Ubayd Allah ben al-Habbab al-Mausili [¿ – ?] (en árabe, عبيد الله بن الحبحاب)

Valí de Ifriqiya (734-741)

Perteneciente a los Banu Majzum, un clan quraysí de La Meca. Las fuentes árabes dicen de él que era nieto de un esclavo manumitido y que, aunque bien instruido y capacitado para el gobierno, sentía un enorme desdén por todos los no árabes.

En el 724 fue nombrado recaudador de impuestos en Egipto por el califa Hisham. Ante la ineptitud de los valíes egipcios, pronto de convierte en el hombre de confianza del califa. Subió los impuestos sobre la tierra y nombró a árabes como recaudadores de impuestos en vez de a oficiales egipcios. Este hecho provocó una rebelión de los coptos egipcios (725-726) que rápidamente fue sofocada. Ante la necesidad de reforzar la expansión islámica en Egipto, Ubayd sugirió al califa Hisham reclutar nuevas tropas entre los clanes árabes sirios, consiguiendo así equilibrar las fuerzas árabes acantonadas en Fustat y Alejandría, de origen yemení. Estas nuevas tropas fueron instaladas en Hawf, al este de Fustat y con expresa prohibición de entrar en dicho campamento para evitar así rivalidades.

En abril del 734 fue nombrado valí de Ifriqiya por Hisham en sustitución de ‘Uqba ben Qudama con el encargo de poner orden en Ifriqiya y al-Andalus, donde las tropas habían nombrado valí a ‘Abd al-Malik ben Qatan al-Fihri tras la muerte del valí ‘Abd al-Rahman ben ‘Abd Allah al-Gafiki en la batalla de Poitiers (732). Ubayd Allah nombró nuevo valí de al-Andalus a ‘Uqba ben al-Hayyay. Asimismo nombró su delegado en Tánger a Umar ben ‘Abd Allah al-Moradi

Ubayd Allah trató rápidamente de obtener más recursos. En el 734 ordenó una expedición contra la base bizantina de Sicilia que fracasó. En el 735 envió un ejército liderado por Habib ben Abi Ubayda al-Fihri a conquistar Sus, en el sur del actual Marruecos, incorporando dicha región al califato. Ese mismo año se envió una expedición marítima contra la Provenza, en el reino franco, logrando capturar Arlés, Aviñón y la desembocadura del río Ródano. Los musulmanes se mantuvieron allí hasta que en el año 738 fueron expulsados por una alianza de los francos de Carlos Martel y los lombardos de Liutprando.

En el 740 volvió a atacar Sicilia, de nuevo bajo el liderazgo de Habib ben Abi Ubayda al-Fihri, quien acompañado por su hijo ‘Abd al-Rahman, logró sitiar Siracusa. Pero no pudo afianzar la conquista de la isla pues tuvo que volver rápidamente al norte de África ante el comienzo de la rebelión bereber.

Fue el fundador de la mezquita de Zitouna (en la imagen), la más grande y antigua de la ciudad de Túnez.

La revuelta bereber (739-741)

Al igual que había ocurrido en Egipto, Ubayd comenzó a subir la presión fiscal en sus nuevos dominios, sobre todo contra las poblaciones bereberes. Contraviniendo las ordenanzas del califa ‘Umar II (718), Ubayd reinstauró varios impuestos extraordinarios contra los dhimmi (cristianos y judíos) y los bereberes, lo que provocó su oposición. Algo similar hicieron sus delegados en Tánger y el valí de al-Andalus, ‘Uqba. Por otro lado, queriendo atraerse a los nobles de Damasco, les enviaba costosos presentes: ovejas merinas y concubinas que conseguía robando y secuestrando respectivamente.

Esta actitud acabó con la paciencia de los jefes bereberes. La chispa de la rebelión ocurrió en Tánger. Ismail, hijo de Ubayd Allah, gobernaba la ciudad auxiliado por ‘Umar ben ‘Abd Allah al-Muradí, considerado administrador malvado e injusto por las fuentes árabes. Ismail pretendió imponer el quinto sobre los bereberes musulmanes y esto alentó la sublevación bereber. Además sabian que la mayoría de las tropas del valí se habían embarcado en una expedición contra Sicilia.

Los bereberes Ghomara, Miknasa y Bargwata, azuzados por predicadores jariyitas, formaron una coalición y pusieron al frente a Maysara al-Saqqa al-Mutagari, apodado al-Haqir, un aguador de Qairuán dde confesión jariyí sufí, al frente. Tánger cayó en manos de los bereberes (740), donde murió ‘Umar ben ‘Abd Allah y fue impuesto como gobernador un muladí de ascendencia europea (‘Abd Allah ben Judda). Allí mismo nombraron califa a Maysara. A continuación se dirigieron a Sus donde dieron muerte a Ismail, hijo de ‘Ubayd Allah. Pronto todo el Magreb se había sublevado.

El valí Ubayd Allah envió a Habib ben Abi Ubayda al-Fihri a combatir la rebelión, interrumpiendo su ataque a Sicilia. Mientras tanto envió una caballería bajo el mando de Jalid ben Abi Habib al-Fihri. El contingente, denominado la expedición de los nobles, entabló combate en los alrededores de Tánger. Maysara no pudo derrotar a Jalid ys e refugió en Tánger. Entonces los bereberes le reprochan su gestión, le deponen y asesinan. Acto seguido nombran nuevo jefe de la rebelión al jefe de los Zenata, Jalid ben Hamid al-Zenati. Bajo su mando, los bereberes derrotaron por completo al ejército árabe (la denominada expedición de los nobles) y falleció su general Jalid ben Abi Habib al-Fihri, en la llamada batalla de los Nobles, en las cercanías del valle de Shalaf, cerca de Tánger (octubre 740).

Habib ben Abi Ubayda llegó tarde y se tuvo que refugiar en Tlemcén mientras la rebelión se hacía cada vez más fuerte. El valí Ubayd Allah pidió entonces refuerzos al califa Hisham. El califa, disgustado con las noticias, ordenó deponer a Ubayd Allah, en febrero del 741, y nombró como nuevo valí a Kulthum ben Iyad al-Qaysi.quien acudió desde Siria con treinta mil jinetes: diez miel clientes omeyas y otros veiente mil árabes sirios y egipcios

Ubayd Allah fue llamada a la corte de Damasco y abandonó Ifriqiya en abril del 741.