Canicosa de la Sierra es una localidad situada en la Sierra de la Demanda burgalesa, rodeada aún hoy en día por extensos y espesos pinares. Cuenta la Leyenda de los Infantes de Lara que los siete jóvenes y su ayo, Nuño Salido, marchaban hacia la frontera soriana para reunirse con su tío Ruy Velázquez. Ante la promesa de poder conseguir un buen botín en tierras musulmanas, los infantes tienen prisa por llegar y aprietan el paso. Pero al llegar al inicio del vasto pinar de Canicosa, Nuño Salido ve una serie de signos en el vuelo de las aves que le dan mal agüero y aconseja a los infantes volverse a Salas porque sino sus vidas correrán peligro. Los infantes no le hacen caso e incluso le amenazan. Nuño Salido, contrariado, les abandona aunque al poco se arrepiente pues se siente en la obligación de volver y protegerlos.

Del paso de los legendarios siete infantes por la población de Canicosa de la Sierra se mantiene una tradición. No muy lejos de su casco urbano se encuentra una fuente en la que aparecen grabadas, en una piedra, siete huellas de albarcas1, testigo de un breve descanso que tomaron los infantes.

 

El augurio de las aves

La versión de la Crónica de 1344 cuenta con mucho detalle cuáles son las señales que Nuño Salido observó en el vuelo de las aves para interpretar un mal augurio. Dice así: «[…]  llegaron a un pinar que llaman Canicosa, que ý avía a par del camino; en la entrada del monte ovieron agüeros que les fasían muy malas señales. E el primero agüero que ovieron fue una corneja diestra, e sobre ella una siniestra, e desí vieron un águila cabdal ferrera que estava ençima de un pino.» Nuño Salido interpreta esta primera señal como la señal de que se deben de volver a Salas, junto a su madre doña Sancha.

Los infantes siguieron adelante y entonces vieron la segunda señal: «Entonçe fueron adelante e vieron venir un águila cabdal por el aire dando muy grandes gritos, e vino posar en un pino, a par del camino por donde ivan, e estudo así una pieça dando muy grandes gritos e desí, a la çima, tomóse por la garganta con amas las manos e degollóse e dexóse caer muerta en tierra a pie del pino.» Esta segunda señal es interpretada por NUño Salido como muestra de que quien les ha llamado, su tío Ruy Velázquez les va a traicionar y matar.

En el primer augurio aparecen las cornejas negras. La corneja negra (Corvus corone) es un ave de la familia de los cuervos de color negro. Según los augures desde épocas antiguas, si aparecían a la izquierda (siniestra) eran señal de infortunio; si aparecían a la derecha (diestra), de fortuna.  En nuestro caso aparecen dos, pero la que está a la izquierda, por estar más arriba, prepondera: mal augurio2.

El otro ave es el águila caudal o águila real (Aquila chrysaetos) es una de las rapaces más imponentes de nuestros campos. Es símbolo de fuerza, de libertad y de ímpetu guerrero. En la primera señal aparece un águila real  “ferrera”, que puede significar de color oscuro, tal y como es el hierro colado. En la segunda señal es la protagonista y acaba por degollarse ella misma con sus propias garras en medio de fuertes graznidos. El ardor guerrero de los infantes causará su propia muerte.

1. Las abarcas o albarcas son un calzado rústico elaborado con cuero. Es un zapato simple compuesto únicamente por la planta del pie, que en ocasiones también cubre los dedos y algo más, y que se ata al empeine y al tobillo con cordeles.

2. Las cornejas aparecen en otras obras épicas medievales. Por ejemplo, en el Cantar de Mío Cid, en su verso 11, cuenta que a la salida de Vivar ven a la corneja volando a la derecha, lo cual es una buena señal.

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