Alfonso I, el Católico [693-757]

Rey de Asturias (739-757)

Alfonso I fue hijo, probablemente primogénito, del duque Pedro de Cantabria.

Fue elegido rey de Asturias tras la muerte del rey Fáfila, seguramente debido a que éste no tenía descendencia y a que estaba casado con Ermesinda, hija de Pelayo. Su hermano Fruela es también llamado rey y parece que gobernó en igualdad de condiciones en la zona oriental del minúsculo reino, el antiguo ducado de Cantabria.

Aprovechando la rebelión bereber del 741 y las posteriores guerras civiles entre los conquistadores musulmanes, Alfonso I puso en marcha un auténtico plan de expansión de su territorio. Las tierras entre la Cordillera Cantábrica y el Sistema Central fueron abandonadas por las guarniciones bereberes y quedaron excluidas de una organización estatal definida, pues dejaron de depender del valiato y tampoco formaban parte del incipiente reino asturiano. Este abandono permitió que Alfonso realizara una serie de victoriosas expediciones por Galicia, el valle del Duero y el alto Ebro, ocupando la Cornisa Cantábrica desde el Atlántico hasta las tierras vasconas a la vez que se extendía hacia el sur al apoderarse de León, Astorga o Simancas.

El Valle del Duero quedaría como una zona de nadie para dificultar los ataques musulmanes, trasladándose buena parte de esa población al norte, aunque esto no significara su completa despoblación. De esta manera Alfonso I dotaba a su reino de importantes contingentes militares y demográficos con los que llevar a cabo la paulatina repoblación de estas tierras.

El reino de Asturias se extendería por las actuales Galicia, Asturias, Cantabria, Álava, La Bureba y La Rioja, levantando fortalezas en las fronteras. Será su hijo Fruela quien herede la corona a su muerte en el año 757.

Alfonso I de Asturias

Alfonso I de Asturias

Matrimonio y descendencia de Alfonso I

Alfonso I se casó con Ermesinda, hija de Pelayo. De este matrimonio tuvo al menos dos hijos, Fruela I y Vímara o Vimarano, y una hija, Adosinda, esposa del rey Silo.

Alfonso I tuvo otro hijo, Mauregato, con una sierva, tras la muerte de Ermesinda. La tradición ha dado nombre a esta sierva, Sisalda, aunque no se ha puesto de acuerdo en si era de origen musulmán o de origen asturiano.