Ibn Darrāŷ fue uno de los poetas más afamados de al-Andalus. Estuvo al servicio de Almanzor desde el año 992. Inició una corriente cultista, diríamos barroca, y destacan sobre todo sus obras elogiosas acerca de las acciones militares de Almanzor, a quien parece que acompañó en varias de sus acciones bélicas.

En el año 1000 Almanzor realizó una exitosa aceifa contra los reinos cristianos. Salió de Córdoba el 21 de junio; el 29 de julio salió victorioso de la batalla de Cervera y posteriormente atacó el territorio de Castilla, La Rioja, Navarra, llegando a Zaragoza en agosto. Atacó luego Kashtila, posiblemente Carcastillo, el 5 de septiembre y regresó a Córdoba el 7 de octubre.

Ibn Darrāŷ, en ocasión de la victoria de Almanzor en la batalla de las peñas de Cervera (1000), compuso esta qasida en metro tawil rima en ha. La traducción es de Margarita La Chica Garrido y tienen el número 105 en su edición de los poemas de Ibn Darrāŷ dedicados a Almanzor:

 

  1. El alba despunta sobre la blancura de tu rostro y la victoria y el triunfo (dejan ver) son pruebas de tu valentía
  2. Los musulmanes están contentos por la vuelta cuyos orígenes son el honor y su manantial el éxito
  3. Como si los rayos del sol fueran de la luz de su justicia y como si el olor del viento de la pradera fuera ráfaga de perfume
  4. Te has arrojado valientemente con el partido de Allāh en un almacén donde los jardines de la eterna morada son la única ganancia
  5. Has debilitado las coronas de la perdición con una batalla contra la herejía, (una batalla) cuya herida no curará jamás1
  6. Y has saciado la sed de los lomos de los caballos terriblemente sedientos con la sangre de los cráneos y de los cuellos
  7. Sables que no han destrozado jamás a un infiel que ha roto su compromiso sin que él sea el objeto de su riego de sangre semejante a una nube (abundante) que arrasa2
  8. Rostros que tu esplendor ha contagiado brillaban pero no estaban contagiados con tu perdón
  9. Un enemigo ferviente (terrible) ha surgido para los enemigos como una chispa que brota de la llama de la muerte
  10. Que marcha lentamente hacia un granuja, basta un guiño para que la muerte le sea evidente
  11. Caballos rápidos que en la tierra y en el mar quedaron por tu valentía, nadando en pleno mar de sangre
  12. Si relincharan un día para combatir a los herejes nadie podría detenerlos
  13. Has levantado con las banderas de la religión las cabalgaduras, de primer plano, su menor característica, el tiro y el relincho
  14. Jamás habrían llevado a la morada de un infiel una desgracia aunque sea muy inaccesible sin que la más moderada (de esta desgracia) no sea una catástrofe grave
  15. Y jamás habrían tocado la tierra de los herejes aunque esté muy alejada sin que ellas la colmen de graves heridas
  16. Y ¡cuánto! han aterrado a los protegidos de un satán en su territorio mismo, los cuales jamás antes se habían asustado
  17. Con todo valiente que sin ti jamás su brazo habría sido tan fuerte ni su sable tan largo
  18. Ellos se han equipado enganchando en los hombros, en plena batalla, corazones nobles llenos de fidelidad hacia ti
  19. ¡Cómo han arrojado hacia ti, del fondo de las guaridas y de los bosques, leones que uno se aburre jamás de hacerlos degollar!
  20. Y manadas de gacelas groseras (vacas salvajes) que el desorden (la batalla) les había retirado la mejilla dejando ver ojos en que se manifiesta el desvío y el hambre
  21. Olvidando a su marido por simple amor propio y se les dice con las lanzas fuertes que ellas serían vuestros esponsales: responderían que no, pero es el matrimonio.
  22. Han dejado al jefe de la herejía señalando una tregua y compromiso entre sus párpados y las razas pequeñas dosis de sueño
  23. Refugiándose en la cumbre de las más altas montañas pues sus heridas en el pulmón venía de las bajas montañas o de las bases de las montañas que sirven de escondite al enemigo
  24. Y él no te había atacado más que para llorar los monumentos de los que tú disfrutarás y por los que él se entristecerá
  25. Y cuánto objeto precioso le hubiera reunido una generosidad y le hubiera dispersado una avaricia no habiéndose dirigido allí por la estrella de la fortuna
  26. Tú le has dejado al alcance de su vida la limitación de su honor y la mejor joya con la que tú lo has adornado es fealdad
  27. Tú has hecho pisotear por tus caballos el huevo de su reino y han vuelto (los caballos) no dejando ni cáscara ni sustancia
  28. Si los designios han salvado a algunos de ellos, es que tú eres para el corazón de su noche una mañana
  29. Y tú has consolidado la realeza sobre tierra semejante a la consolidación del gran honor, no será jamás olvidado
  30. Se han fatigado tras la ruptura de su compromiso contigo, su esfuerzo se ha dedicado al fracaso y su trabajo se volvió contra ellos
  31. Mañana y tarde se han asustado, por su iniquidad, de las venganzas a las que ellos se han dirigido pero éstas no verían el día
  32. De los manantiales en que los pastos de las espadas no son estériles y en donde los abrevaderos no se han secado
  33. Has marchado contra ellos bajo la oscuridad de las tinieblas de una noche en un ejército del que tú no puedes conducir sus flancos
  34. En donde (en este ejército) se han encontrado la luna y la luna, las lanzas, las brillantes estrellas de la noche, las tinieblas y las tinieblas
  35. Dos tropas de reyes de Ya’arub han llegado con sus soldados semejantes a la estrella precedida de otra estrella3
  36. Dos antorchas del Islam que jamás se han mostrado en una desgracia, sin que ellos no sean el anuncio de la felicidad y del triunfo
  37. Este es un sable cortante en la mano del reino que va hasta el fondo y aquel tiene una lanza del Islam
  38. Es el guardián que ocupa los puestos de grandeza (un lugar) en donde la ilustración, la gloria, la alabanza llegaron a su término
  39. La más querida alma de este mundo pero sin embargo si encuentra a los enemigos es indulgente con ellos
  40. Hermano (igual) de su grandeza Nasir al-Dawla que con cada acción noble lanza una flecha con éxito4
  41. Pues estas colinas de Pamplona y al—himà min al—rah (¿Rioja?) oscurecen los rincones de la mañana5
  42. Has hecho brotar sobre la iglesia Santa Cruz un fuego que es para su ceguera6
  43. Ella tenía antes una gran Pascua (Resurrección) esta Pascua ha llegado con tu llama sin igual
  44. Que Dios sea alabado con los ojos del que ve en ti, su torre y los fuegos infernales, en su altura una ciudadela
  45. Has levantado el combustible en sus dominios con las cruces cuyo reflejo llega incluso hasta Roma
  46. Y tú has hecho brotar de la sangre de sus defensores mares que tienen la abundancia en la corona de su realeza
  47. Y has levantado a los cielos muy reluciente al que tiene una herida en el corazón, desde César7
  48. Delante de un ejército en el horizonte semejante por su travesía a la oscuridad de una noche o a una parte
  49. En cuyos flancos se pierde la vista y se cansa el viento y el sol para llegar a su término
  50. Que tú seas recompensado por el servicio que has prestado al país con una prosperidad cuyo tesoro es el triunfo y la consecuencia inmediata la conquista
  51. Y que sea recompensado con la doble recompensa de los pacientes y que tengas la gratitud y la generosidad de la religión y del mundo
  52. Y que te vistas un mes de ayuno que tú has consagrado a la piedad por desdoblamiento de guerra el que tiene por costumbre los golpes y el combate
  53. Y que quede la magnificencia de la victoria y de la conquista bautizando el prodigio de lo que decide y de lo que hace

 


  1. En esta frase «las coronas de la perdición» son los aliados que se enfrentaron a Almanzor en las Peñas de Cervera: leoneses, castellanos y pamploneses, quienes, al ser cristianos, son herejes desde el punto de vista musulmán.
  2. Justifica la acción porque los cristianos, en especial el reino de León, han roto la tregua que Almanzor había acordado con Bermudo II. Tras la muerte de Bermudo II (999), se rompe el sistema de control que Almanzor tenía contra los gobernantes del reino leonés. Por eso en la primavera del año 1000, Almanzor prepara una campaña contra el conde castellano Sancho García. Es posible que Sancho hubiera prestado ayuda al reino de Pamplona el año anterior, o que hubiera dejado de pagar el tributo.
  3. «reyes de Ya’arub» es una indicación de que Almanzor era de puro origen árabe. Los árabes puros o de Qahtân eran descendientes de Ya’rub ibn Iashÿub ibn Qahtân y eran oriundos del Yemen. A su vez se dividían en varias tribus, siendo las dos más importantes las de Himîar y Kahlân.
  4. Nasir al-Dawla. Se refiere a Abú Muhammad al-Hasan ibn Abu’l-Hayja Abdalá ibn Hamdan Nasir al-Dawla al-Taglibi, segundo emir hamdanida de Mosul. Entre 942 y 943, con la ayuda de su hermano Alí (conocido como Sayf al-Dawla), consiguió establecerse como amir al-umara o regente de facto del califato abásida en Bagdad. Es decir, un paralelismo con la posición de Almanzor con respecto al califa Hisham II.
  5. «colinas de Pamplona y al—himà min al—rah». Se refiere a las correrías por el reino de Pamplona. Mahmud Ali Makki sospecha, de la descripción que hace Ibn Darray, que además de las tierras de Pamplona recorrió otras que podrían corresponder a la región de la Rioja.
  6. Se desconoce a qué iglesia o monasterio se refiere esta iglesia Santa Cruz.
  7. «Y has levantado a los cielos muy reluciente al que tiene una herida en el corazón, desde César». Se refiere aquí a Jesucristo.

 

Bibliografía: La Chica Garrido, Margarita: Almanzor en los Poemas de Ibn Darrāŷ, Anubar Ediciones, Zaragoza, 1979, pp. 90-93