Los Anales Castellanos nos dan la fecha del 882/884 para la repoblación de Ubierna y Burgos por parte del conde Diego Rodríguez. En esos mismos años debió acontecer la repoblación de Castrojeriz, el antiguo Castrum Sigerici visigodo. Sin embargo el mismo 882 los cordobeses asolaron esta nueva zona de fortalezas, tras haber pasado por Cellorigo y Pancorbo, y al menos obligó al conde Munio Núñez, encargado de la defensa de Castrojeriz, a abandonar la fortaleza. En el año siguiente las tropas cordobesas pasaron por la localidad y la encontraron guarnecida pero no atacaron.

Esta batalla es narrada por la Crónica Albeldense XV.13:

«En el reinado de dicho príncipe (Alfonso III), en la era 920 (año 882), el ya nombrado Almundir, hijo del rey Mohamed, enviado por su padre, con el general Abuhalit y con 80.000 del ejército de España, partiendo de Córdoba marchó contra Zaragoza, donde estaba Ismail ben Musà, enemigo de los cordobeses. Cuando la hueste llegó a Zaragoza, allí luchó veintidós días, pero no logró victoria alguna. Partiendo de allí luchó contra la plaza de Tudela, que tenía Fortún ben Musà, pero tampoco allí logró nada. Entonces Ababdella, que es el mismo que Mohamed ben Lubb, el cual siempre había sido nuestro amigo, al igual que su padre, por odio a sus tíos, a quienes el rey Ordoño había dado su hijo a criar, hizo la paz con los cordobeses y envió sus fuerzas a la hueste de ellos. Y así, entrando las huestes de los musulmanes en los confines de nuestro reino, primero lucharon contra la plaza de Cellorigo y nada consiguieron, pero perdieron allí a muchos de los suyos. Esa misma hueste, llegando también al extremo de Castilla, al castillo que se llama Pancorbo, luchó por tres días y no consiguió victoria alguna, sino que a muchos de los suyos perdió por venganza de la espada. Diego, hijo de Rodrigo, era conde en Castilla. También Munio, hijo de Nuño, dejó desierto Castrojeriz ante la llegada de los sarracenos, porque todavía no estaba fuertemente guarnecido. »