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Hacinas

La localidad de Hacinas (Fazinas en la en época medieval) está enclavada en el antiguo alfoz de Lara. Este pueblo de menos de 200 habitantes es famoso sobre todo por un hecho legendario: la batalla de Hacinas, parte fundamental de El Poema de Fernán González que cuenta un épico combate de tres días entre Fernán González y Almanzor y en la que incluso intervinieron un dragón y se aparecieron los

La legendaria batalla de Hacinas

El Poema de Fernán González dedica gran parte de su extensión (desde la estrofa 383 a la 569) a la narración de un enfrentamiento entre el conde de Castilla Fernán González y el caudillo cordobés Almanzor en las cercanías de la población burgalesa de Hacinas (Fazinas en el texto medieval). A pesar de su importancia en el texto épico, actualmente se considera que la batalla de Hacinas nunca llegó a

X.13 Tercer día de combate. El ejército castellano en apuros – Poema de Fernán González

Estrofas 527 a 535 del Poema de Fernán González   527 Otro dia mañana, fueron se levantar, vestieron se las armas por al canpo tornar, començaron a Dios de coraçon rogar que y contra los moros los fuesse ayudar. La mañana siguiente se fueron a levantar, se equiparon las armas para al campo retornar, empezaron a Dios de corazón rogar que allí contra los moros los fuese a ayudar. 528

X.1 Oración del conde en San Pedro de Arlanza – Poema de Fernán González

Estrofas 392 a 404 del Poema de Fernán González   392 Eran ya en Fazinas essa gente maldita, todos los castellanos eran en Piedrafita; el conde —la su alma de pena sea quita— fue se pora San Pedro a essa su ermita. Estaban ya en Hacinas esas gentes malditas, todos los castellanos están en Piedrahíta; el conde —que su alma de penas esté limpia— se fue hacia San Pedro, a

X. Victoria de Hacinas – Poema de Fernán González

Estrofas 383 a 391 del Poema de Fernán González   383 Dexemos tolosanos tristes e desonrados, eran ya en Tolosa con su señor llegados; tornemos en el conde de los fechos granados commo avia oido otros malos mandados. Dejemos a los tolosanos tristes y deshonrados, a Tolosa, con su señor ya habían llegado; volvamos con el conde de los hechos granados y de cómo malas noticias había escuchado. 384 Que