ʿAbd al-Malik b. Muḥammad, hijo de Almanzor y su sucesor como háyib del califa Hisham II de Córdoba continuó las incursiones paternas contra los reinos cristianos. La primera de sus acciones fue contra el reino de León, en el invierno de 1002 a 1003.

Tras la muerte de Almanzor, los cristianos vieron una oportunidad de sacudirse la opresión amirí. En esos momentos, siendo Alfonso V aún un niño, el regente del reino leonés era el conde Menendo González. Él, seguido por el conde Sancho García de Castilla y el resto de magnates del reino, se estaban organizando para atacar la frontera.

Así lo cuenta Ibn Hayyan:

Cuando se hizo con el gobierno ʿAbd al-Malik los grupos de los cristianos vieron que se debilitaba su contención; estaba próximo su pacto para actuar conjuntamente contra los musulmanes, y su codicia fue como una estrella fija con la muerte del que los mataba, al-Mansur. […]

Las noticias de las Fronteras le llegaban a cada momento con lo que no le agradaba. El más importante de todos los grupos de los impíos que se le enfrentaban entonces fue un príncipe que era el diablo maldito de ellos, su caudillo satánico, Sancho, hijo de Fernando, señor de Castilla. Le seguía en daño Menendo b. Gundisalvo, conde de Galicia y tutor de su rey, Alfonso, hijo de Bermudo. El resto de los condes estaba en la influencia de estos dos o en su séquito.

Pero ʿAbd al-Malik se adelantó a todos ellos. Ese mismo invierno del año 393 de la hégira organizó un ataque en dos frentes. Ordenó a Wādih, gobernador de la Marca Media, que desde Medinaceli atacara a Sancho García. El conde castellano acabó firmando un tratado de paz.

A continuación, fue el propio ʿAbd al-Malik quien se dirigió contra Coimbra para enfrentarse a Menendo González, quien también acabó firmando un acuerdo. Probablemente una de sus consecuencias fue la vuelta de Teresa Bermúdez, hermana de Alfonso V, desde Córdoba.

Parece confirmarse este tratado por una carta procedente del monasterio de Sahagún, fechada el 5 de febrero de 1003, que dice que el sahib al-surta o jefe de policía Ibn Bakri estaba presente pues había ido a confirmar la paz:

In presentia qui ibi fuit zacbascorta Eben Bacri quando venit de Cordoba pro pace confirmare ad Romanos in Domnos Sanctos.

Herrero de la Fuente, Marta: Colección Diplomática de Sahagún, Tomo II, doc. 380