• Necrópolis de Cotillo de Anievas, Anievas
  • Necrópolis de San Miguel de Aguayo
  • Iglesia y necrópolis de Arroyuelos. Es la iglesia rupestre más monumental de Cantabria.
  • Necrópolis de San Román de Moroso en Bostronizo, Arenas de Iguña
  • Necrópolis de Santa María de Muslera, Astillero
  • Ermita de Santa María, Cadalso. La iglesia está excavada en una roca arenisca al borde izquierdo de la misma carretera. Es la ermita más pequeña, con una sola nave y totalmente restaurada. Tiene ábside rectangular siendo, arco triunfal de medio punto y espadaña en un lateral. Talladas en la misma roca hay varias sepulturas medievales. En Cadalso también hay una torre medieval.
  • Necrópolis del Castillo de Camargo
  • Necrópolis de San Pedro de Escobedo, Camargo
  • Ermita de Cambarco
  • Necrópolis de Camesa-Rebolledo
  • Ermita de San Miguel, Campoo de Ebro. La iglesia rupestre está situada inmediatamente detrás de una iglesia posterior, abierta en un montículo de roca, con una sola puerta. Es pequeña, consistiendo en una simple capilla de una sola nave y ábside de planta de herradura. Un banquillo tallado en la roca la recorre en todo su perímetro. En el centro de la nave hubo una gran pilastra prismática. El ábside está un poco más alto que la nave, por lo que hay un escalón que salva la diferencia de altura. Los vecinos más ancianos del lugar recuerdan como se llegó a utilizar esta iglesia altomedieval de escuela y casa del concejo. Su planta consta de una sola nave de forma rectangular alargada. En su techo conserva un saliente rectangular, posible resto de un gran pilar central, similar al de la cercana iglesia rupestre de Arroyuelos. También pudo señalar un espacio trasero de la iglesia, como en el caso de San Martín de Villaren (Palencia). Su ábside es de planta cuadrangular, con sus ángulos redondeados, cubriéndose con una imperfecta bóveda de horno. El acceso se realiza a través de un arco ligeramente ultrasemicircular que arranca casi del suelo. La iglesia se caracteriza por poseer un banco corrido, labrado a lo largo del muro interno de la nave y las paredes del ábside, y del arco toral. La transición a la cabecera se realiza por medio de dos peldaños. Su entrada, ubicada al sur, está muy remodelada con una puerta a cuyos lados hay dos vanos. La ventana trasera y la puerta son obra de fábrica, mientras que el otro vano está labrado en la roca. El pavimento de la ermita es rocoso, pero en las proximidades de la entrada se completa con grandes lajas. Algunas de ellas se encuentran levantadas por desaprensivos en la búsqueda de “tesoros”. Los orígenes de esta ermita y del conjunto rupestre del Alto Ebro se hunden en la nebulosa complejidad de la Alta Edad Media. La tesis actualmente hegemónica en la historiografía regional ubica cronológicamente estas manifestaciones artísticas en el período de repoblación (siglos VIII-X); pero no hay que descartar otras teorías que lo relacionan con la época visigoda. Actualmente debemos ser conscientes de que no nos hallamos ante obras originales, sino que todas ellas han conocido transformaciones posteriores.
  • Necrópolis de Santa María de Entrepuerta, Rebollar de Ebro. Junto a la ermita de Santa María, hay una necrópolis rupestre y habitáculo excavado en la base de la peña.
  • Necrópolis de San Andrés de Rasines
  • Necrópolis de Las Covachas en Quintanilla Rucandio
  • Necrópolis de La Ribera-San Cristóbal de Vargas, Puente Viesgo.
  • Necrópolis de la Peña de San Pantaleón, Puente del Valle. Aparte de numerosas tumbas rupestres, existen otros cubículos excavados en la base de la roca.
  • Necrópolis de San Pantaleón en Quintanilla de An, Valle de Valderredible.
  • Necrópolis de Santa María del Valle en Navedo
  • Necrópolis y santuario de Montesclaros
  • Necrópolis de Orejo en Marina de Cudeyo
  • Necrópolis de Entrambasaguas
  • Necrópolis de San Pedro, Castro Urdiales
  • Necrópolis, Castrillo de Valdelomar. Cerca de Santa María de Valverde, en donde en las proximidades de la iglesia románica, aparecen numerosas tumbas excavadas, siendo abundantes las de niños de muy poca edad.
  • Necrópolis de Santiago de Soto-Orzales, Campoo de Yuso
  • Necrópolis de San Vicente de Argüeso, Campoo de Suso
  • Necrópolis de San Justo  y San Pastor de Suano, Campoo de Enmedio
  • Necrópolis de Santa María de Retortillo, Campoo de Enmedio
  • Necrópolis de Santa Olalla de Celada Marlantes, Campoo de Enmedio.
  • Sepulturas de la ermita de la Velilla, Rocamundo.
  • Necrópolis de Medianedo y Sepulturas de La Cotorra y Renedo en Las Rozas de Valdearroyo
  • Necrópolis de San Fructuoso de Lamiña, Ruente.
  • Necrópolis de la Peña del Castrejón en San Martín de Valdeomar
  • Necrópolis del cerro de San Martín en San Vicente de Toranzo
  • Necrópolis de la colegiata de Santillana del Mar.
  • Eremitorios de Cueva Santa y Ermita de San Pedro en Santo Toribio de Liébana
  • Necrópolis de Santa María del Puerto, Santoña.
  • Necrópolis de Cagigal del Rey  y de Mies de Santiago en Saro
  • Necrópolis de Villar de Soba, Soba
  • Necrópolis de Toñanes
  • Necrópolis de La Ayuela, Udías
  • Necrópolis de Santa María de las Henestrosas, Valdeolea.
  • Necrópolis de Arcera en Valdeprado del Río
  • Ermita y necrópolis de Santa María del Hito de Valverde, Valle de Valderredible. Llama la atención una gran espadaña sobre el peñasco en que se haya excavada, aunque ya de época posterior. Ligeramente apartada de la carretera, hay que subir a pie escasos metros por un camino enlosado. La ermita, como el resto de las rupestres es de los siglos VIII – X, pero la espadaña, como decíamos, es posterior, del siglo XII. En el interior, de 18×10 metros, continúan celebrándose misas. En el exterior, hay un cementerio altomedieval.
  • Ermita rupestre de El Tobazo en Villaescusa de Ebro. En Villaescusa de Ebro, en el sitio conocido por El Tobazo, hay tres habitáculos rupestres, siendo seguramente uno de ellos una capilla de planta cuadrada.
  • Necrópolis de San Pedro de Escobedo, Villafufre
  • Necrópolis de la iglesia de San Juan Bautista en Villanueva de la Nia