[Huecas, Waqqaš (Toledo), 408H/1017 o 1018 – Denia (Valencia), 23 junio 1096] Abū l-Walīd Hišām b. Hišām b. Jālid al-Kinānī, llamado Ibn al-Waqqašī. En árabe هشام بن أحمد بن هشام بن خالد الكنانيّ، Llamado Alhuacaxí en la Primera Crónica General.

Alfaquí, gramático, historiador, matemático y poeta andalusí. Nacido en el pueblo de Waqqaš, en la cora de Toledo, actualmente Huecas, en el año 408H/1017. Ejerció pronto como cadí de la ciudad de Talavera y como maestro en la ciudad de Toledo.

Entre sus discípulos se encontraba Saʿīd al-Andalusī, quien lo conoció en Toledo en el año 1047. Este es el retrato que de él hizo en su obra Libro de las categorías de las naciones escrita en el año 1068:

Entre estos semejantes [sabios] está Abū l-Walīd Hišām b. Hišām b. Jālid al-Kinānī, conocido como Ibn al-Waqqašī, originario de Toledo, uno de los adelantados en las ciencias, con amplios conocimientos en todas sus ramas. Es persona de ideas válidas y de visión penetrante, posee a fondo las disciplinas de la geometría y de la lógica, domina la gramática, la lexicografía, la poesía, la elocuencia, las leyes, la jurisprudencia, la tradición y la teología. Además de eso es poeta de elocuente lengua, posee profundo saber en genealogía, historia y biografía, destaca en todas las ciencias. Lo hallé en Toledo en el año 438 [1047] y permanecí en su compañía largo tiempo, tomando sus lecciones y aprendiendo de él; encontré en él un mar de ciencia, una mina de rectitud, un recipiente conteniendo todos los méritos de una generosa moral y encerrando las [más] raras virtudes. Él vive [todavía] en nuestros días, aunque sobrepasa los cincuenta [años]. Me dijo que nació en el año 408 [1017] y que le fue conferido el cargo de cadí de las gentes de Talavera, [una de las ciudades] de la marca de Toledo, capital del dominio del emir al-Ma’mūn Yaḥyà b. az-Ẓāfir Ismāʿīl b. ‘Abd ar-Raḥmān b. Ismāʿīl b. ‘Āmir b. Muṭarrif b. Musa b. Ḏī-n-nūn.

Posteriormente se desplazó a Valencia, quizás cuando al-Ma’mūn se convirtió también en rey de la taifa de Valencia (1065) o bien con su hijo al-Qadir, quien fue rey de Valencia entre los años 1086 y 1092.

La cuestión es que Ibn al-Waqqašī, ya establecido en Valencia, será un testigo excepcional de la toma de Valencia por Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid.

El sitio de Valencia por el Cid y el relato de Ibn al-Waqqašī

El Cid comenzó su último asedio contra Valencia en julio del 1093. Las negociaciones entre ambas partes condujeron a un principio de acuerdo para hacer evacuar a los almorávides presentes en el alcázar la ciudad, que se concretó en agosto de 1093, con la salida de los norteafricanos hacia Denia y el restablecimiento de la tutela castellana sobre la ciudad, que seguía bajo el mando Yaafar ben ʿAbd Allāh ben Yahhaf.

En diciembre de 1093, la proximidad de un fuerte ejército almorávide hizo que el bando partidario de apoyarlos, con los Banu Wayib a la cabeza, forzara a Yaafar a cerrar las puertas a los representantes castellanos y depuso a éste del poder, entregándolo a los Banu Wayib.

Pero la ayuda no llegó y el Cid estrechó el asedio de forma que, a comienzos del 1094, nadie podía entrar ni salir en la ciudad. Las calamidades que sufrieron la ciudad y sus habitantes: la hambruna y la peste se extendían, el incremento del precio de los alimentos.. hizo que Ibn al-Waqqašī declamara desde la torre más alta de las murallas de Valencia su famosa Elegía por Valencia.

Las malas condiciones de vida y la falta de ayuda llevaron a los habitantes de la ciudad a deponer a los partidarios de los almorávides y a devolver el control de la ciudad a Ibn Yahhaf (febrero o marzo de 1094), quien aceptó una condición impuesta por el Campeador y expulsó a los más destacados partidarios de los almorávides de la ciudad, que fueron entregados al castellano.

Por su fama de honestidad y sabiduría, los valencianos eligieron a al-Waqqašī como representante y envió sus emisarios a Ibn Abduz, uno de los hombres de confianza del Cid, para negociar la entrega de la ciudad. La ciudad fue tomada por las tropas castellanas el 16 de junio de 1094.

Ibn al-Waqqašī, que había sido partidario de no oponer resistencia a las tropas del Cid, fue autorizado a permanecer en la ciudad por haberse mantenido neutral durante el conflicto, y obtuvo el cargo de cadí. Al ser preguntado por el Cid acerca del destino que debía darse a Yaafar, a quien acusaba de haber dado muerte a al-Qadir, este respondió que:

“Señor, según nuestra ley debe ser apedreado, pero vos, señor, haced lo que os parezca mejor; no obstante os pedimos gracia para su hijo, que es de corta edad, que lo pongáis en libertad, pues él no tienen ninguna culpa de lo que hizo su padre”.

Sin embargo, no mucho tiempo después renunciaba a su posición, habiendo nombrado alguacil a su sobrino Abenalfarax, y abandonaba Valencia, para instalarse en Denia, ciudad en la que falleció el lunes 27 de yumada II del 489H/23 de junio del 1096.

Según la Leyenda de Cardeña, Ibn al-Waqqašī se habría convertido al cristianismo tras la entrada del Cid a Valencia, pero no parece que fuera el caso.

Elegía por Valencia recogida en la Primera Crónica General

Este poema (qasīdah) fue escrito en árabe en el año 1094, durante el sitio que el Cid había pues­to a la Valencia musulmana. El texto original en árabe clásico se ha perdido, pero existe una versión embebida en las crónicas de los siglos XIII y XIV, en concreto en la versión sanchina de la Estoria de España (1289), en la versión del ms. F y heredada (sin el texto andalusí) y por la Crónica manuelina y la Crónica de Castilla. Se trata de una elegía derrotista, en la que el autor es llamado Alhuacaxí.1

Valencia, Valencia, vinieron sobre tí muchos quebrantos, é estás en hora de morir; pues si ventura fuere que tú escapes, esto será gran maravilla á quien quier que le viere. 
E si Dios fizo merced á algun logar, tenga por bien de lo facer á tí, ca fueste nombrada alegría é solaz en que todos los mozos folgaban, é habien sabor é placer. 
E si Dios quisier que de todo en todo le hayas de perder desta vez, será por los tus grandes pecados é por los tus grandes atrevimientos que hobiste con tu soberbia. 
Las primeras cuatro piedras, caudales sobre que tú fueste formada, quiérense, ayuntar por facer gran duelo por tí, é non pueden. 
El tu muy nobre muro, que sobre estas cuatro piedras fué levantado, ya se estremece todo, é quiere caer, ca perdido ha la fuerza que habie. 
Las tus muy altas torres é muy fermosas, que de lejos parescien é confortaban los corazones del puebro, poco á poco se van cayendo. 
Las tus brancas almenas, que de lejos muy bien relumbraban, perdido han la su lealtad con que bien parescien al rayo del sol. 
El tu muy nobre rio caudal Guadalaviar, con todas las otras aguas de que le tú muy bien servies, salido es de madre, é va onde non debe. 
Las tus acequias muy cralas, de gente mucho aprovechosas, retomaron torbias; é con la mengua de las limpiar van llenas de muy gran cieno. 
Las tus muy nobres é viciosas huertas que en deredor de tí son, el lobo rabioso les cavó las raíces, é non pueden dar fructo. 
Los tus muy nobres prados en que muy fermosas flores é muchas habie, con que tomaba el tu puebro, muy grande alegría, todos son ya secos. 
El muy nobre puerto de mar de que tú tomabas muy grande honra, ya es menguado de las nobrezas que por él le solien venir á menudo. 
El tu gran término, de que le tú llamabas señora, los fuegos lo han quemado, é á tí llegan los grandes fumos. 
A la tu gran enfermedad non le puedo fallar melecina, é los físicos son ya desesperados de te nunca poder sanar.
Valencia, Valencia, todas estas cosas que le he dichas de tí, con gran quebranto que yo tengo en el mi corazon las dixe é las razoné. 
Ya quiero departir en la mi voluntad que me lo non sepa ninguno, si non cuando fuere menester de lo departir.

Otras obras de Ibn al-Waqqašī

Son numerosas las obras atribuidas a Ibn al-Waqqašī. Según el registro de Historia de los Autores y Transmisores Andalusíes (HATA), son:

TítuloMateria
Tanbīhāt ʿalà Abī Naṣr al-KalābāḏīHadiz (Breves relatos en los que se cita palabras, se describe un acto o se expone alguna decisión del Profeta)
Šarḥ al-Muwaṭṭaʾ//Taʿlīq ʿalà Muwaṭṭaʾ Mālik (riwāya de Yaḥ. b. Yaḥ.)/al-Taʿlīq ʿalà Muwaṭṭaʾ fī tafsīr lugāti-hi wa-gawāmīḍ iʿrābī-hi wa-maʾānī-hiFiqh (Metodología para convertir en legislación aplicable las normas del Corán y de la Sunna)
T. fī l-qadr wa-l-Qurʾān wa-gayr ḏālika min aqāwīl al-muʿtazilaDogmática (Profesiones de fe, así como las obras de teología)
al-Risāla al-muršidaDogmática
Kitab tahḏīb al-Kunà li-Muslim//ʿAks al-rutba fī tahḏīb al-Kunà li-MuslimHistoria
Tahḏīb K. al-muʾtalif wa-l-mujtalif fī asmāʾ al-qabāʾil (li-M. b. Ḥabīb al-Bagdādī)//Mujtaṣar li-K. Ibn Ḥabīb fī l-qabāʾilHistoria
Tanbīhāt ʿala Mašāhid wa-sīrat Ibn HišāmHistoria
Tanbīhāt wa-rudūd ʿalà kibār al-taṣānīf al-taʾrījiyyaHistoria
Tanbīhāt ʿala Taʾrīj Jalīfa b. JayyāṭHistoria
Kitab de al-KalābāḏīHistoria
al-Kunà de MuslimHistoria
Kitab al-sīraHistoria
K. sīrat rasūl Allāh de Ibn Hišām (La vida de Muhammad de Ibn Ishaq anotada por Ibn Hisam)Historia
Taʾrīj de Jalīfa b. JayyāṭHistoria
Tanbīhāt wa-rudūd ʿalà kibār al-taṣānīf al-adabiyyaAdab (Usos, costumbres y normas de conducta)
Nukat//Ḥawāšī//Šarḥ al-Kāmil li-l-Mubarrad//al-Ṭurar wa-l-ḥawāšī ʿalà l-KāmilGramática

Ibn al-Waqqašī y el Poema de Mio Cid

La estudiosa Dolores Oliver Pérez considera a Ibn al-Waqqašī autor del Cantar de Mio Cid entre los años 1094 y 1095,​ aunque tal teoría fue rebatida por algunos especialistas en la obra, como Alberto Montaner. Su teoría puede leerse en el libro El Cantar de Mío Cid: génesis y autoría árabe.


  1. Editada por R. Menéndez Pidal, «Sobre Aluacaxí y la elegía árabe de Valencia», in: Homenaje a D. Francisco Codera, Zaragoza: M. Escar, 1904, p. 392-409, y Federico Corriente, «De nuevo sobre la elegía árabe de Valencia», Al-Qantara, 8, 1987, p. 331-46. Vid. Alberto Montaner, «De don Rodrigo Díaz al Cid: el surgimiento de un mito literario», in: El Cid: Historia, literatura y leyenda, Madrid: España Nuevo Milenio, 2001, p. 83-105.