[pp. s. XI] Rey taifa o gobernador de Medinaceli (c. 1026 – c. 1032)

La ciudad soriana de Medinaceli (Madinat Salim) se convirtió en uno de los principales enclaves de la Frontera Media de al-Andalus a partir del 946, cuando Galib fortifica la localidad, la antigua Ocilis, por orden del califa ‘Abd al-Rahmán III.

Fue centro crucial de operaciones para todas las acometidas cordobesas contra Castilla y para muchas contra el reino de Pamplona. Allí falleció Almanzor en el 1002.

Wadih, jefe militar de la Frontera Media desde la época de Almanzor, tuvo en Medinaceli su base durante los comienzos de la fitna, hasta que el 1011 fue asesinado en Córdoba. A partir de ese momento la historia de Medinaceli se oscurece.

Medinaceli forma parte primero de la taifa de Toledo. Pero las fuentes citan a Abu ‘Abd Allah Muhammad ben Ahmad ben Baq como soberano independiente de Medinaceli con el título de Du l-Wizaratayn, es decir, que se otorgaba los cargos de visir y hayib. Nada más se sabe de este personaje.

Es posible que este suceso ocurriera durante un período poco conocido del reino de Toledo, a partir del exilio de Abu Bakr Ya’is (c. 1026), hasta que finalmente los toledanos deciden dar el poder a los Banu Di-l-Nun, en torno al 1032, en la persona de Ismail al-Zafir. al-Zafir logrará restablecer el poder en toda la taifa de Toledo.

Pero la zona será pronto causa de disputas con el vecino reino de Zaragoza. Medinaceli será incorporada definitivamente a la taifa de Zaragoza en el año 1044 por Sulaymán ben Hud tras derrotar a Yahya al-Ma’mún.

Siglo XI. Medinaceli. Plato de barro melado con decoración
Siglo XI. Medinaceli. Plato de barro melado con decoración. Museo Arqueológico Nacional.

Bibliografía