La sucesión de Sancho García

Sancho García murió prematuramente el 5 de febrero del año 1017 dejando como único hijo varón a García Sánchez, nacido en noviembre del 1009, es decir tenía siete años. Sin embargo, parece que esta circunstancia no supuso ninguna dificultad para obtener la dignidad condal. Su primera mención como tal es del 1 de septiembre de 1018. Es este todo un indicio de lo arraigado que estaba ya la sucesión hereditaria del condado de Castilla, en el cual el título de conde se transmitía de padres a hijos sin que mediará la acción del rey de León.

García Sánchez heredó de su padre los condados de Castilla, Monzón y Álava y los mantuvo sin pérdidas territoriales hasta su muerte.

 

El gobierno del Condado

La falta de información de las crónicas no nos permite asegurar nada acerca de cómo se constituyó el consejo de regencia del condado durante este período. Por otra parte son varios los documentos en los que aparece la leyenda “reinando el rey Alfonso en León y el conde García en Castilla”. Pasamos a enumerar estos documentos.

  • Cinco documentos de San Pedro de Cardeña de los años 1019, 1022, 1024 y 1025.
  • Diecinueve documentos de la abadía de Santillana del Mar.
  • Uno del Cartulario de Valpuesta del 8 de septiembre de 1019.
  • Uno del monasterio de Aguilar de Campoo del 31 de enero de 1020.
  • Tres documentos del monasterio de San Salvador de Oña de los años 1020 y 1022.

Por otra parte se conservan dos diplomas otorgados por el conde en 1024. El primero procede de San Pedro de Cardeña y está datado el 4 de abril de 1024, y el conde dona una heredad de Villagonzalo Pedernales; el segundo procede de Covarrubias con fecha 5 de abril del 1024 y confirma todas las donaciones de sus antepasados a la colegiata y a la abadesa, su tía Urraca. Parece que ambos documentos fueron realizados durante una reunión familiar en la que además del conde estaban tres tías suyas, Urraca y Óneca, hermanas del conde Sancho García, y Fronilde, hermana del conde García Fernández.

De todos estos documentos no se desprende ningún consejo de regencia, en ninguno aparece como tal y los firmantes no siguen una pauta que nos pueda llevar a imaginar un consejo de estas características. Si acaso se puede pensar en que el obispo de Oca, Pedro o en su tía Urraca, abadesa de Covarrubias.

Afortunadamente para el condado durante estos años no hubo ataques sobre los dominios castellanos ni por parte de los musulmanes ni por parte del rey leonés.

 

Sancho III de Pamplona y García Sánchez

Parece que la minoría de edad de García Sánchez fue hábilmente aprovechada por el rey navarro Sancho III, el Mayor para instaurar una especie de protectorado sobre el condado de Castilla.

La documentación leonesa nada dice acerca de este hecho. Tampoco la documentación castellana salvo dos documentos de San Pedro de Cardeña de los que luego hablaremos. Es en la documentación del reino navarro a partir de 1023 cuando tenemos pistas de la intervención de Sancho III en Castilla.

Los documentos de Cardeña antes citados mencionan dos veces a Sancho III junto a Alfonso V de León y el conde García Sánchez lo cual puede ser un indicio de la influencia del rey navarro en el condado castellano. Varios documentos navarros de San Millán de la Cogolla, San Salvador de Leyre y San Juan de la Peña indican sin ningún tipo de dudas que el rey Sancho gobernaba en Castilla.

A luz de estos documentos parece del todo probable que la situación de debilidad del condado movió a aquella persona o personas que regentaban el condado a acercarse a Sancho III de Navarra para así reforzar los intereses castellanos ante el reino de León y que esté estableció un protectorado en torno al 1023, pero sin que por ello obviará el título condal de García o amputara territorios castellanos para incorporarlos a su reino.

Y es que por estas fechas, Sancho III de Navarra es sin lugar a dudas el monarca más influyente de todos los reinos hispanos. En el 1016 gobernaba ya sobre los condados de Aragón y Sobrarbe y, poco después, obtuvo Ribagorza. Además, en 1023, llegó a un acuerdo matrimonial con Alfonso V de León para que se éste se casara con su hermana Urraca.