[¿? – c. 1029]

Primer rey de la taifa de Arcos (1012-1029)

Su nombre completo es Abu ‘Abd Allah Muhammad ben Jizrun ben Abdun al-Jizri, llamado ‘Imad ad-Dawla (Pilar de la Dinastía). Fundador de la dinastía de los Banu Jizrún que constituyen un linaje beréber perteneciente a los Yarniyan o Irniyan, de la rama zanata, una de las principales cabilas magrebíes. Según el cronista tunecino de origen andalusí Ibn Jaldun, fue uno de los linajes llegados a la Península en tiempos del califa al Hakam II para ser utilizados como contingentes armados al servicio de la dinastía Omeya cordobesa.

Muhammad ben Jizrun se declaró en rebeldía contra el califato en Qalsana (Calsena)¹ en el año 402 de la hégira (4 agosto 1011 – 22 de julio 1012) durante los disturbios de la fitna entre los califas Sulaymán y Hisham II.

Posteriormente Muhammad se apoderó de Arkus (Arcos de la Frontera), una importante fortaleza, y se estableció en ella, consolidando sus defensas y tratando de enriquecerla.

Según la Crónica anónima de los reyes de taifas: «Fue, sin embargo, hombre atrevido y falto de escrúpulos, salteador, asesino y derramador de sangre hasta que murió»².

Muhammad ben Jizrun falleció alrededor del año 420H (1029) y le sucedió su hijo Abdun ben Muhammad.

 

Descendencia

Tuvo al menos dos hijos, que le sucedieron en el gobierno de la taifa:

 


  1. Calsena, ciudad hoy desaparecida y que las fuentes ubican a orillas del río Guadalete, junto a desembocadura de uno de sus afluentes, el Majaceite (llamado en árabe Buta). En la actualidad se identifica con los vestigios existentes en el actualmente conocido como Cortijo Casina. Esta ciudad era entonces el centro administrativo de la cora de Sidonia (Saduna), cuyo nombre se derivaba de la primitiva capital, Medina Sidonia, a la que sustituyó como capital de esta circunscripción a mediados del s. IX.
  2. Crónica anónima de los reyes de taifas, trad. Felipe Maíllo Salgado, ed. Akal, 1991, p. 27.