Alfonso Froilaz [ – ], el Jorobado.

Rey de León (925-926) y rey de Asturias (926-932).

Alfonso Froilaz era hijo del rey Fruela II y de Nunilo Jimena. Al morir éste da comienzo una guerra por la sucesión al trono entre los hijos de Fruela II: Alfonso, Ramiro y Ordoño; y los hijos de Ordoño II: Alfonso, Sancho y Ramiro. En un principio, los partidarios de Alfonso Froilaz le proclaman rey en León. Pero los partidarios de Alfonso Ordóñez, ayudado por los nobles gallegos y su suegro el rey de Pamplona Sancho I Garcés, hacen huir hacia Asturias a Alfonso Froilaz y proclaman rey a Alfonso IV el 12 de febrero del 926.

Alfonso Froilaz mantuvo en sus territorios de Asturias poderes regios y nunca dejó de aspirar al trono leonés. Existe un documento fechado el 20 de marzo del 927 en el que confirma donaciones realizadas en la actual zona de Liébana. Cuando Alfonso IV abdicó del trono y nombró sucesor a su hermano Ramiro II, Alfonso Froilaz y sus hermanos volvieron a enfrentarse al nuevo rey. Pero fueron vencidos y hechos prisioneros en el 932. Tras ser conducidos a León fueron cegados y llevados definitivamente al monasterio de San Julián y Santa Basilisa de Ruiforco, donde acabaron sus días.

Alfonso Froilaz fue sepultado en Ruiforco. Posteriormente el rey Alfonso V ordenó el traslado de sus restos a la basílica de San Isidoro de León.