La actual localidad de Santoña (Cantabria) ha sido siempre uno de los puertos de referencia de Castilla. Quizás por eso su primer nombre fue simplemente Puerto.

Primeras menciones

Obviando noticias más antigua y difíciles de corroborar, pero que exponemos más abajo, en este lugar existía ya en el año 836 un monasterio, citado en un documento procedente de Oña y en el cual uno de los testigos firma como Ego Zeziuus abbas de Port et presbiter testis.1 Este monasterio sería seguramente la abadía de Santa María del Puerto cuya historia está íntimamente ligada a la de la villa de Santoña, la cual se desarrolló y creció bajo el amparo del monasterio.

El primer documento del cartulario de Santa María del Puerto es algo posterior, del 13 de diciembre del año 863, y trata de la devolución de unos bienes incautados por orden de Nepociano en el 842. El documento lo firman el obispo Antonio y el abad Flavio.2

Durante la rebelión de Nepociano un noble de la zona llamado Rebelio le apoyó y consiguió de él que se le concediera la propiedad de San Juan del Castillo, una dependencia de Santa María del Puerto, que previamente había sido donado por su tía Galla a dicho monasterio.

Por lo tanto podemos concluir que el monasterio benedictino de Santa María del Puerto ya existía a comienzos del siglo IX sin que se pueda saber con exactitud la fecha de su fundación.

Santa María del Puerto en el siglo X

Procedente de Cartulario de Valpuesta y datado el 23 de mayo del 919 conocemos un pleito entre Santa María del Puerto y Santa María de Valpuesta celebrado en localidad alavesa de Espejo acerca de una donación realizada por el presbítero Fenesterio. Refleja una disputa por el poder en la zona entre sendos monasterios que, en esta ocasión se saldó a favor de Valpuesta.

El abad santoñés era Montano y el documento refleja que el rey era Ordoño II y que Munio Vela era conde en Álava.3

El siguiente documento del cartulario de Santa María del Puerto es del 27 de marzo de 927. Nos ha transmitido un pleito sobre la villa de Carriazo presidido por Nuño Fernández, conde de Burgos y Castilla, en el cual el monasterio recuperó el dominio de dicha villa.4

En esta ocasión aparece el documento datado por el rey Alfonso Froilaz, quien gobernaba la zona de Asturias en abierta rebeldía contra el rey Alfonso IV de León.

¿Abandono de Santa María del Puerto?

Existe un gran vacío documental durante el resto del período de dominio condal castellano. Los siguientes documentos totalmente fidedignos procedentes del cartulario del monasterio son ya de la década de los años cuarenta del siglo XI.

¿Qué ocurrió en este periodo? Sin posibilidad de saberlo a ciencia cierta, es posible que el monasterio fuera abandonado por razones que desconocemos.

El fundamento de esta suposición se encuentra en un documento del año 1047 en el cual se dice literalmente que Santa María del Puerto estaba desierta hasta que llegó a ella, desde oriente, el abad Paterno.

Existe una tradición recogida por Madoz acerca de su destrucción por una invasión vikinga en el 968:

De dicho modo, y habiendo sido después abades Manolo y Montano, se hallaba la igl. de Santoña, hasta que esta c[iudad] populosa quedó asolada por los normandos que en el año 968 la invadieron y saquearon, dando muerte a sus moradores que pelearon con denuedo, siguiendo así por las demas marinas de Cantabria, Asturias y Galicia, hasta que el año 976 fueron acometidos en Rivadeo, quemadas sus naves y muerto su capitán Gunderedo con toda su gente. 5

Sin embargo en el 1011 el lugar es citado (portum Sancte Marie) en un documento de Oña como uno de los límites hasta donde podían pastar los rebaños de dicho monasterio.6

Esta claro que citar el lugar no significa que estuviera habitado, así que no descalifica esa posibilidad de que hubiera sufrido un ataque militar y que hubiera sido abandonado. De todas formas, solo se pueden hacer suposiciones y no asegurar nada.

Santoña bajo dominio de Pamplona: El fuero de Santoña

Tras el asesinato del conde García Sánchez, Sancho III de Pamplona se anexiona el condado de Castilla y, a su muerte (1035), el condado es dividido en dos, quedando Santoña como parte de los dominios del reino pamplonés.

La primera referencia de esta época procede de dos vías distintas: un documento del cartulario del monasterio y otro de Santa María de Nájera. La distinta datación de la misma ha provocado una controversia ya que la una esta datada el 25 de marzo de 1042 y otra el 25 de marzo de 1047. Nos inclinamos aquí por la fecha de 1047 siguiendo las explicaciones de Martínez Diez.

Este documento es también llamado Fuero de Santoña. Más que un fuero es una noticia redactada algún tiempo después y que refiere una serie de franquicias que el monasterio recibió del rey navarro García III de Pamplona.7

La narración comienza relatando como el abad Paterno, procedente de oriente (seguramente de algún lugar del Aragón o la actual Cataluña) restaura el monasterio que se encontraba abandonado. Pero cuando trata de reclamar las antiguas posesiones del cenobio, se encuentra con la oposición de los notables de la zona y expulsan a Paterno del monasterio.

El monje acude a solicitar la protección del rey García y éste le confirma al frente del monasterio y ordena que proceda a la recuperación del patrimonio monástico.

Además el rey ordena que nadie introduzca sus ganados en los términos y dehesas del monasterio contra la voluntad del abad bajo pena de muerte. Por otro lado le otorga el privilegio de que nadie dentro de los dominios del monasterio responda de sus delitos si no es ante el tribunal del abad, aunque con algunas garantías.

Se presume que el abad Paterno pudo ser el introductor de la reforma cluniacense en este cenobio, algo que también en otros monasterios del entorno en esa misma época.

Este privilegio será confirmado y ampliado posteriormente por los reyes Alfonso VII, Fernando IV, Alfonso XI, Enrique II, Juan I, Enrique III, Juan II, Enrique IV, los Reyes Católicos, Juana la Loca, Felipe II de España, Felipe III y Felipe IV.

La labor de Paterno fue fecunda pues el mismo 25 de marzo de 1047 un documento de la abadía nos informa de que liberó de unos infanzones usurpadores a los monasterios de Santa Cruz, Santa Gadea y San Andrés en Escalante.

Incorporación a Nájera

En el año 1052 el monasterio de Santa María del Puerto fue anexado al de Santa María de Nájera por orden real de García III.

Sin embargo, esta asociación no fue duradera pues poco tiempo después el territorio de la Transmiera dejará de pertenecer al reino de Pamplona y será recuperado por Castilla, en algún momento posterior a la batalla de Atapuerca (1054) y anterior a la llamada guerra de los Tres Sanchos (1067).

Santa María del Puerto hasta fines del siglo XI

Tras la reincorporación al reino de leonés y luego castellano, Santa María del Puerto se desliga de Nájera y vuelve a conseguir independencia jurisdiccional.

El primer abad conocido de este período es Mamés, con documentos entre los años 1064 y 1074. Logró añadir a sus dominios el monasterio de San Martín de Laredo (1068) y propiedades en las villas de Rasines y Carasa (1073).

Su sucesor fue el abad Martín, cuyo gobierno duró al menos cuarenta y cinco años, siendo su primera mención del 1075, y que seguirá agrandando sus propiedades con otros monasterios como San Martín de Cariazo (1075), San Juan y San Jorge de Colindres (1083) y San Pedro de Noja (1084); y propiedades en Rasines, Cicero, Solórzano, Ajo, Anero, Argoños, Liendo, Cerviago, Sojo, Lomba, etc.

Orígenes míticos de Santa María del Puerto según Argáiz

Argáiz aporta numerosas referencias legendarias sobre los orígenes de Santoña aunque muchas de ellas no pueden ser corroboradas. Dice que en el 301 San Ananías y varios compañeros fueron arrojados al mar desde el Puerto Julio Brigense, según él el nombre romano de Santoña. Por esa razón hay una Peña Santa, y por eso el nombre de Puerto de Santoña, una corrupción de Santo Ananías.

Dice también que Puerto era una sede episcopal, siendo el primer obispo Arcadio, nombrado por el propio apóstol Santiago en el año 37. No se conocen más nombres hasta el obispo Estevad, quien en el 523 levantaría el monasterio de Santa María del Puerto y se convertiría en su primer abad. Estevad fue sucedido por Lupo, Abando, Victoriano (c. 586).

Llegando al 811 hace al obispo Quintila o Suintila (que aparece en un documento del 811), obispo de Julióbriga y fundador de numerosos monasterios por toda la Transmiera.

Restos altomedievales de Santa María del Puerto

De la primitiva construcción de Santa María del Puerto quedan hoy en día escasos restos. Algunas tumbas altomedievales de la necrópolis que debía estar cercana al monasterio y algunos de cuyos sarcófagos está hoy en día en el exterior de la iglesia.

Madoz, en la descripción antes citada, dice que la iglesia de Santa María del Puerto debía de albergar:

[…] los restos mortales de los primeros duques de Cantabria, aunque de sus sepulcros no se advierten vestigios. […]

Por otro lado, en el interior, en la parte inferior del machón izquierdo que da paso al crucero de la iglesia se conserva una lápida que indica el lugar donde fue sepultado el obispo Antonio.

La lápida del obispo Antonio

Se trata de una lápida de piedra de forma rectangular (91 x 50 cm) con una inscripción incisa en 6 líneas. La inscripción, en letra gótica minúscula, es una renovatio del siglo XV copia de una inscripción anterior fechada probablemente en el siglo IX. Está enmarcada a ambos lados por dos motivos decorativos decorativos de arquería gótica.

Lápida del obispo Antonio
Lápida del obispo Antonio

Aquiy yase el ob(is)po don An/tonyo, hermano de los rey(e)s / godos cuya anyma Dios a/ya el qual redifico e acabo es/ta ygl(es)ia e gano gr[ades] yn/dulge(n)cias par ella desi(d) P(ate)r N(oste)r

Aquí yace el obispo don Antonio, hermano de los reyes godos cuya alma Dios ampare, el cual reedificó y acabó esta iglesia y ganó grandes indulgencias para ella. Rezad un padre nuestro.

Existen muchas dudas sobre quien pudiera ser este obispo Antonio. Lo cierto es que el documento ya citado del año 863 aparece un obispo Antonio (“In iudicio Antoni episcopi”) pero sin especificar su sede. ¿Pudo ser de Valpuesta como asegura Martínez Díez? o ¿un obispo sin sede venido de al-Andalus y refugiado aquí?.

Bibliografía


  1. García Guinea, M.A.: Colección diplomática de San Salvador de Oña, ed. J. del Álamo, Madrid, 1950, t. I, pp. 3 y ss. El documento trata de la fundación de San Andrés de Asia, en el valle de Soba, por el presbítero Cardellius.
  2. Abad Barrasus, Juan: El monasterio de Santa María de Puerto (Santoña) 863-1210, Institución Cultural de Cantabria, Centro de Estudios Montañeses, Diputación Regional de Cantabria, Santander, 1985, pág. 24.
  3. Ruiz Asencio, J.M.; Ruiz Albi, I.; Herrero Jiménez, M.: Los becerros gótico y galicano de Valpuesta, Fundación Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, 2010, vol. I, pp. 213-215, doc. 3.
  4. Abad Barrasus, Juan: El monasterio de Santa María de Puerto (Santoña) 863-1210, Institución Cultural de Cantabria, Centro de Estudios Montañeses, Diputación Regional de Cantabria, Santander, 1985, pág. 31.
  5. Aparicio Ruiz, Jesús: Santoña en el diccionario de Pascual Madoz, Monte Buciero, ISSN 1138-9680, Nº. 10, 2004, págs. 57-85.
  6. García Guinea, M.A.: Colección diplomática de San Salvador de Oña, ed. J. del Álamo, Madrid, 1950, t. I, pp. 36.
  7. Martínez Diez, G.: Fueros locales en el territorio de la provincia de Santander, Anuario de historia del derecho español, ISSN 0304-4319, Nº 46, 1976, págs. 539-540..