[¿? – Valencia, mayo 1017/1018] En árabe مبارك_الصقلبي

Rey de la taifa de Valencia (1010 – 1017/1018)

Esclavo eunuco (abid), liberto de Mufarriy al-Amirí, que era jefe de la policía de az-Zahira en época de ‘Abd al-Malik ben Abi Amir. Junto a otro esclavo eunuco, Muzaffar, eran los encargados de las acequias de Valencia pero por algún motivo desconocido fueron apartados de dicha tarea.

Siendo visir de Valencia ‘Abd al-Rahmán ben Yasar, en el año 401H (21 marzo 1010 a 9 de agosto 1011], Mubarak y Muzaffar se personaron ante él y consiguieron un documento por el cual volvían a ejercer su servicios de acequieros. 

En torno al año 1010, con el ascenso al califato de Muhammad II,  Valencia cayó en manos de Muyahid al-Amirí, un esclavo amirí. Pero fue desbancado al poco por Mubarak y Muzaffar. Según cuenta Ibn Idari: 

«Enseguida demostraron habilidad administrativa estos dos zafios esclavos Mubarak y Muzaffar, en el periodo de su emirato, que [compartieron] gobernando juntos con sincera amistad entre ambos a lo largo de sus vidas, con lo que fueron en sus sentimientos hermanos uterinos y apasionados amantes, que se aposentaron a la sazón conjuntamente, en razón de su poder, en el alcázar del emirato, viviendo juntos, reuniéndose la mayoría de las veces a la misma mesa, sin diferenciarse el uno del otro en el boato que utilizaban en ropas, alhajas, tapices, monturas y enseres. No se singularizaban sino en lo relativo al harén solamente, aunque las mujeres de sus harenes se alojaban mezcladas en las estancias del alcázar, siendo iguales en todo lo demás.»

Parece que dentro de la pareja gobernante, Mubarak tenía cierta preeminencia por su energía y astucia. Los cronistas árabes no alaban en demasía el gobierno de los esclavos, mencionando siempre la cantidad de dinero que recaudaban y el dispendio que hacía de dicha cantidad de impuestos. Según Ibn Idari, ejercieron un gobierno exigente en cuanto impuestos, siendo al principio de 120.000 dinares al mes (70.000 de Valencia y 50.000 de Játiva), con lo que empobrecieron a la población.

Gracias a estas riquezas, Mubarak y Muzaffar se rodearon de un ejército de caballeros: esclavos libertos (mawali), esclavones, francos (franyu, catalanes) y vascos (baskunas). Y también lograron un período de esplendor comercial para la ciudad de Valencia: renovaron sus murallas, hicieron que los zocos estuvieran bien surtidos y acogieron a multitud de personas que huían de Córdoba, especialmente a antiguos clientes amiríes, que se establecieron en la ciudad y formaron una próspera comunidad. También fueron mecenas de artistas y eruditos. Por esas fechas se encontraba allí  el famoso poeta Ibn Darray al Qastalli, quien dedicó a Mubarak algún poema. También literatos como at-Takurunni, Ibn Muhlab e Ibn Talut.

Mubarak mantuvo buenas relaciones con el rey taifa de Tortosa, Labib, antiguo esclavo amirí como él. Fue su aliado en la lucha contra el rey Mundir al-Tuyibí de Zaragoza quien despojó a Labib brevemente del poder en Tortosa, en 407H (1016/1017). Mubarak le ayudó con un ejército compuesto por 500 jinetes. 

 

La muerte de Mubarak

Se desconoce cuando murió Muzaffar. La Crónica Anónima de los Reyes de Taifas si establece que Muzaffar falleció antes que Mubarak pero no indica cuándo. En ocasiones se dice que Muzafafr huyó tras la muerte de Mubarak y en otars que fue asesinado. La Crónica Anónima de los Reyes de Taifas sí que fija la muerte de Mubarak en el mes de du l-hiyya de 408H o 409H (mayo de 1017 o mayo de 1018).

¿Cómo ocurrió la muerte de Mubarak? Según al-Bayan al-Mugrib

«La causa de la muerte de Mubarak –uno de los dos– fue que salió cabalgando un día del alcázar de Valencia, apeteciendo ir a pasear fuera de la ciudad, en un caballo leonado y gordo, mortal para los cabalgadores, mientras los valencianos le imploraban que fuese indulgente con ellos en relación con el tributo (mal) que les había impuesto. Entonces les dijo: “¡Dios mío! Si no quisiera gastarlo en lo que es de utilidad general para los musulmanes, que no se demore un instante mi castigo”. Luego cabalgó después de eso; mas, cuando llegó al puente –que era de madera– salióse la pata del caballo y lo tiró hacia atrás, dándose contra un madero saliente del puente que le quebró la cara y cayó de bruces, al tiempo que el caballo caía sobre él, rompiéndole los huesos y reventándole el vientre, por lo que murió al momento. Y así estuvo a salvo de su odio la gente de la ciudad y Dios los libró de su poder. Aquel mismo día se sublevaron y saquearon su alcázar.»

Los valencianos llamaron entonces a Labib, rey de la taifa de Tortosa, para que los gobernara.

 

Primeras acuñaciones de moneda de la taifa de Valencia

Las primeras acuñaciones que se conocen en la taifa de Valencia corresponden a los dos eslavos Mubarak y Muzaffar. Estos dos antiguos libertos acuñaron moneda reconociendo siempre al califa hammudí Alí Ibn Hammud, del que eran representantes locales.

Todas las monedas conocidas acuñadas en el periodo correspondiente al gobierno de Mubarak y Muzaffar son dirhemes con un peso que oscila entre los 2,76 y los 3 gramos y con un alto contenido en plata. No obstante, el número de monedas de este primer momento es muy escaso. Existen solo dos tipos conocidos de monedas, que nos dan una primera fecha de acuñación en el año 407 de la Hégira.

Moneda Mubarak y Muzaffar acuñada en Valencia año 407H

Moneda Mubarak y Muzaffar acuñada en Valencia año 407H

Orlas moneda Mubarak y Muzzafar de Valencia año 407H

Orlas moneda Mubarak y Muzzafar de Valencia año 407H

Extraído de De la legitimidad, las sucesiones y su reflejo en las acuñaciones andalusíes, de  David Francés Vañó, pp. 379-380

Bibliografía

  • Crónica anónima de los reyes de taifas, Trad. Felipe Maíllo Salgado, Ed. Akal, Madrid, 1991.
  • Ibn Idari, Al Bayan al-Mugrib, trad. Felipe Maíllo Salgado en La caída del Califato de Córdoba y los Reyes de taifas, Universidad de Salamanca, Salamanca, 1993