Hisham I,  Abu al-Walid Hisham al-Rida (el Apreciado) (هشام بن عبد الرحمن الداخل). [Córdoba, 26 de abril de 757- Córdoba, 28 de abril de 796]

Emir de Al-Ándalus (788 – 796)

Segundo hijo de ‘Abd al-Rahman I, su madre era una esclava de origen visigodo llamada Halul. En su juventud ejerció el cargo gobernador de Toledo. Sucedió a su padre en el emirato, siendo nombrado el 7 de junio del 788, no sin la oposición de sus hermanos Suleyman, el primogénito,  y ‘Abd Allah. Hisham derrotó a ambos y los envió al exilio al norte de África (790). Apenas hubo más rebeliones internas. Árabes de origen yemení se sublevaron en dos ocasiones en la Marca Superior encabezados primero por Sa’id ben al-Husayn ben Yahya al-Ansari y luego por Matruh ben Sulayman -Arabi.  Hisham, con ayuda de los Banu Qasí, logró sofocarlas rápidamente. Hubo además una rebelión bereber en Ronda.

Dirham de plata del reinado de Hisham I

Hisham heredó un emirato relativamente tranquilo y esto hizo posible que enfocara sus esfuerzos en combatir a francos y asturianos.  El primer ataque lo realizó contra Asturias en el 791,  por dos flancos: Ubayd ‘Allah ben Mugaith marchó contra Álava y  al-Qilá (Castilla) por el este; el general Yusuf ben Bujt se dirigió por el oeste contra la zona de Astorga, derrotando completamente a Bermudo I cerca de Villafranca del Bierzo. Como consecuencia, Bermudo I abdicó en Alfonso II. En el 793 penetró en territorio franco, en la Septimania, atacando Gerona y Narbona (ataque contenido por los francos) y Carcasona, donde el general ‘Abd al-Malik ben Mugit derrotó al conde de Tolosa, Guillermo I.

El segundo ataque contra Asturias se produjo en el año 794, también por dos flancos: de nuevo Álava por el este y contra Oviedo por el oeste. La capital ovetense fue saqueada y Alfonso II tuvo que huir. Pero, en su retirada, las tropas cordobesas fueron derrotados por las asturianas en la batalla de Lutos o Lodos.

Hisham fue un emir piadoso y favoreció la doctrina malikí que pretendía evitar las distintas interpretaciones del Corán que ya estaban dando lugar a multitud de sectas dentro del Islam. Continuó las obras de la mezquita de Córdoba. En concretó se centró en el patio de la mezquita y en la construcción del primer alminar.

Murió de forma inesperada el 28 de abril del 796, en Córdoba. Le sucedió su hijo al-Hakam I.