La condesa traidora

El relato épico denominado La condesa traidora no ha llegado a nuestros días de forma independiente ni en prosa ni en verso. Lo conocemos gracias a las prosificaciones realizadas en la Crónica Najerense (s. XII), De rebus Hispaniae y en la Primera Crónica General (s. XIII). En esta última versión adquiere ya un formato, muy distinto del original, que será repetido sucesivamente.

En las primeras versiones de La condesa traidora, el suceso, a grandes rasgos, relata la actuación de la condesa de Castilla, esposa del conde García Fernández. Ésta es seducida por el caudillo cordobés Almanzor a la que ofrece ser su esposa y reina de Córdoba.

La condesa maneja sus hilos para el conde acabe siendo derrotado y muerto por las tropas de Almanzor. Y no contenta con esto, trata de asesinar al hijo de ambos, al sucesor en el condado, Sancho García. Pero Sancho García, con ayuda divina, es avisado de la conspiración y acaba con la vida de su madre.

A partir de la versión escrita en la Primera Crónica General de Alfonso X el Sabio la historia cambia bastante pues las protagonistas son realmente dos condesas.

La primera condesa, de origen francés, que recibe el nombre de doña Argentina, huye con un conde francés abandonando al conde García Fernández. García decide ir a vengarse de ambos y, una vez en Francia, conoce a la hija del conde, doña Sancha, que también busca un medio de desembarazarse de su madrastra. Ambos se confabulan para vengarse y García Fernández acaba decapitando al conde francés y a doña Argentina.

El conde y doña Sancha retornan a Burgos como marido y mujer y como condesa es reconocida por los castellanos. De esta unión nacerá Sancho García, el futuro conde.

Pero años más tarde doña Sancha se volverá también contra el conde castellano. Por eso alimentó con salvado en vez de con cebada al caballo del conde y, en consecuencia, el caballo, al estar mal alimentado, desfalleció y el conde García Fernández acabó siendo lanceado y muerto en una escaramuza contra los cordobeses a orillas del río Duero.

Poco después, una vez que su hijo Sancho era ya conde de Castilla, doña Sancha, queriendo ser esposa de un rey moro, trató de envenenar a su vástago aunque acabó siendo descubierta por una criada y tuvo que beberse el veneno que había preparado para él.

Realmente, la única esposa del conde de Castilla García Fernández fue Ava, procedente del condado de Ribagorza. No es posible concluir si esta esposa histórica fue la inspiradora de esta leyenda épica.

Un hecho que sí pudo haber sido base de la leyenda fue la rebelión de Sancho García contra su padre en torno al año 991, en alianza con Almanzor, y que bien pudo haber sido instigado por su madre, quien deja de aparecer en los documentos a partir del año 988.

Estas son las distintas versiones de la leyenda de La condesa traidora:


La Condesa Traidora en la Primera Crónica General

La leyenda épica medieval de La Condesa Traidora alcanza su versión definitiva y más desarrollada en la Primera Crónica General, mandada compilar por Alfonso X el Sabio (1252-1284). Esta versión es ya novelesca y debe de incorporar datos procedentes de algún cantar de gesta de la época. Las diferencias con las dos versiones precedentes (la de la Crónica Najerense y la de De rebus Hispaniae) son varias. En primer lugar

La Condesa Traidora en De rebus Hispaniae

La segunda versión de la leyenda épica medieval de La Condesa Traidora es del año 1243 y procede de la obra De Rebus Hispaniae del obispo toledano Rodrigo Jiménez de Rada. Rodrigo no cita en esta ocasión la supuesta traición de la condesa hacia su marido García Fernández, a la que si se hace referencia en la primera versión recogida por la Crónica Najerense.  Únicamente se hace eco del intento de

La Condesa Traidora en la Crónica Najerense

La primera mención de la leyenda acerca de La Condesa Traidora aparece en la Crónica Najerense (s. XII). En esta primera versión el caudillo cordobés Almanzor seduce a la condesa de Castilla, la esposa del conde García Fernández, asegurándola que puede llegar a ser reina si se casa con él. La condesa está dispuesta a asesinar a su marido. Para ello alimenta mal al caballo del conde y le engaña