Soy un absoluto enamorado de la miniatura altomedieval hispana. De un tiempo a esta parte, tenemos la oportunidad de contemplar algunas de sus obras digitalizadas pero, no hay como poder tocar algo casi indistinguible de un original de esta Biblia visigótica: el Codex biblicus legionensis, también llamada Biblia visigótico-mozárabe de San Isidoro de León, Biblia leonesa de San Isidoro o Codex Gothicus Legionensis.

A pesar de lo que parece indicar su nombre, esta Biblia ni fue hecha por mozárabes ni tampoco en la ciudad de León. Sabemos exactamente que esta copia miniada de la Biblia se acabó el 19 de junio del año 960 y fue realizada en el scriptorium del monasterio castellano de San Pedro de Valeránica (Tordómar, Burgos) por los monjes Florencio y su discípulo Sancho. Ambos aparecen en la última página del códice autorretratados.

Página final (fol. 514) de la Biblia de San Isidoro de León
Página final (fol. 514) de la Biblia de San Isidoro de León.

Debe su nombre a que, en la actualidad, se encuentra en el archivo capitular de la Real Colegiata Basílica de San Isidoro de León (Ms. no.2). Se sospecha, aunque no es posible certificarlo, que llegó a León de la mano de Fernando I, quizás porque estaba en poder de los condes de Castilla tras el abandono del monasterio.

Posteriormente, tras la construcción por Fernando I y su esposa Sancha de la basílica de San Isidoro de León, para albergar los restos del famoso san Isidoro, arzobispo de Sevilla del siglo VII, fue allí depositado.

Contexto histórico

Sorprendentemente el año de su finalización no era un momento de estabilidad en el reino de León. En el año 960 Fernán González, uno de los hombres con mayor poder dentro del reino leonés, era conde Castilla. Había apoyado a Ordoño IV frente al rey Sancho I. Derrotado se había refugiado en la corte del califa de Córdoba donde un estricto régimen alimentario había aliviado su problema de obesidad. Y contó con la ayuda de ʿAbd al-Raḥmān III para volver a León en marzo del 959. Ordoño IV, ante el ejército de Sancho, abandonó León y se refugió en Oviedo. El califato de Córdoba era quien ostentaba la supremacía en la península Ibérica sobre el resto de estados cristianos.

Por lo tanto, en el año 960 había dos reyes: Sancho I en León y Ordoño IV en Oviedo, apoyado por el condado de Castilla. Esta es la razón de que en el colofón de la Biblia de San Isidoro de León se mencione al rey Ordoño en Oviedo y se silencie al rey Sancho.

Ya en el 961 Ordoño IV dejó de tener el apoyo de Fernán González y fue forzado a exiliarse en Córdoba, donde acabó falleciendo olvidado.

Descripción de la obra

Esta Biblia contiene todos los libros del Antiguo y Nuevo Testamentos, así como prólogos, comentarios de la Biblia y otros textos. Está escrito en letra minúscula visigótica con letras iniciales mayúsculas en un estilo similar al entrelazado sajón y decorado con escenas bíblicas.

Incipit del Génesis de la Biblia mozárabe de León (960)
Incipit del Génesis de la Biblia mozárabe de León (960).

Su caligrafía es exquisita y además contiene abundantes anotaciones en los márgenes en latín y árabe. Por otro lado, la ejecución extraordinaria de sus miniaturas ha hecho de ella un tesoro y que sea frecuentemente reclamada para exhibiciones internacionales. Por su extensión, contenido, calidad y originalidad se la considera una de las obras cumbre de la miniatura altomedieval hispana.

El arca de la alianza. Miniatura de Florencio en la Biblia visigótica de León (960)
El arca de la alianza. Miniatura de Florencio en la Biblia visigótica de León (960).

Más allá de su contenido, en sus más de cien historias bíblicas encontramos una completa descripción de las características más interesantes de la sociedad hispánica en el final del primer milenio, como vestimenta, elementos de culto o edificios religiosos y civiles.

También supuso un punto de inflexión que provocó cambios visibles en otras obras miniadas realizadas en el mismo estilo posteriormente.

Moisés, con el bastón, y su pueblo llegan a Elim, donde había 12 fuentes y acamparon junto a las aguas. Biblia de León (960)
Moisés, con el bastón, y su pueblo llegan a Elim, donde había 12 fuentes y acamparon junto a las aguas. Biblia de León (960)

Las ilustraciones de Florencio se alejan totalmente del realismo clásico para reflejar el espíritu de los personajes, obviando detalles de los hechos históricos hasta el punto de que no le importa modificar detalles de escenas y de edificaciones aunque estén bien documentados. Parece que para el iluminador, lo importante es la transcendencia espiritual del acto, lo que se representa por medio de figuras estáticas, de cuerpos alargados y pequeñas cabezas redondeadas en las que predominan los grandes ojos, de órbitas muy blancas y pupilas negras muy destacadas.

Maiestas Domini -Pantocrator. Cristo y los cuatro evangelista. fronstispicio de la Biblia mozárabe de León (960)
Maiestas Domini – Pantocrator. Cristo y los cuatro evangelista. Fronstispicio de la Biblia mozárabe de León (960)

¿Influyó en Picasso?

Ya Pilar de Miguel en su obra La Biblia en los Códices de España (1970) señaló el extraordinario parecido entre las figuras que aparecen en el Guernica de Pablo Picasso y algunas de las imágenes de las iluminaciones de esta Biblia y de otra anterior del 920.

De hecho, esta obra estuvo expuesta en dos ocasiones a las que pudo acudir Pablo Picasso: la Exposición Universal de Barcelona 1929 y en París, en 1937, momentos y lugares que coinciden con estancias del artista, por lo que pudo contemplar los dibujos gestuales y expresionistas del manuscrito medieval.

Facsímil

Existe una facsímil en edición de lujo que reproduce hasta el más mínimo detalle el original de esta Biblia, incluso los orificios y deterioro de los bordes, cosidos, etc. Se trata de una obra de grandes dimensiones (485 x 345 mm).

Se utilizaron hasta 8 colores en los pliegos que así lo requerían, con especial realce del color oro, empleando tintas de la máxima calidad y perdurabilidad.

El papel escogido para la estampación es un preparado pergamínico especialmente diseñado y producido para esta edición de un volumen medio de 200 gr/m2.

La encuadernación se ha realizado artesanalmente. Está cosida a mano con hilos crudos y cáñamo, lomo redondo y cabezadas de hilos y cuerda. Sus tapas están cubiertas en flor de piel, las esquinas de ambas tapas tiene cantoneras de plata de ley y como cierre un broche de plata.

Facsímil de la Biblia de León del 960
Facsímil de la Biblia de León del 960