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Breve crónica del año 826 – Era hispánica 864

por Javier Iglesia Aparicio
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Breve crónica de la Hispania medieval Año 826

¡Salud, lector! Que la gracia del Altísimo guíe vuestra vista sobre estos pergaminos, donde este humilde cronista vuelca los afanes y tribulaciones que han sacudido nuestra tierra de Hispania en este año de gracia de ochocientos y veinte y seis de la Encarnación del Señor.

Nos hallamos en tiempos de gran incertidumbre, donde el eco de las espadas en las fronteras y el murmullo de las traiciones en las cortes de los poderosos marcan el compás de nuestra existencia. Atended, pues, al relato de lo que mis ojos han visto y mis oídos han recogido con fidelidad, para que la memoria no se desvanezca como el humo ante el cierzo.


Brevis rerum gestarum summarium

En este año, el pulso de la Península ha latido con fuerza en la Marca Hispánica y en las tierras del norte. Destacamos la grave rebelión de Aizón en la Marca Hispánica, que ha puesto en jaque el dominio de la dinastía carolingia; la aceifa contra las tierras de Castilla; y el fortalecimiento del emir ʿAbd al-Raḥmān II en Córdoba frente a las disidencias internas


Annales rerum gestarum Era DCCCLXIV

El alzamiento de Aizón en la Marca Hispánica contra Ludovico Pío

Mal ha empezado su gobierno el conde Bernardo de Septimania, recién nombrado por Ludovico Pío como garante del dominio carolingio en los condados de Gerona, Osona y Barcelona. Un noble de nombre Aizón ha encabezado una feroz revuelta contra la autoridad. Tenemos noticias contradictorias sobre quien es este Aizón: según dicen algunos es de linaje godo; y otros aseguran que pudiera ser hijo de un antiguo valí musulmán de Barcelona que escapó del cautiverio en Aquisgrán.

Sea como fuere, Aizón, alegando derechos legítimos y aprovechando el descontento de la aristocracia local contra los francos, ha tomado diversas plazas fuertes, haciéndose fuerte sobre todo en torno a Vic, en el condado de Osona. Cuenta con el apoyo de varios nobles locales como de Guillemundo, hijo del antiguo conde de Barcelona. Lo más grave, y que hace temblar a los fieles cristianos, es que ha buscado la alianza con los sarracenos de Córdoba, enviando a su hermano ante el emir para solicitar huestes que castiguen estas tierras.

Aceifa contra Castilla

El emir ʿAbd al-Raḥmān II ha enviado a su general Ubayd Allah con un ejército formidable a realizar una aceifa contra las tierras de Castilla (al-Qilá como es llamado en lengua arábica) devastando la zona y arruinando las cosechas.

Abderramán II combate a los rebeldes

Durante este año son dos las acciones que el emir cordobés ha realizado contra elementos rebeldes dentro de sus dominios. En primer lugar contra los bereberes de Mérida y Coria dirigidos por Marwān b. Abi Yūnus al-Yilliqí. rebelde desde hace diez años. Allah dio el favor de la victoria a las tropas omeyas y lograron matar a Marwān, aunque la rebelión no ha sido sofocada totalmente.

Por otro lado, las hueste de ʿAbd al-Raḥmān II combatió la rebelión beréber encabezada por Ṭawrīl en la cora de Tākurunnā, la serranía de Ronda. Ṭawrīl atacó a un yund que pasaba por la zona y se apoderó de sus monturas, armas… además de causar gran mortandad; pero al poco las tropas del emir lograron vencer a los rebeldes y ponerlos a la fuga.


Persona insignis anni DCCCLXIV in Hispania

Sin duda, la figura que ha marcado el devenir de estos meses es Aizón. Noble de incierto origen pero de gran carisma entre los habitantes de la Marca Hispánica, ha demostrado que la autoridad franca en los Pirineos es todavía un barniz delgado. Su capacidad para unir a los descontentos y, sobre todo, su audacia al pactar con el enemigo musulmán para recuperar lo que considera su herencia, lo convierten en el hombre más temido y seguido de este año.


Meae praedictiones meae pro anno proximo

Auguro que el año venidero, que será el ochocientos y veinte y siete de la era del Señor, traerá sangre y cenizas a los condados orientales. Si el emperador Ludovico no envía pronto sus tropas, la Marca Hispánica podría perderse o quedar reducida a cenizas por la coalición entre Aizón y los sarracenos.

Por otro lado, sospecho que en el reino de Asturias, Alfonso deberá vigilar sus espaldas, pues la paz interna suele ser el preludio de la ambición de los nobles que ambicionan el trono de Oviedo.