Mudarra, el hijo que Gonzalo Gustios concibió en Córdoba, será el encargado de vengar la muerte de sus hermanastros, los Siete Infantes de Lara. Una vez asesinado su tío Ruy Velázquez, Mudarra persigue a su tía doña Lambra, la causante del drama que cuenta la leyenda de los Siete Infantes de Lara. Doña Lambra trata de escapar de esta persecución pero finalmente decide acabar con su vida.

Son varias las versiones sobre el lugar del suicidio: en una ocurre en la Torre de doña Lambra, en la muralla de Burgos; para otros fue en el Pozo Airón de Aldea del Pinar; por último, otra versión dice que se dirigió hacia la Laguna Negra, una de las lagunas que forman las llamadas Lagunas de Neila (Burgos). La versión más detallada cuenta que huyendo de Vilviestre fue hacia Salas de los Infantes. Allí, en un lugar que aún hoy en día se llama la Pata de Caballo, se desvió hacia la Sierra de la Demanda hasta llegar a la laguna Negra.

Esta laguna Negra, como otras así llamadas (como la cercana de Soria), y como los pozos airones, tienen fama de ser muy profundas, insondables. Pues bien, en esta laguna de aguas frías y profundas se acabó ahogando doña Lambra. Dicen las tradiciones orales de la zona que aún hoy en día es posible ver el espíritu de doña Lambra vagando por los pinares cercanos a la Laguna y que verla era un mal augurio1. Por cierto, cuentan también que la Laguna Negra y el Pozo Airón están unidos.

1. Gloria Gómez Chicote, Revista de Aldea del Pinar, nº 3, 2010: http://www.aldeadelpinar.com/publicaciones/Revista/2010/pdfs/Revista2010_31-40.pdf

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