Corrió el moro Burgos de Ayllón, muy lozano,
et el arrayaz Bulcor de Sepúlveda, muy honrrado,
e su hermano Tosios, el arrayaz de Olmedo, muy rico e mucho abondado:
entre todos eran V mill moros a cavallo.

Et fueron correr a Castilla, et llegaron a Bilforado,
et quemaron a Redezilla et a Grañón, de cabo a cabo.1
A Rodrigo llegó el apellido quando en siesta estaba adormido;
defendió que ninguno non despertasse a su padre, sol non fuesse ussado.

Métense a las armas, e cavalgan muy privado:
trezientos cavalleros del padre vanlo aguardando,
et otras gentes de Castilla, que se le ivan llegando.
Et los moros venien robando la tierra e faziendo mucho daño:
traían grant poder, con robo de ganado,
et christianos captivos, ¡mal pecado!

El moro Burgos prisionero

A la Nava del Grillo, do es Lerma llamado,
allí los alcançó Rodrigo, seguiólos en alcançe.
Lidió con los algareros, que non los que levavan el ganado,
et a los unos mató, et a los otros fue arramando:
por el campo de Gomiel, a Yoda llegaron,
do ivan los poderes con el robo tamaño.
Allí lidió Rodrigo con ellos buena lid en el campo:
un día et una noche, fasta otro día mediado,
estudo en pesso la batalla, et el torneo mesclado.
Rodrigo vençió la batalla, ¡Dios sea loado!
fasta Peñafalcón, do es Peñafiel lamado,
las aguas del Duero ívanlas enturbiando:
allí bolvieron un torneo, contra Fuente-Dueña llegando.
Mató Rodrigo a los dos arrayazes, e prisso al moro Burgos loçano,
et traxo los paganos contra Tudela de Duero, et el ganado:
captivos e captivas tráxolos el Castellano.2
En Çamora llegaron los mandados, do era el buen rey don Fernando.
El rey cuando lo sopo, fue ledo e pagado:
¡ay Dios, qué grande alegría fazía el rey castellano!
Cavalgó el buen rey, con él muchos condes e cavalleros et otros omnes fijosdalgos;
fuese para Tudela de Duero, do paçía el ganado.
Rodrigo quando l’ vio venir, reçebiólo muy privado:
«Cata —dixo— buen rey, qué te trayo, maguera non so tu vassallo;
de çinco lides que te prometí el día que tú me oviste desposado,
vençido he la una, yo cataré por las quatro.»
Essas oras dixo el buen rey: «Por todo seas perdonado,
en tal que me des el quinto de quanto aquí has ganado.»
Estonçe dixo Rodrigo: «Solamente non sea pensado,
que yo lo daré a los mesquinos, que assaz lo han lazrado;
lo suyo daré a los diezmos, que non quiero su pecado;
de lo mío daré soldadas [a] aquellos que me aguardaron.»
Essas oras dixo el buen rey: «Dame a esse moro lozano.»
Entonçe dixo Rodrigo: «Solamente non sea pensado,
que non vos lo daré por quanto yo valgo,
que fidalgo a fidalgo, quandol’ prende, non deve dessonrrarlo;
demás non vos daré el quinto sinon de aver monedado,
que darlo he a mis vassallos, que assaz me lo han lazerado.»
Despediéronse del rey, et bessáronle la mano:
trezientos cavalleros fueron por cuenta los que allí fueron juntados.

El moro Burgos vasallo de Rodrigo

Quando esto vio Rodrigo, a los moros se tornó privado:
«Oítmelo, rey moro Burgus de Ayllón muy lozano:
yo non prendería rey, nin a mí non sería dado,
mas roguévos que veniésedes conmigo, vos fezístelo de grado,
itvos para vuestro reinado, salvo e seguro
que en toda la mi vida non ayades miedo de rey moro nin de christiano;
quanto avían los arrayazes que yo maté, vós heredatlo
si vos quesieren abrir las villas; si non, enbiatme mandado:
yo faré que vos abran a miedo, que non de grado.»
Quando esto vio el moro Burgos de Ayllón muy lozano
fincó los inojos delante Rodrigo, e bessóle la mano, de boca fablando:
«A ti digo el mi señor, yo só el tu vassallo,
et dóte de mi aver el quinto, e tus parias en cada año.»
Alegre se va el Moro, alegre se tornó el Castellano:
parias le enbió el rey moro de Aylló muy lozano;
que para en quatro años, fuesse rico et abondado.


  1. El fabuloso moro Burgos de Ayllón (localidad de la provincia de Segovia que posiblemente en esa época de Fernando I aún no era posesión del reino de León) atacó la frontera oriental de Castilla, atacando Grañón, su límite, y las localidades cercanas de Belorado (Bilforado) y Redecilla del Camino (Redezilla).
  2. Tras esta acción, los musulmanes tomaron el camino más directo pasando por Lerma, Gumiel de Izán (Gomiel) y entablaron batalla con Rodrigo en las cercanías de Yoda (¿Roa de Duero?). La lucha continúa varios días avanzando por el río Duero hasta Peñafiel (también llamado Peñafalcón) y remontando el curso del río Duratón hasta Fuentidueña (Fuente-Dueñas) donde derrota finalmente a los musulmanes y lleva a los presos a Tudela de Duero.