Alfonso V, el Noble [c. 994-Viseu, 1028]

Rey de León (999-1028)

Hijo de Bermudo II y Elvira García, hermana del conde de Castilla Sancho García. Sucedió a su padre en el trono siendo coronado el 11 de octubre del 999 a la edad de cinco años. Se formó un consejo de regencia con su madre y el conde gallego Menendo González.

Los primeros años de su reinado están marcados por la actividad de Almanzor. En el año 1000 Sancho García rompe la tregua y junto con otros condes leoneses y pamploneses se enfrentaron a los cordobeses en la batalla de las Peñas de Cervera. A pesar de la resistencia, las tropas cristianas fueron derrotadas y el territorio castellano saqueado.

En el 1002 Almanzor emprendió su última incursión contra las tierras de la La Rioja. A su vuelta se sintió indispuesto y acabó falleciendo. Fue sepultado en Medinaceli. Este hecho supuso un gran alivio para la corte leonesa aunque ‘Abd al-Malik, el primogénito de Almanzor, continuó durante varios años la labor de acoso militar iniciada por su padre.

Ese mismo invierno ‘Abd al-Malik se enfrentó a Menendo González. Una columna avanzó hacia Coimbra y otra hacia León. Finalmente se firmó una paz de la que se desconocen los términos aunque probablemente una de sus consecuencias fue la vuelta de Teresa Bermúdez, hermana de Alfonso V, desde Córdoba.

El poder de Córdoba seguía igual de fuerte. Una muestra de ello es que se requirió el arbitraje del propio ‘Abd al-Malik en la pugna de Elvira por apartar al conde Menendo de la tutela del rey niño. ‘Abd al-Malik envió al cadí de los mozárabes de Córdoba, Asbag, quien acabó dando la razón a Menendo. A causa de esto, Sancho García rompió la tregua con Córdoba y la consecuencia fue una nueva campaña de ‘Abd al-Malik, en esta ocasión contra Castilla (1004), que fue arrasada sin encontrar resistencia.

Puede incluso que ‘Abd al-Malik obligara a luchar a Sancho contra los leoneses en la campaña que durante la primavera del 1005 dirigió contra Zamora y que llegó hasta el castillo de Luna, al noreste de León. En 1007 Sancho García trata de sacudirse la obediencia a ‘Abd al-Malik pero éste ataca en otoño el castillo de San Martín de Rubiales, a orillas del río Duero, pasando por la espada a toda la guarnición. En el 1008 ‘Abd al-Malik volvió a atacar territorio castellano pero enfermó mientras estaba en Medinaceli. Regresó a Córdoba donde acabó falleciendo el 22 de octubre del 1008. Ese mismo año falleció Menendo González.

Le sucedió su hermano ‘Abd al-Rahmán Sanchol o Sanchuelo. Inició en enero del 1009 una campaña, en la que contó con el apoyo del conde Gómez de Carrión y Saldaña contra Alfonso V. ‘Abd al-Rahmán muere en el 1009 y da comienzo la fitna, la guerra civil, en Córdoba.

En el año 1017 desaparece Sancho García, conde de Castilla, y posiblemente poco después García Gómez, conde de Saldaña y Carrión, los nobles más fuertes del reino y que al menos desde el año 1014 se había rebelado contra el poder regio, actuando de forma plenamente autónoma. Entonces, Elvira, la madre de Alfonso V, declara la mayoría de edad del rey quien contraerá matrimonio con Elvira Menéndez, hija del fallecido conde Menendo González. De este matrimonio tuvieron a Bermudo III, su sucesor, y a Sancha de León, que posteriormente se casaría con Fernando I

Alfonso V asume en reino casi descompuesto por los continuos ataques cordobeses y donde muchos condes habían sido abiertamente rebeldes e incluso aliados de los cordobeses. En su afán por reorganizarlo convoca ese mismo año a la curia regia y promulga el Fuero de León con el fin de poner fin a los desórdenes previos y afianzar el poder real.

El 2 de diciembre del 1022 fallece su primera mujer. En 1023 contrajo matrimonio con Urraca Garcés, hija de García II Sánchez de Pamplona.

Los últimos años de su reinado trató de aprovecharse de la debilidad de los dominios musulmanes, que se estaban desintegrando en taifas. En el 1028 estaba asediando la ciudad de Viseo y allí falleció al ser alcanzado por una flecha, el 4 de julio de 1028. Su cadáver se llevó a León donde fue sepultado en el Panteón Real de San Isidoro