[¿Córdoba?, c. 977 – Toledo, 1055/56 ]

Discípulo del matemático Maslama al-Mayriti en aritmética y geometría.

Según el Libro de las Categorías de las Naciones de Sa’id al-Andalusí: 1

Era prudente, benévolo y concienzudo, de buen proceder y de noble actitud.

La misma fuente también indica que cultivaba el arte de la medicina con gran cuidado.

Pero donde destacó fue en el ejercicio de la astrología, donde adquirió fama y notoriedad por su agudeza y sus predicciones acertadas

Como astrólogo, entró al servicio del califa Sulayman durante la fitna (1009). Pero sirvió luego a otros gobernantes. Cuando tenía ya 66 años acudió a Toledo siendo el astrólogo personal del rey al-Ma’mun de Toledo.

Es citado en las Memorias de ‘Abd Allah de Granada cuando narra la muerte de Ahmad ben Sulayman ben Hud, al-Muqtadir de Zaragoza en el 1081:

Murió en estas Ibn Hud, a poco de ocupar Denia y de lograr con ello sus esperanzas, acontecimiento que había anunciado el astrólogo Ibn al-Jayyat, pues yo mismo había leído en una de sus obras dicha predicción antes de que ocurriese el suceso, y de que yo lo presenciara con mis propios ojos.

Memorias de ‘Abd Allah de Granada

Murió en Toledo en el 447H (1055/56) cuando estaba cerca de los ochenta años.

La lamiyya astrológica de Ibn al-Jayyat

Se han conservado unos de sus lammiyya (poema árabe cuyos versos acaban con la letra lam) de carácter astrológico en la obra Kitab Al-Amtar Wa-I-Asar de Abu ‘Abd Allah Al-Baqqar de Fez 2. La composición fue muy admirada por los astrólogos marroquíes del siglo XV.

Los versos de la lamiyya copiados por al-Baqqar refieren las indicaciones del planeta Saturno a su paso por el círculo de la eclíptica, es decir cuando Saturno entra, aparentemente, en contacto con la cualidad y significación de los signos zodiacales.

En los versos primeros, los efectos de Saturno dependen de su situación en los signos reunidos en triplicidades. Las triplicidades son cuatro agrupaciones de tres signos de igual cualidad: la triplicidad de fuego formada por Aries, Leo y Sagitario, signos de naturaleza cálida y seca; la triplicidad de tierra compuesta por Tauro, Virgo y Capricornio, signos fríos y secos; la triplicidad de aire formada por Géminis, Libra y Acuario, signos cálidos y húmedos; y la triplicidad de agua formada por Cáncer, Escorpio y Piscis, signos fríos y húmedos.

En los versos siguientes, los efectos derivan de la posición de Saturno en cada signo. En este caso, las indicaciones son pormenorizadas y algunas atañen específicamente a al-Ándalus como la indicación de un eclipse de Sol y de un terremoto en Córdoba coincidiendo con Saturno en Cáncer (signo detrimento de Saturno), revueltas en la frontera cuando Saturno se encuentra en el grado 21 de Libra (grado exaltación de Saturno), o desastres en al-Ándalus durante el tránsito de Saturno desde Capricornio hasta Acuario (signo domicilio de Saturno).

De acuerdo con al-Baqqar, la gente creía que las predicciones de los versos de Ibn al-Jayyat eran cíclicas repitiéndose cada 30 años. No sabemos si cuando al-Baqqar dice «la gente» alude a los astrólogos o a la gente en general, pero de esta referencia parece desprenderse que las predicciones de la lamiyya formaron parte de la creencia popular (objetivo que se pretende con un verso nemotécnico). El ciclo de 30 años se debe a la velocidad de Saturno que emplea, aproximadamente, dos años y medio en recorrer 30 grados de la eclíptica (la longitud de un signo zodiacal), por lo que necesita 30 años para recorrer los 360 grados de la eclíptica, es decir los 12 signos, y volver al signo inicial.


  1. al-Andalusí, Sa’id: Libro de las categorías de las naciones, Akal, 1999.
  2. C. Guesmi, J. Samsó (eds.): Astrometeorología en al-Andalus y el Magrib entre los siglos VIII y XV. El Kitab al-amtar wa l-as’ar (“Libro de las lluvias y de los precios”) de Abu ‘Abd Allah al-Baqqar (fl. 1411-1418), Brepols, 2018