Egilona, Egilo o Egilón [¿-?]

Reina visigoda. En las fuentes musulmanas se la llama Ayla o Ailó.

Esposa del rey visigodo Rodrigo. Tras la muerte de su esposo, realizó un pacto con los musulmanes y conservó su religión.  ‘Abd al-Aziz ben Musà se casó con ella, tratando de legitimar el nuevo gobierno. Se la llamó también Umm ‘Asim, la madre de Asim, supuesto hijo de ambos.

Muchas crónicas árabes mencionan la considerable influencia que ejerció sobre  ‘Abd al-Aziz ben Musà como una de las posibles causas por la que fue asesinado. Según estas fuentes, Egilona logró que el valí tratara con deferencia a los cristianos y le incitó a considerarse rey a la manera visigoda, forjando con sus joyas una corona de oro y obligando a quienes le visitaban a agacharse cuando accedían a la sala de reuniones mediante el ardid de construir una puerta de acceso excesivamente baja. Ambas actitudes no eran compatibles con la ley islámica y el respeto al califa de Damasco.

La genealogía histórica ha tejido en torno a Egilona una complicada e imaginaria trama sin ninguna base histórica. Por un lado, existe una teoría que afirma que la Egilona que se casó con ‘Abd al-Aziz no era la viuda del rey Rodrigo, sino una hija de ambos del mismo nombre. Por otro lado, del matrimonio entre el valí y Egilona (bien la viuda de Rodrigo, bien la hija de Rodrigo) se indica que nacieron un hijo y una hija. El hijo se llamaría Omar ben ‘Abd al-Aziz y llegaría a ser el califa Omar II. La hija sería Aisha ben ‘Abd al-Aziz, quien se casó con Fortún ben Qasí, el hijo de Casio, fundador de la dinastía Banu Qasí.

Egilona también aparece relacionada con leyendas de algunos lugares como el castillo de Magacela (Badajoz), que sería el lugar donde una historia local cuenta que se refugió Egilona tras la muerte de Rodrigo y donde sería apresada por ‘Abd al-Aziz, aunque para otras historias esto ocurrió en Mérida. Otro lugar que se relaciona con ella es la pequeña localidad burgalesa de Lomana, en el valle de Tobalina, en la cual podemos aún contemplar la Torre de los Bonifaz que, según la leyenda, fue construida por Egilona. La construcción actual es del siglo XV. Por último, aunque personificada en la supuesta Egilona hija de Rodrigo, se narra en Andújar que en su alcázar ocurrió el encuentro con ‘Abd al-Aziz y también donde murió de tristeza tras el asesinato del valí.

Egilona también ha sido protagonista de numerosas obras literarias. Además de aparecer en todas aquellas que relatan el fin del reino visigodo y el ascenso de Pelayo, Egilona es protagonista de varias de ellas, de las que se pueden citar: La Egilona, viuda del rey don Rodrigo (¿1790?) de Antonio Valladares de Sotomayor;  Tragedia de Abdalaziz y Egilona (1804) de José Vargas Ponce; Abdalasis: tragedia en cinco actos y en verso (1840) de Manuel Cortés; Egilona (1845), de Gertrudis Gómez de Avellaneda; La viuda de Don Rodrigo (¿1876?), de Francisco Pi y Arsuaga; y las más reciente, aunque en francés, Egilona, la dernière reine des Wisigoths (Egilona, la última reina de los visigodos) (2002), de Rafik Darragi.