[c. 848 – d. 890] Onneca Furtuniones en la documentación medieval; Dorr (در) en árabe

Infanta de Pamplona y abuela paterna de ‘Abd al-Rahmán III

Hija de Fortún Garcés, rey de Pamplona, y de Awriya (Oria).

La filiación viene recogida en el las Genealogías de Roda: «Enneco Furtunionis et Asenari Furtuniones et Belasco Furtuniones et Lope Furtuniones et domna Onneca» eran los hijos de «Furtunio Garseanis».

 

Estancia en Córdoba (c. 860 – 882)

Acompañó a su padre en su prisión en Córdoba, aunque no se sabe si desde el comienzo, en el 860, cuando el emir Muhammad I los apresó al conquistar la fortaleza de Milagro; o bien acudió más tarde. Aunque Fortún Garcés sucedió nominalmente a su padre en el reino en el 870, su ausencia fue aprovechada por el conde García Jiménez para asumir el poder y encumbrar a su familia dando lugar a una nueva dinastía real, la dinastía Jimena.

En Córdoba, en torno al 862/863, Onneca se convirtió en la esposa del entonces príncipe ‘Abd Allah. Un año después,  tuvo un hijo con él, Muhammad (Mahomat Iben Abdella), antes de separarse o ser repudiada. Ibn Idari dice que el nombre de la madre de Muhammad ben ‘Abd Allah era Dorr (در), perla en árabe. Es probable que Onneca tomara un nombre musulmán e incluso que se convirtiera a esa fe. También era madre de dos hijas llamada al-Baha y Fátima.  Cuando ‘Abd Allah alcanzó el emirato (888), Onneca ya no se encontraba en Córdoba.

Su hijo Muhammad fue mandado ejecutar por su hermanastro al-Mutarrif (891) pero antes de ser asesinado tuvo un hijo, el futuro Abd al-Rahman III.

El emir ‘Abd Allah mandó ejecutar a su hijo Mutarrif (895) y entonces su nieto ‘Abd al-Rahman fue designado sucesor por ‘Abd Allah. Por tanto, Onneca Fortúnez era la abuela paterna del primer califa de Córdoba.

 

Regreso a la corte de Pamplona (882 – c. 890)

Onneca regresó a Pamplona junto a su padre en el 882. Ya en el reino pamplonés se volvió a casar con Aznar Sánchez de Larraún, primo suyo (suam congermanam), hijo de Sancho Garcés y nieto de García Íñiguez de Pamplona. El Códice de Roda dice que este matrimonio fue anterior al de ‘Abd Allah pero por los problemas cronológicos de este hecho actualmente la mayoría de los historiadores piensan que las Genealogías de Roda se equivocan en este hecho.

Se desconoce la fecha de la muerte de Onneca Fortúnez.

 

Matrimonios y descendencia de Onneca Fortúnez

De su matrimonio con ‘Abd Allah ben Muhammad tuvo a:

  • Muhammad ben ‘Abd Allah
  • Fátima bint ‘Abd Allah
  • al-Baha bint ‘Abd Allah

De su matrimonio con Aznar Sánchez de Larraún tuvieron un hijo y dos hijas, probablemente nacidos entre 883 y 890:

  • Toda Aznárez, casó con Sancho I Garcés, uniendo a las casas reales de Íñiga y Jimena.
  • Sancha Aznárez, contrajo matrimonio con el hermano de Sancho Garcés I de Pamplona, Jimeno Garcés. Según el Códice de Roda, fue asesinada en Galias in villa Laco por su hijo García Jiménez, quien después fue asesinado por Ihoannes Belescones et Cardelle Belascones in Salerazo.
  • Sancho Aznárez, de quien se tienen noticias solamente a través de las genealogías del Códice de Roda, probablemente fallecido siendo joven.

 

La importancia histórica de Onneca Fortúnez

Onneca proporcionó una conexión genealógica entre los califas musulmanes de Córdoba y los reyes cristianos de Pamplona y también entre las dos primeras dinastías reales de Pamplona. Mediante su primer matrimonio, Onneca se convirtió en abuela paterna de ‘Abd al-Rahman III de Córdoba, y por su segundo matrimonio en la abuela materna de García Sánchez I de Pamplona.

Las relaciones entre los descendientes musulmanes y cristianos de Onneca a menudo estuvieron marcadas por el conflicto. Su nieto ‘Abd al-Rahman III primero derrotó en 920 a Sancho Garcés I de Pamplona, esposo de su tía Toda en la Batalla de Valdejunquera. Su ejército saqueó Pamplona en 924, quemando la catedral. En el año 934, mientras ‘Abd al-Rahman III se encontraba de campaña por el norte de España, Toda, que ya había enviudado, pactó la paz con él y negoció para que su joven hijo García Sánchez I obtuviera la confirmación del califa de su título real. En este momento el reino de Pamplona era súbdito del califato de Cordóba, Toda había colocado su territorio bajo la protección de ‘Abd al-Rahman III.

Sin embargo, rompió el tratado de paz en 937 al establecer una alianza con Ramiro II de León y el gobernador de Zaragoza, que se había rebelado contra ‘Abd al-Rahman III. Luego de que el califa los derrotara, Toda se sometió y acordó respetar el antiguo tratado. A pesar de haber empeñado su palabra, violó el tratado por segunda vez en 939 cuando las tropas de su hijo García Sánchez I de Pamplona participaron en la batalla de Simancas junto con las tropas de Ramiro II de León. García Sánchez I y Ramiro II alcanzaron una victoria resonante sobre el ejército de ‘Abd al-Rahman III. Después de la batalla, se acordó la paz entre el califa y sus adversarios cristianos.

Sin embargo, los lazos familiares creados por los dos matrimonios de Onneca también dieron lugar a ocasionales gestos de cordialidad y amistad entre los gobernantes cristianos y musulmanes de la península Ibérica. Un ejemplo en este sentido tuvo lugar en 958, cuando Toda, la hija de Onneca, buscaba una cura para el problema de obesidad de su nieto Sancho I de León. Córdoba era famosa por sus médicos y Toda solicitó la ayuda de ‘Abd al-Rahman III, quien envió a su médico judío Hasdai ben Shaprut, el cual prometió curar a Sancho con la condición de que Toda visitara Córdoba.

Por lo tanto, Toda, acompañada por su hijo García y su nieto Sancho, llegó en el año 958 a Córdoba, donde ‘Abd al-Rahman III los recibió en su palacio de Medina Azahara, con grandes honores y pompa. El tratamiento médico de Sancho tuvo éxito.

 

Cronología alternativa para Onneca Fortúnez

Las Genealogías del Códice de Roda, la única fuente que proporciona información sobre el matrimonio cristiano de Onneca, ubican la unión con su primo Aznar Sánchez de Larraún antes de su casamiento, como viuda, con ‘Abd Allah de Córdoba. Basado en esto, el historiador francés Évariste Lévi-Provençal desarrolló una cronología de la vida de Onneca que sitúa su nacimiento hacia 835. Lévi-Provençal opina que Onneca no acompañó a su padre de regreso a Pamplona en 882, o bien porque ya había fallecido, o porque se había convertido al Islam y prefirió quedarse en el harem de ‘Abd Allah.

Sin embargo, esta cronología entraña problemas, ya que implica que los hijos de Onneca y Aznar nacieron antes o muy poco después de la captura de su padre en 860, con lo cual Toda Aznárez, la hija de Onneca, sería sexagenaria para cuando nació su hijo García Sánchez I (que se sabe aconteció en 919 o 922), y casi una mujer centenaria para cuando realiza su visita a Córdoba en el año 958.

Por consiguiente, la mayoría de los historiadores que han estudiado el tema han concluido que el Códice de Roda yerra en cuanto al orden de los dos matrimonios de Onneca.