Vimarano o Vímara [¿? – c. 768]
Infante del reino de Asturias

Segundo hijo de Alfonso I y Ermesinda.

Durante el reinado de su hermano Fruela I, protagonizó una conspiración en la que contaba con el apoyo de varios nobles. Fruela logró desactivar la trama ejecutando seguidamente a su hermano (c. 768).

Poco después el propio Fruela fue asesinado, en venganza, probablemente por los seguidores de su hermano. Las crónicas especifican que Fruela I mató con sus propias manos a Vimarano.

Lápida atribuida a Vimarano

En 1898 apareció, reutilizada como material de relleno en el macizo de la mesa de altar de la cripta de Santa Leocadia, en la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo, una lápida de granito en estado fragmentario. Esto impide asegurar si el letrero terminaba en la cuarta línea y oculta detalles fundamentales: el destino y el promotor exactos de la pieza.

Lápida atribuida a Vímara en la capilla de Santa Leocadia, Catedral de Oviedo
Lápida atribuida a Vímara en la capilla de Santa Leocadia, Catedral de Oviedo

Sin embargo, la parte conservada es suficiente para entender que estamos ante un poema fundacional y principesco del que además, a diferencia del de Fávila, todos los editores han alabado la calidad de los hexámetros. Esta es su transcripción:

† PRINCIPUM [EGR]EGIUS HANC
AULAM VV[IMARA FECIT] // HEC ORE
HOC MAG[NO] EXIMIA MACINA [—]
// UNDIVAGUMQUE MARIS PELAGUM
HABIT[—] // HAULA TENET HOMINES
INMENSO [—]

Egregio entre los príncipes, este templo [lo construyó Vímara]. Con esta gran entrada esta insigne construcción [—] y esta iglesia retiene el undoso piélago del mar en su inmenso [—]”

M. Díaz y Díaz: Asturias en el siglo VIII. La cultura literaria, Oviedo, 2001, p. 44

La paleografía sitúa la inscripción con considerable fiabilidad en los siglos VIII o IX, y la historia nos asegura que en aquellos tiempos el título de princeps era exclusivo del soberano o monarca, fuese por derecho o por usurpación. Por eso se sospecha que fue Vímara el inductor de esta lápida.