[? – c. 820] Arzobispo de Sevilla

Desconocemos cuando accedió al cargo y a quien sucedió. El anterior obispo conocido anterior a él es Julián II.

Sabemos de su existencia por una carta que Álvaro de Córdoba (c. 800 – 861) escribió a Juan Hispalense donde, hablando acerca del adopcionismo defendido por el arzobispo Elipando de Toledo, menciona a Teudula como obispo en Sevilla y que ya tenía una muy avanzada edad.

Eo tempore quo Elipandi lues nostram vastabat provinciam, et crudeliter barbarico gladio letali pectora dissipabat, vester nunc requisitus Episcopus Theudula, post multa et varia de proprietate Christi veneranda eloquia, tali fine totius suae dispositionis conclusit Epitoma, ut diceret: «Si quis carnem Christi adoptivam dixerit Patri, anathema sit.

En el momento en que la peste de Elipando, con furor insano, estaba destruyendo nuestra Provincia, y abría brutalmente los pechos con una espada bárbara; su ahora solicitado obispo Theudula, después de muchos y varios discursos respecto a la venerable propiedad de Cristo, compuso un epítome al final de toda su disposición, para poder decir: “Si alguno dijere que la carne de Cristo es adoptada por el Padre, sea anatema”. Amén.

Flórez, E: España Sagrada, Tomo IX, 1752, Trat. 29, Cap. 7 pp. 238-240

Por lo tanto, su gobierno debió de coincidir con el de Elipando (c. 783 – c.808). Teudula se opuso a las enseñanzas del arzobispo de Toledo y de Félix de Urgel y compuso un Epítome en contra del adopcionismo. De este modo se unía a la oposición encabezada por Eterio de Osma y Beato de Liébana.

Es posible que fuera sucedido por Juan I, en el primer tercio del siglo IX.