A continuación podremos leer la historia del asesinato del conde de Castilla García Sánchez (1028) tal y como aparece en la primera crónica histórica que hace referencia a ella, la Crónica Najerense1. Esta Crónica se redactó a mediados del siglo XII,  unos doscientos cincuenta años después de haberse producidos los hechos y ya incluye algunos detalles épicos y no confirmados por los documentos históricos.

 

En esta versión aparece por primera vez el nombre de los supuestos asesinos del conde castellanos: los Vela de León, cuyo jefe de familia era padrino del propio conde. No se da más razón que la simple envidia. La crónica, debido seguramente a su procedencia riojana, en el siglo XII en manos del reino de Pamplona, ensalza la figura del rey Sancho III el Mayor al atribuirle la venganza de la muerte de su cuñado. Según esta versión, Sancho se hizo con el poder en Castilla, respetando los recelos castellanos, y ensanchó sus dominios frente a León. Además, mató a los Vela y logró que la infanta Sancha, hermana del rey leonés Vermudo III, se casara con el infante Fernando y aportara como dote el condado de Castilla. De esta forma se justifica que Castilla, siendo un territorio leonés, fuera gobernada por la dinastía pamplonesa

 

Libro Segundo

41. Al morir éste (Alfonso V de León)2, su hijo Vermudo3 asumió el trono; y aunque era pequeño, aceptando sin embargo el consejo de los mayores de su reino, casó a su hermana, la infanta doña Sancha, con el infante García Sánchez, hijo del conde de Castilla. Habiendo llegado éste a León para casarse, su padrino el conde Vela de León y sus hijos4, movidos por la envidia, mientras el rey Vermudo y casi toda la corte de leoneses y castellanos andaban fuera enfrascados en un torneo, penetraron en la ciudad y, tras matar a cuantos castellanos pudieron encontrar dentro de la ciudad, se encaminaron al palacio donde se encontraban el infante García con su infanta e inocente lo mataron en la era 1066 (año 1028).

Muerto el infante García, la antedicha infanta doña Sancha se casó con el conde Fernando5, hijo de Sancho6, rey de Cantabria7. Lo cual a fin de que resulte más claro para los ignorantes también acerca de su linaje, aunque en otro lugar más largamente se trate, sin embargo, es conveniente que aquí se exponga sucinta y brevemente cuanto toca al presente. Acaba el libro segundo.

 

Libro Tercero

Tras la mención de la genealogía de Sancho III el Mayor de Pamplona, continua con la genealogía de los condes de Castilla:

1. […] El conde Sancho, apodado el Bueno porque otorgó buenos fueros, a quien ochocientos caballeros castellanos, nacidos todos de matrimonio legítimo y nobles por parte de padre y de madre, por su propia voluntad le rindieron vasallaje y le dieron juramento de que servirían siempre al pariente más cercano de su linaje, como a su señor, cualquiera que fuera su sexo, engendró a la reina Urraca8, la mujer del rey Sancho de Cantabria, y tras dejar otro hijo de ocho años, esto es, el infante García, murió en la era 1060 (año 1022)9. Fue enterrado en el monasterio de Oña10, el cual había construido. Tras esta somera exposición, volvamos ahora a nuestro propósito.

2. Así pues, el mencionado rey Sancho, tras enterarse de la muerte del infante García, vivamente entristecido, viendo que Castilla se quedaba sin gobierno, intentó ponerla bajo su mando. A él, los castellanos le respondieron sagazmente diciéndole: «Mientras a nuestra señora, vuestra esposa, la hija del conde Sancho, nuestro señor, mantengáis con el título de reina, a vos aceptamos como señor, y a vos como señor y marido de nuestra señora, de muy buena gana serviremos.»

Obtenida así Castilla más por un matrimonio que por las armas, reunidos los ejércitos de aragoneses, navarros y castellanos, se dirigió a territorios de León devastándolos, y ensanchó su reino hasta los ríos Pisuerga y Cea y la vía pública que llamamos Camino de Santiago, de la que los peregrinos por temor a los moros se apartaban, yéndose entonces por un desvío de Álava, la hizo discurrir por un lugar por el que fuera sin el impedimento de oposición alguna.

Mató a los asesinos de su cuñado el infante García en digna venganza11. Luego volvió a Castilla llevándose consigo a la infanta doña Sancha. A su promogénito Ramiro, a quien había tenido de una señora noble de Aibar, le propuso que se casara con esta infanta, pero como los castellanos se opusieron con toda la razón12, la casó a sus 19 años con su hijo menor, el infante Fernando, a quien había engendrado de la reina Urraca, aunque sólo tenía tres años, celebrando las nupcias su hermano Vermudo, y le entregó el condado de Castilla13.

 

1. Utilizamos la traducción al castellano de Estévez Sola, Juan A. Crónica Najerense, Ediciones Akal, 2003.

2. Alfonso V de León falleció en el año 1028.

3. Vermudo III, hijo de Alfonso V, fue rey de León entre los años 1028 y 1037.

4. Esta es la primera mención tanto a la razón de la presencia del conde castellano en León (su boda con la infanta Sancha) como a la identidad de los asesinos del conde García Sánchez. No se puede certificar de ninguna manera que los Vela de León estuvieran enfrentados con los condes de Castilla. Sí que es cierto que en esos momentos eran una de las familias más poderosas de la corte leonesa. Tampoco es posible asegurar que procedieran de los Vela de Álava, familia a la que el conde Fernán González arrebató el condado de Álava.

5. Se trata de Fernando Sánchez, hijo de Sancho III de Pamplona. A la muerte de su padre heredaría el condado de Castilla. Posteriormente será nombrado rey de León como Fernando I.

6. Es Sancho III Mayor de Pamplona (1000-1035)

7. Evidentemente este rey de Cantabria se refiere a que dominaba la antigua zona de Cantabria que des época visigoda designaba al norte de La Rioja, donde aún está el topónimo de la Sierra de Cantabria.

8. No se llamaba Urraca sino Munia, Muniadona o Mayor Sánchez, esposa de Sancho III de Pamplona y hermana del conde García Sánchez.

9. Realmente falleció en el 1017.

10. El conde Sancho García y su esposa fundaron el monasterio de Oña en el 1011.

11. De nuevo, esta es la primera noticia sobre la supuesta venganza de Sancho III contra los asesinos de su cuñado. No parece que sea un hecho histórico.

12. Esta razón puede ser que la infanta no podía casarse con un bastardo o bien que la infanta se debía de casar con el hijo que gobernaba en el condado de Castilla, Fernando, para así asegurar la dependencia del reino de Léon.

13. De esta forma se justifica que la dinastía pamplonesa sea poseedora de un territorio perteneciente al reino de León.