[Toledo p. s. XI – Briviesca (Burgos), 2ª mitad s. XI]
Santa y virgen

No es posible asegurar con certeza la existencia de Santa Casilda. Las primeras menciones proceden del siglo XV a pesar de que, según la tradición, era hija o hermana (según versiones) del rey musulmán al-Ma’mún de Toledo.

Cuenta su hagiografía que Casilda era de natural compasiva y que se ocupaba de atender a los prisioneros, muchos de ellos cristianos, encarcelados en pésimas condiciones en Toledo. Un día fue sorprendida por su padre, pero milagrosamente los panes que llevaba se convirtieron en flores y no fue descubierta.

Pasó el tiempo y Casilda enfermó gravemente de un mal que le provocaba grandes flujos de sangre o menstruaciones. Los médicos toledanos no pudieron hacer nada por ella y, además, recibió noticias celestiales de que solo se curaría si acudía a los pozos de San Vicente de Buezo, en las cercanías de Briviesca (Burgos).

Al-Ma’mún accedió a que Casilda viajara al santuario de San Vicente y por ello pidió permiso al rey de León, para unos Fernando I y para otros Alfonso VI, quien recibió a la princesa toledana en el castillo de Burgos. Además, al-Ma’mún concedió la libertad a los cristianos presos en Toledo.

Incluso se fabricó una misiva de petición del rey toledano a Fernando I:

Magnánimo y esclarecido Rey Don Femando, quando la fama os ha dado el renombre de Magno, no dado le aveis adquirido a fuerza del desempeño en las continuas lides, y obstentaciones bizarras, en cuyo aplauso no es menos interessada la Corona de Toledo; y aunque parezca demasía desfrutar tantos favores, y honras, me servirá de disculpa a tanto excesso el afecto de una hija, prenda de mi corazón, que acosada (en medio de su tierna edad de una continua, molesta y peligrosa enfermedad de sangre lluvia, que marchitando su belleza, temo passe a mortal accidente) espera hallar alivio en los Lagos de Vicente, que por noticias sé están en tierra de Bureva, parte de vuestros dominios; para cuyo efecto, con vuestro beneplácito, saldrá en breve de esta Corte. Espero lograrle, fiado en vuestra estrecha aliança, y que la recibireis como hija; y a darme lugar las precisas obligaciones de mi Corona, fuera en compañía de Casilda, para lograr ver un amigo a quien tanto debo. Alá os prospere siglos eternos.

Cantón Salazar y Setién, Juan: El pasmo de caridad y prodigio de Toledo. Vida y milagros de Santa Casilda Virgen, Burgos, 1734, pág. 113

y su respuesta:

Hechas treguas entre las dos Coronas, con el deseo de que se perpetúe nuestra amistad, estad cierto será para mi la mayor felicidad se digne vuestra hija pisar estos Palacios; (pequeña estancia a tan hermosa prenda) y espero respecto de la fama de sus heróicas virtudes, que apiadado el Cielo de su molesta enfermedad, logrará el alivio, que deseais, y la veréis restituida a essa Corte para vuestro consuelo. Y en desempeño de mi fina voluntad, me sacrificaré en obsequio de Casilda todo el tiempo, que gustare honrar esta Corte, estimándola como a hija vuestra. El Cielo os guarde por dilatados años.

Cantón Salazar y Setién, Juan: El pasmo de caridad y prodigio de Toledo. Vida y milagros de Santa Casilda Virgen, Burgos, 1734, pág. 114
Santa Casilda por Francisco de Zurbarán (Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid)
Santa Casilda por Francisco de Zurbarán (Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid)

Posteriormente se acercó a los lagos de San Vicente donde acabó sanando gracias, supuestamente, a las aguas milagrosas. Casilda entonces abjuró del Islam y se bautizó, pasando el resto de sus días en un santuario cercano como ermitaña. Pronto su fama de milagrera corrió por la zona, sobre todo por la curación de afecciones ginecológicas y como potenciadora de la fertilidad femenina.

Pozo de Santa Casilda
Pozo de Santa Casilda

Murió centenaria en ese lugar, siendo enterrada en la iglesia de San Vicente.

El santuario de Santa Casilda

Las primeras noticias ciertas del culto a Santa Casilda son del siglo XV, cuando el obispo Pablo de Santa María de Burgos instituye su culto público.

Casi un siglo después comenzará la construcción del actual santuario de Santa Casilda. El Cabildo de Burgos decide acometer la edificación de una nueva iglesia, debido a la creciente devoción hacia la Santa, y encarga el proyecto y ejecución a los hermanos Colonia, artistas que a la sazón trabajan en la catedral burgalesa.

El templo, de reducidas dimensiones y de estilo gótico florido (predominante en el momento) es concluido en 1529, depositando las reliquias de la Santa en un nuevo sepulcro presidido por la escultura yacente de la virgen Casilda realizado por Diego de Siloé. De esta época es la portada, de un renacimiento temprano, obra del maestro Nicolás de Vergara.

Santuario de Santa Casilda
Santuario de Santa Casilda

En 1703 un vendaval arrasó la iglesia provocando grandes desperfectos, hasta el punto que fue necesario una remodelación a fondo del pequeño templo, y de ahí su actual aspecto barroco que desplaza al primitivo estilo constructivo gótico a pesar de conservar determinados elementos, como los arcos formeros. La portada se enriquece y se levanta la espadaña actual de dos cuerpos.

Como curiosidad, es posible observar en la cueva de la nave norte del templo, el primitivo sepulcro de estilo gótico de Santa Casilda, que tan sólo estuvo en uso alrededor de medio siglo, ya que el Cabildo burgalés encargó a Diego de Siloé la ejecución de uno nuevo más artístico y elaborado.

Este sepulcro primitivo, obra de Juan de Colonia, se caracteriza por narrar a través de casetones los principales hitos de la vida de Santa Casilda, separados por arcos lobulados a modo de dosel y que, en su origen, también conformó un grupo escultórico junto a su imagen yacente.

Sepulcro de Santa Casilda
Sepulcro de Santa Casilda

El 21 de agosto de 1750 sus reliquias fueron colocadas en una nueva arca. Su fiesta se celebra el 9 de abril.

Bibliografía