Es indiscutible que hoy en día Barcelona es una de las ciudades que mayor número de turistas recibe. Pero quizás no es conocida por los restos de su antigüedad tardía y alta edad media. Os proponemos un paseo por los restos barceloneses de esta época

Barcelona visigoda

La antigua urbe romana de Barcino apenas sufrió modificaciones durante el dominio visigodo.

La ciudad, ahora llamada Barcinona, apenas se expandió fuera de sus murallas de época romana (con 78 torres y 4 puertas) y los restos reconocibles en la actualidad son escasos.

Mapa de la muralla romana de Barcelona
Mapa de la muralla romana de Barcelona

La mayor parte de lo conservado es visible en el subsuelo arqueológico del Museu d’Història de Barcelona (MUHBA): los restos de un palacio edificado en el siglo V sobre el antiguo foro romano, posteriormente Palacio Episcopal; y otro palacio, tal vez donde fuera asesinado Ataúlfo, descubierto bajo el actual Salón del Tinell, en la plaza del Rey, donde también se halló una necrópolis de la época.

​En cuanto a edificios religiosos: la catedral de la Santa cruz y Santa Eulalia, sede episcopal arriana, que evolucionó de la basílica paleocristiana; la iglesia de San Justo y San Pastor, la más antigua de la ciudad, donde se ha descubierto un baptisterio del siglo VI, y que será la sede episcopal católica; y hay constancia de que existían otras iglesias intramuros como San Miguel (hoy desaparecida, sobre las antiguas termas).

Fuera de las murallas estaban las iglesias de Santa María de las Arenas (posteriormente del Mar) y la iglesia de San Pablo del Campo (Sant Pau del Camp) se pueden ver capiteles visigodos reutilizados en la construcción románica de la puerta de la iglesia. En esta misma iglesia se excavaron los restos de un ábside datado en el siglo VI.

Restos visigodos en la portada románica de San Pau del Camp (Barcelona)
Restos visigodos en la portada románica de Sant Pau del Camp (Barcelona)
Restos visigodos en la portada románica de San Pau del Camp (Barcelona)
Restos visigodos en la portada románica de Sant Pau del Camp (Barcelona)

Barcelona musulmana (c. 718 – 801)

Durante la ocupación musulmana, la ciudad fue conocida como مدينة برشلونة (Madina Barshiluna) y no parece que sufriera grandes cambios urbanísticos.

El principal templo cristiano, la catedral, fue probablemente convertida en mezquita, aunque no se han encontrado vestigios de ello; el culto cristiano se mantuvo en la iglesia de San Justo y San Pastor.

Se han localizado los restos de una maqbara o cementerio islámico de una veintena de sepulturas en el barrio de la Ribera, en torno al mercado del Born, aunque su cronología puede ser más larga y llegar hasta el siglo XIII pues sería utilizado también por la comunidad musulmana que permaneció en la ciudad tras la conquista franca.

Barcelona carolingia: capital del condado

Tras la conquista por los francos, Barchinona comenzó a cobrar importancia y se convirtió en la capital del condado de Barcelona, territorio que, poco a poco, fue el hegemónico del conjunto de condados en que se dividía la marca Hispánica.

La ciudad contaba con la catedral y las iglesias urbanas de San Justo, San Miguel y San Jaime, además de las localizadas extramuros de Santa María del Pino (citada desde el 987), Santa María del Mar, San Julián de Montjuic, el monasterio benedictino de San Pablo del Campo y el de monjas benedictinas de San Pedro de las Puellas.​

Las murallas permanecen más o menos inalteradas. La Puerta del Mar es citada en el 975 como la Puerta Regumiro

Fuera de los muros de la ciudad, el llano de Barcelona estaba dedicado a la agricultura para abastecer a la ciudad en un área comprendida entre las rieras de Horta y Sants, y entre la sierra de Collserola, el Puig Aguilar y el Coll de Codines hasta el mar. Allí fueron surgiendo aldeas como San Andrés de Palomar, San Ginés dels Agudells, San Vicente de Sarriá, etc.

Este desarrollo agrícola se consolidó con la construcción, a mediados del siglo X por el conde Miró I, de la conocida como Acequia Condal (Rec Comtal o Regomir). aprovechando parte del trazado de un acueducto romano, recogía aguas desde la zona de Montcada para llevarla hasta Barcelona.

Es posible que Miró I hiciera una obra similar en el río Llobregat pues en el año 964 se menciona en el término del castillo de Cervelló «la acequia del conde Mir», que se puede identificar con el Rec Vell de Molins del Rei.

Restos del Rec Comtal (Barcelona)
Restos del Rec Comtal (Barcelona)

Durante este período posiblemente se fundó y prosperó el barrio judío de El Call, situado entre las actuales calles de Ferran, Baños Nuevos, Palla y Obispo. Pervivió hasta su destrucción en 1391.

Estaba separado del resto de la ciudad por una muralla, y tenía dos sinagogas (Mayor, actualmente un museo, y Menor, hoy en día parroquia de San Jaime), baños, escuelas y hospitales. El​ MUHBA dispone de una sección dedicada a la historia de los judíos en la ciudad en MUHBA El Call.