debido a la presión de Almanzor se formaron en Castilla dos partidos: el partido de la guerra, encabezado por García Fernández; y el partido de la paz, liderado por Sancho García. Nada existe en las fuentes históricas que certifique esto. Además, precisamente en el año 991, estaba vigente una tregua entre Almanzor y Castilla tras la fuerte incursión del 990 y no existen en años sucesivos acometidas de García, quien se dedica sus últimos años a defenderse de los ejércitos cordobeses.

Por otro lado se han propuesto explicaciones basadas en dos cantares de gesta que tradicionalmente se han ubicado cronológicamente durante el gobierno de García Fernández. El primero es la Leyenda de los Siete Infantes de Lara, que algunos sitúan en el 974 y otros precisamente entre los años 991 y 992. A pesar de que hoy en día se puede afirmar que la práctica totalidad de los hechos que narra son épicos y no ocurrieron, durante siglos se ha supuesto que se crearon dos bandos: los que apoyaban a los Infantes de Lara y los que apoyaban a su tío Ruy Velasco. La otra explicación que parte de la épica tienen que ver con el Cantar de la Condesa Traidora. Esta leyenda narra las conspiraciones de Ava de Ribagorza contra su esposo García Fernández. Según esta suposición, Ava incitaría a su hijo Sancho a rebelarse contra su padre.

Desde nuestro punto de vista no podemos dejar de proponer como causa fundamental la ambición personal de Sancho de suceder a su padre en unos momentos bajos, difíciles, de su padre García por las continuas derrotas frente a Almanzor. No debemos además olvidar la situación política del reino de León. Bermudo II, rey de la totalidad del reino leonés desde el 985 tras una guerra civil de tres años, trata de sacudirse la completa sumisión en la que el anterior rey, Ramiro III, había sumido el reino. Pero su decisión tuvo una respuesta aplastante de Almanzor en el 988. Y en su transcurso se comprobó que algunos condes no estaban por la labor de seguir los dictados de Bermudo II y actuaban con total autonomía. Este era el caso de García Gómez, conde de Saldaña y probablemente otros de la zona cercana ala capital. Por eso Bermudo II se refugió en varias ocasiones en su feudo gallego. En el 992 se rebelan los magnates leoneses Gonzalo Vermúdez, Munio Fernández y Pelayo Rodríguez y obligaron a Bermudo II a huir de León. 

La situación parece indicar que, ante la dificultad del rey Bermudo II de asentar su autoridad en todo el reino, debido a su conflictivo comienzo de reinado, Almanzor jugó la baza diplomática para debilitar aún más al reino de León. De este modo atrajo a su causa, con promesas de dinero u otras que desconocemos, a distintos nobles. El caso más claro es el de los Banu Gómez, los condes de Saldaña. Es posible que los condes leoneses que se sublevaron en el 992 también recibieran apoyo de Almanzor. Es factible, por lo tanto pensar que una combinación entre ambición personal y apoyo externo (de Almanzor en este caso) incitara a Sancho García a rebelarse contra su padre justo en el momento en el que García Fernández afirmaba su lealtad a Bermudo II mediante el matrimonio de su hija. 

Vemos que al año siguiente, en el 992, Sancho García se encuentra en Córdoba pidiendo la protección de Almanzor. Precisamente durante estos dos años, 991 y 992, Almanzor no atacó la zona castellana. En estos dos años Almanzor se centró en acorralar el reino de Pamplona. En el 991 protagonizó la 36ª campaña contra Burn.s, Tayira, Qusayro y Qastiliya, entre marzo de 991 y marzo de 992. Se creen que estos topónimos se encuentran todos en la actual la Rioja: Burn.s sería Briones o Briñas; Tayira, Nájera; Qusayro, Alcocero de Mola o Cenicero. En la primavera-verano del 992 la 37ª campaña, la de Galis, asoló el reino de Pamplona. Debió de ser tan grande la devastación que el propio Sancho II llegó a Córdoba el 4 de septiembre del 992 a pedir la paz.

¿Dónde gobernaba Sancho García? ¿Cuánto duró la rebelión?

El único documento calendado por el nombre de Sancho García antes de la muerte de su padre es del 7 de marzo del 993 y procede del monasterio de San Salvador de Oña. En él se hace una venta en la localidad de Tamayo (Burgos). Por otro lado hemos visto que el único posible aliado de Sancho García es Almanzor y de forma casual o no, Almanzor ha arrasado el valle del Ebro riojano en el 991. Esta zona de actuación se encuentra muy próxima a Oña, que parece ser el centro del poder de Sancho García, desde la cual puede que dominara toda o gran parte de La Bureba burgalesa. Con la acción de Almanzor se desactiva una posible intervención pamplonesa contra Sancho García en favor de García Fernández. Es posible que en algún momento entre marzo y junio del 991 se acordara una pacto entre Sancho García y Almanzor que motivara la rebelión.

El documento antes citado nos da otra pista: la rebelión aún continuaba en marzo del 993. No podemos asegurar si continuó hasta la muerte de García Fernández en el 995 o si Sancho García, aprovechando la acometida de Almanzor contra Castilla en el verano del 993, se reconcilió con su padre. Nuestra opinión es que la rebelión continuó. El ya mencionado poeta Ibn Darray, al hablar de la campaña del 994 en la que Almanzor conquista San Esteban de Gormaz, Clunia y Barbadillo, dice que García sigue saboreando el fruto de la traición. Por lo tanto, somos de la opinión de que Sancho García se mantuvo rebelde hasta la muerte de su padre en el 995.

 

Las campañas de Almanzor en los años 993 y 994

Almanzor inició el año 993 con su 38ª campaña, la de Al-Marakib (Los Barcos), de la que no se sabe nada más. Desde este momento Almanzor comienza una fuerte ofensiva contra Castilla. La 39ª campaña, la de San Esteban, según el Dikr bilad al-Andalus:«La trigesimo novena, la de San Esteban: acampó ante ella, la combatió y conquistó sus arrabales, haciendo una gran matanza y apresando a muchos de sus habitantes; después de esto regresó». Almanzor no logró conquistar la importante plaza fronteriza de San Esteban de Gormaz.

Está claro que la tregua del 990 está rota. ¿Las causas? Desconocidas, aunque no tanto si suponemos que Almanzor estaba ayudando, aunque fuera de forma velada, a Sancho García. De todas formas, si Almanzor esperaba una gran ayuda de Sancho, no parece que ésta fuera efectiva pues no pudo conquistar San Esteban de Gormaz. Antes de finalizar el 993 Almanzor ejecutó su 40ª campaña, la de al-Agar, causando una gran mortandad de soldados cristianos aunque se desconoce dónde tuvo lugar.

El objetivo de Almanzor se verá cumplido en la 41ª campaña, la de la conquista de San Esteban:

«La cuadragésimo primera, la de la conquista de San Esteban; acampó ante ella y la asedió durante cinco días, al cabo de los cuales la conquistó por la fuerza e instaló allí un contingente de musulmanes; de allí marchó hacia Pamplona, que cercó durante cuatro años (sic, serán días), pasados los cuales sus habitantes se rindieron a cambio del aman; habiendo destruido la ciudad, avanzó hacia el castillo de Clunia, que conquistó el mismo día de su llegada; en él había diecisiete rocas, en cada una de las cuales se levantaba una alcazaba».

En este relato tenemos un dato distorsionador: el ataque contra Pamplona. Es muy posible que fuera un error del copista. Sobre todo porque el poeta Ibn Darray, en un poema de loa sobre esta misma campaña, indica que en ella se tomaron las plazas de San Esteban, Clunia y Barbadillo, además de un monasterio que no nombra, que pudo ser San Pedro de Arlanza, San Cosme de Covarrubias… Luego podemos afirmar que en la incursión del 994 San Esteban de Gormaz, Barbadillo del Mercado y Clunia fueron conquistadas por Almanzor. Apoyándonos en los Anales Castellanos Segundos sabemos la fecha exacta de la conquista de Clunia, el 16 de junio de 994. Parece que Almanzor ocupó con guarniciones musulmanas Clunia y San Esteban mientras que Barbadillo, tras pedir el aman, la paz, fue saqueada pero no ocupada. Almanzor había desmantelado la frontera oriental del condado de Castilla y, siguiendo a Ibn Darray, «has dejado a García aterrado en pleno desierto saboreando el fruto de la traición». Por cierto, una frase que puede indicar que en este 994 aún persistía la traición de su hijo Sancho.

Almanzor volvió contra el reino leonés ese mismo año. La 42ª campaña, la de Astorga y León. El Dikr bilad al-Andalus dice que se encontró León desierta (suponemos que sin defensa) y que se persiguió a su habitantes, capturando a muchos y matando a otros tantos. Tras esta campaña dice que Almanzor retiró el sello de al-Muayyad (el califa Hisham II) de los nombramientos y documentos oficiales, que pasaron a ser firmados con el suyo propio. Almanzor se encuentra en lo más alto de su poder.

La muerte de García Fernández (995)

Un nuevo año, una nueva campaña. La 43ª campaña de Almanzor tuvo como objetivo la Qastiliya, que ya se ha dicho que debe de estar situada en algún punto del reino de Pamplona en su parte riojana. Sometió la fortaleza consiguiendo un gran botín. Veamos como lo relata el Dikr bilad al-Andalus

«La cuadragésimo tercera, otra de Qastiliya, a la que sometió, consiguiendo un inmenso botín; posteriormente regresó. En esta campaña sucedió un prodigio y fue que el literato Said al-Lugawi regaló a al-Mansur un ciervo atado con una cuerda y lo acompañó con estos versos…

Tu siervo, al que amparaste en sus días aciagos e instalaste en el bienestar, te regala un ciervo; 

lo he llamado García y te lo envío atado para que se cumpla mi augurio.

Si lo aceptas será el más alto favor que haya concedido hombre tan generoso y espléndido.

¡Que te acompañe la lluvia alegre de la mañana y cubra tu morada con el agua de una húmeda nube!.»

 

Relata este poema o anticipa el hecho cierto de que el conde García Fernández muere en el año 995. Son muchas las fuentes históricas que narran este suceso que, por cierto, no ocurrió en el transcurso de ninguna de las campañas de Almanzor. Pasamos a enumerar las fuentes cristianas:

  • Anales Castellanos Segundos: «En la era MXXXIII (año 995) apresaron los moros al conde García Fernández, siendo su muerte el lunes 29 de julio».
  • Anales Toledanos Primeros: «Prisieron moros al conde Garcí Fernández e murió en II feria IV kal. Aug. Era MXXXVII (29 julio de 1000)». En este caso evidentemente con el año equivocado.
  • Anales Compostelanos: «Era MXXXVII (año 999) 25 de diciembre fue apresado y alanceado el conde García Fernández por los sarracenos, entre Alcozar y Langa, en la ribera del Duero, muriendo cinco días después y fue llevado a Córdoba y sepultado en los Tres Santos, y desde allí traído a Cardeña». De nuevo equivoca la fecha pero nos dice que García Fernández fue llevado a Córdoba y fue sepultado en la iglesia de los Santos Fausto, Jenaro y Marcial, actual parroquia de San Pedro.
  • Chronicon Burgense:«Era MXXXIII (año 995) el 25 de diciembre fue apresado y alanceado el conde García Fernández en la ribera del Duero, muriendo a los cinco días fue llevado a Córdoba y desde allí traído a Cardeña».

Las fuentes musulmanas también hablan de la captura del conde:

  • Ibn Bassam dice que tras la derrota del 994, García Fernández comenzó a preparar una ofensiva contra Almanzor pero que éste fue capturado en el mes de rabi I del año 385 de la hégira (5 abril a 4 de mayo del 995).
  • Ibn al-Jatib da otra fecha, el sábado 15 de rabi II 385 H. (18 de mayo de 995).
  • ‘Abd al-Wahid al-Marrakusi y al-Humaydi señalan el mes de rabi II (5 de mayo a 2 de junio) como el mes del apresamiento

Con todos estos datos, Gonzalo Martínez Díez propone un relato del suceso que nos parece bastante acertado y que vamos a resumir. Las tropas castellanas y cordobesas se habrían encontrado en la zona entre Langa de Duero y Alcozar el sábado 18 de mayo del 995—la tradición dice que en el lugar llamado Piedra Solada o Salada o Sillada, en el término municipal de Alcozar. En el enfrentamiento el conde García Fernández habría resultado fuertemente herido. Capturado por las tropas musulmanas fue trasladado hasta Medinaceli, núcleo del gobierno de la zona. A pesar de haberle proporcionado cuidados médicos el conde acabó falleciendo por las graves heridas el lunes 29 de julio del 995.

Piedra Sillada (Alcózar)

Piedra Sillada (Alcózar)

Una vez fallecido su cabeza fue metida en un cofre y enviada como trofeo a Córdoba. Probablemente el resto del cuerpo se sepultó en Medinaceli. Almanzor tuvo la deferencia de sepultar la cabeza en la actual parroquia de San Pedro de Córdoba. Años más tarde, cuando Sancho García se convirtió en árbitro en las disputas entre los califas cordobeses, consiguió que la cabeza y el cuerpo fueran devueltos y acabaron siendo enterrados en San Pedro de Cardeña.

El sepulcro se encuentra actualmente en San Pedro de Cardeña. Según el testimonio de Berganza, con motivo de unas obras el año 1699 se abrió el sepulcro del conde y fueron observadas en su cráneo dos heridas graves. 

Monolito conmemorativo muerte García Fernández en Alcózar, colocado en julio de 2009.

Monolito conmemorativo muerte García Fernández en Alcózar, colocado en julio de 2009.