Según el Dikr:

La que hace la trigésima campaña fue también contra Zamora; la cercó, la atacó con tenacidad y usó contra ella los almajaneques hasta que la conquistó por la fuerza. Se apoderó en ella de bienes y pertrechos sin cuento y de cuarenta mil cautivas. Encontró en ella diecisiete baños; la longitud de su muralla septentrional era de mil quinientos codos, la meridional medía mil trescientos y la oriental setecientos. Luego se trasladó al castillo de Toro, lo conquistó y regresó a Córdoba.

Almanzor volvía de nuevo a atacar este punto neurálgico del río Duero. Zamora había sido el objetivo ya en los años 979, 981, 984 y 986. Es posible que ahora fuera tomada definitivamente por los cordobeses pues no se mencionan más ataques contra ella pero sí se suceden hacia lugares más al norte. Por otro lado, Toro ya había sido objetivo en el 982 y volverá a serlo en el 989.


Bibliografía