Sus comienzos. El segundo obispo de Palencia.

Fernando hereda Castilla

Grand tiempo passado, ovo a morir el rey Sancho Avarca,
estando la tierra en este trabajo.
Tres fijos dexó el rey el día que fue finado:
con Alfonso, el mayor, leonesses se alçaron;
e don Garçía, el mediano, a Navarra fue alçado;
por señor le tomaron, a don Fernando, el menor
e la mano le bessaron castellanos, commo fijos de Laín Calvo.1

Conquista de León

[…] dio guerra a sus hermanos:
vencidos fueron leonesses, et reçebieron grand daño;
a los fitos de Mansilla, do estavan los mojones fincados,
mató don Fernando a don Alfonso su hermano:
luego se le dieron leonesses] e Galizia fasta Santiago. 2

Conquista de Navarra

Tornó dar guerra a Navarra commo de cabo,
et mató en Atapuerca a don Garçía su hermano;
diósele luego Navarra, et Aragón del otro cabo.
Desde allí se llamó señor de España fasta en Santiago.
Preguntó por Navarra, si avía quién heredarlo:
falló la infanta doña Sancha, fija del rey don Sancho. 3

IX

[…] E el governador de Navarra,
et falló el infante don Ramiro, mas non era de velada.

X

Mas por quanto era fijo deste rey don Sancho;
et que non se enagenasse el reino, diógelo don Fernando. 4

Cortes de Zamora

Assí assosegó su tierra, a Çamora fue llegado,
mandando por sus reinos […]
que veniessen a sus cortes, a los treinta días contados.
Allí viníen leonesses, et con gallizianos e con asturianos,
et venieron aragonesses a bueltas con navarros;
los postrimeros fueron castellanos et estremadaños.
Allí se levantó el rey, a los quatro fijos de Laín Calvo
tomólos por las manos, consigo los pusso en el estrado:
«Oítme, cavalleros, muy buenos fijosdalgo
del más onrrado alcalde que en Castilla fue nado:
dístesme a Castilla e bessástesme la mano;
convusco conquerí los reinos de España, fasta Santiago;
vos sodes ançianos, e yo del mundo non sé tanto:
mi cuerpo e mi poder métolo en vuestras manos,
que vos me consejedes sin arte e sin engaño.

El blasón de Castilla

Rey soy de Castilla e de León, assí fago:
sabedes que León es cabeza de todos los reinados,
et por esso vos ruego et a vós pregunto tanto,
quál seña me mandades fazer; atal faré de grado,
ca en quanto yo valga non vos saldré de mandado.»
Dixieron los castellanos: «En buen punto fuestes nado;
mandat fazer un castillo de oro, et un león indio grita[n]do.»
Mucho plogo al rey, quando los reinos se pagaron;
bien ordenó el rey su tierra, commo rey mucho acabado.
Otorgó todos los fueros que el rey su padre avía dado;
otorgó los previllejos de su avuelo el conde don Sancho.

Bernardo, segundo obispo de Palencia

[…] allí llegó de Palençia el mandado
que era muerto el obispo Miro: et dio el obispado a Bernardo,
et enbiól’ que l’confirmase a Roma; e vino muy buen perlado.
Et otorgó sus libertades que el rey Sancho Avarca avía dado:
desde la Huerta del Topo fasta do es la Quintanilla con todo,
fasta Castiel Redondo, do es Magaz llamado,
detrás de las Cuestas de los Cascajares, do es Santo Thomé llamado;
fasta las otras Cuestas, que llaman Val Royado,
do llaman Val de Pero, ca non era poblado,
mandó en los previllejos poner signo el buen rey don Fernando. 5


  1. De forma errónea llama Sancho Avarca a Sancho III el Mayor de Pamplona. Efectivamente este repartió los dominios entre sus hijos: García III, el mayor, gobernó en Navarra; Gonzalo, rey de Sobrarbe y Ribargorza; Sancho, rey de Aragón; Fernando quedó como conde de Castilla. El Alfonso citado no era hijo de Sancho III: en esa época era Bermudo III rey de León.
  2. En realidad, Fernando, conde de Castilla, se enfrentó a Bermudo III de León en la batalla de Tamarón (1037). En ella el rey de León cayó muerto y entonces Fernando fue coronado rey de León.
  3. En el 1054 Fernando I se enfrentó a su hermano García III en Atapuerca para recuperar los territorios castellanos que habían sido anexionados por el reino de Navarra. Fernando venció y García III fue herido de muerte.
  4. Aragón y Navarra no fueron nunca dominados por Fernando. Tras García III el reino de Pamplona cae en manos de Sancho Garcés IV (1054-1076) mientras que Aragón es gobernado por Ramiro I (1035-1063) y luego Sancho Ramírez (1063-1094), quien unificaría Aragón y Navarra.
  5. El obispo Bernardo II (1063-1085) efectivamente sucedió al obispo Miro, aunque no fue el segundo obispo de la diócesis palentina. Según el cantar, Fernando confirma los privilegios del obispado por una serie de localidades circundantes a Palencia: Huerta del Topo, Quintanilla, Castiel Redondo (Cotarro Redondo, el castillo de Magaz), Magaz (Magaz de Pisuerga), Cuestas de los Cascajares, Santo Thomé, otras Cuestas, Val Royado y Val de Pero (Fuentes de Valdepero). No se corresponden con los privilegios confirmados realmente por Fernando I y Alfonso VI.