Eylo [s. IX], también escrito como Eilón, Eylonem y Gilonem

Caudillo alavés, autotitulado conde de Álava, rebelado contra Alfonso III (c. 870).

Primer caudillo/conde alavés de nombre conocido.

 

Durante el reinado de Alfonso III, y según la Crónica Albeldense, hubo dos sublevaciones en Álava: «la fiereza de los vascones la aplastó y la humilló por dos veces con su ejército.»1 Una de estas sublevaciones, posiblemente la primera, fue protagonizada por Eylo, quien se llamaba a sí mismo conde de Álava, y parece que se resolvió sin apenas combatir.

De este modo lo narra la Crónica de Sampiro: «Llegó un mensajero desde Álava, anunciando que sus corazones se habían inflado contra el rey; oído lo cual el monarca dispuso marchar hacia allí. Impulsados por el pavor que les produjo su llegada, rápidamente reconocieron sus obligaciones y suplicantes bajaron ante él sus cabezas y le prometieron que permanecerían fieles a su reino y a su autoridad, y que harían lo que les fuese ordenado. De este modo se sometió a su poder a una Álava tendida ante sí, y a Eylo, que se presentaba como su conde, se lo trajo para Oviedo cargado de hierros.»2

¿Cuándo y por qué se sublevó Eylo?

Desconocemos por completo la fecha exacta de esta rebelión. Pérez de Úrbel la ubica en el 8663, en el mismo año de la coronación de Alfonso III y su posterior destronamiento. Martínez Díez4 no acepta ni el 866 ni el 867 pues Álava sufrió dos ataques del emir Muhammad I, y según él no parece que sea el momento propicio para rebelarse contra el rey de Oviedo.

En nuestra opinión, como no conocemos las razones de la sublevación, tampoco podemos eliminar la posibilidad de que fuera el 866 o el 867. Bien puede ser que, aprovechando los conflictos en torno al trono asturiano, el emir de Córdoba pudiera haber tratado de forjar una alianza con los alaveses igual que los Banu Qasí habían hecho con los pamploneses, para asegurarse acceso por el valle del Ebro y amenazar aún más el reino de Asturias y que esas aceifas antes mencionadas fueran apoyadas por el rebelde alavés. Sólo tenemos un límite temporal en el 873 pues la Crónica Albeldense ya da a entender que en ese año, relatando la toma de Atienza, ya había pasado bastante tiempo desde la rebelión alavesa.5

 

Consecuencias de la rebelión de Eylo

No existe ninguna otra mención ni a la rebelión ni a su protagonista. Por lo tanto no podemos conocer las causas de la revuelta ni el origen de Eylo. Sólo conocemos dos consecuencias:

  • La primera es que Eylo fue hecho prisionero y llevado a Oviedo.
  • La segunda, es que, a partir de ese momento, Rodrigo, el primer conde de Castilla, gobierna también los territorios del condado de Álava. Seguramente como recompensa por haber participado junto a las tropas reales en la pacificación de la revuelta.

Tampoco aparece ninguna mención a la segunda revuelta aunque debió de producirse antes del año 881, cuando se acaba de redactar esta parte de la Crónica Albeldense. Probablemente ocurrió tras la muerte del conde Rodrigo y antes del nombramiento de su propio conde. Tras la muerte de Rodrigo, su hijo Diego Rodríguez será conde de Castilla. En Álava le sucede Vela Jiménez, quien aparece como conde de Álava defendiendo Cellorigo en las campañas musulmanas de los años 882 y 883.

Es posible que esta rebelión de Eylo sea el origen de las distintas leyendas relacionadas con el origen del señorío y condado de Vizcaya que se encuentran escritas a partir del siglo XIV

 


1. Gil Fernández, J. , Moralejo, J.J, y Ruiz de la Peña, J: Crónicas Asturianas. Universidad de Oviedo, Oviedo, 1985. En la Crónica Albeldense, XV, 12.

2. Pérez de Úrbel, J: Crónica de Sampiro, pp. 276-277.

3. Pérez de Úrbel, J: El condado de Castilla, Ed. Siglo Ilustrado, Madrid, 1969. Vol. I, pág. 180

4. Martínez Díez, G.: El condado de Castilla (711-1038). La historia frente a la leyenda. Ed. Marcial Pons. Valladolid, 2005. Vol. I, pág.220.

5. Op. cit, Crónica Albeldense, XV, 12.