La segunda versión de la leyenda épica medieval de La Condesa Traidora es del año 1243 y procede de la obra De Rebus Hispaniae del obispo toledano Rodrigo Jiménez de Rada. Rodrigo no cita en esta ocasión la supuesta traición de la condesa hacia su marido García Fernández, a la que si se hace referencia en la primera versión recogida por la Crónica Najerense.  Únicamente se hace eco del intento de asesinato de su hijo Sancho García, aunque no logra su objetivo y acaba falleciendo. Una novedad es que, según esta versión, el monasterio burgalés de San Salvador de Oña se habría erigido en recuerdo de la parricida, a quien Sancho García llamada Mioña.

En el Libro V, capítulo III, cuenta brevemente la historia1:

«La madre de éste (Sancho García), que deseaba unirse con un príncipe sarraceno, planeó asesinar a su hijo para conseguir así, al mismo tiempo, las fortalezas, los baluartes y la anhelada boda. Y como hubiera mezclado un veneno mortal con una bebida que debía causar un efecto retardado, el hijo fue advertido por una acompañante de su madre y rogó a ésta que bebiera primero; aunque se negó, obligada al fin, probó el mejunje que había preparado y la parricida madre, merecidamente, apuró su muerte con la bebida que preparó. Luego el conde Sancho, aguijoneado por el remordimiento de su arrepentido corazón, erigió un monasterio muy noble, que llamó Oña porque a su madre en vida la llamaba Mioña, siguiendo la costumbre hispana.»

1. Jiménez de Rada, Rodrigo: Historia de los hechos de España, edición y traducción de Juan Fernández Valverde. Ed. Alianza Editorial, Madrid, 1989.