‘Uqba ben al-Hayyay al-Salulí (عقبة بن الحجاج السلولي) [?-?], llamado Aucupa en las fuentes cristianas

Valí de Al-Ándalus (734-741)

Fue enviado por el gobernador de Ifriqiya, Ubayd Allah ben al-Habbab, en sustitución de ‘Abd al-Malik ben Qatan. Las crónicas musulmanas y cristianas hablan de su buen gobierno. Dice el Fath al-Andalus:

«El comportamiento de ‘Uqba con la gente fue inmejorable, fue justo en la recaudación del tributo y de otros impuestos, y se dedicó continuamente al yihad, conquistando muchas comarcas de Yilliqiya, como Pamplona y otras».

Por otro lado, la Crónica Mozárabe del 754 dice que Aucupa, que así le llama, hizo un censo del pueblo, cobró impuestos justamente, envió a Ifriqiya a los corruptos y fue justo y austero.

Parece que recuperó el dominio de Pamplona (734), que puede que cayera en manos francas tras la batalla de Poitiers. Realizó una exitosa campaña contra Asturias (735) que culminó en la batalla de Olalíes y obligó a Pelayo a evacuar Cangas de Onís.

Resistió los intentos de Pipino III, a partir del 737, de conquistar Narbona y realizó incursiones contra los francos. En la preparación de la última de ellas, cuando se encontraba en Zaragoza, se enteró de la rebelión bereber del norte de África. Rápidamente fue hacia el sur y cruzó el mar para combatir la rebelión. Pero ésta se extiende también durante el año 741 por al-Andalus.

Según algunas fuentes ‘Uqba falleció de enfermedad ese mismo año y nombró sucesor a ‘Abd al-Malik ben Qatan. Según otras, que en este caso parecen más fiables, fue depuesto por ‘Abd al-Malik.