Alí ben Hammud ben Maymun ben Hammud ben Alí, llamado an-Nasir li-Din Allah (el defensor de la religión de Allah) (en árabe الناصر علي بن حمود)

[?,c. 964 – Córdoba, 22 de marzo de 1018].

Sexto califa de Córdoba (1 de julio 1016- 22 de marzo 1018) y primero de la dinastía hammudí.

Alí ben Hammud pertenecía a la familia de origen bereber de los Banu Hammud. Había apoyado al califa Sulayman en su segundo califato y, en agradecimiento, fue nombrado gobernador de Ceuta (1013). Pero al poco tiempo comenzó a tramar una conspiración y en el año 404 de la hégira (13 de julio 1013 – 1 de julio 1014) asesinó al cadí Muhammad ben Isà y al alfaquí Ibn Yarbu, los hombres más importantes de Ceuta y que presuntamente espiaban para el califa Sulaymán.

Con el pretexto de auxiliar a Hisham II, quien supuestamente lo había nombrado su heredero y le había enviado una carta en la que pedía su auxilio1, desembarcó en Málaga (1015) donde se le adhirieron tropas del eslavo Jayrán, los ziríes Zawi ben Zirí y Habbus ben Maksan ben Ziri y tropas sinhayíes. Juntos combatieron al califa Sulayman.

Tras una batalla a diez leguas de Córdoba, logró entrar en la ciudad y fue proclamado califa (1 de julio de 1016). Allí certificó la muerte de Hisham II y mandó ajusticiar a Sulayman, a su hermano y a su padre. Restableció la justicia en la ciudad y trató de forma igualitaria a los distintos pueblos del califato salvo a los bereberes.

Durante su gobierno represalió duramente a los bereberes que habían apoyado a Sulayman. Como muestra de esta crueldad así relata al-Bayan al-Mugrib2: «Le cortó el cuello a un bereber porque llevaba un racimo de uvas. Dijo que lo había cogido, como lo cogía la gente [al pasar]; entonces mandó matarlo y se paseó con su cabeza por toda la ciudad.»

En el año 1017 se levantó en Levante ‘Abd al-Rahman al-Murtada apoyado por el eslavo Jayrán. Al percibir que el pretendiente tenía apoyos en Córdoba, el califa cambió su política: comenzó a elevar impuestos, los despojó de sus armas, impidió a los jueces ser equitativos y se comenzó a apoyar en los bereberes. Esto se tradujo en la pérdida de apoyos entre las familias árabes de Córdoba y los eslavos.

Asesinato de Alí ben Hammud (1018)

Cuando se preparaba para ir a combatir a al-Murtada, Alí ben Hammud fue asesinado por tres jóvenes esclavos el 22 de marzo de 1018 en el baño de su alcázar. Su familia acudió a su hermano al-Qasim, gobernador de Sevilla, quien rápidamente llegó a Córdoba y se proclamó califa. Recogió el cadáver de su hermano y lo envió a sepultar a Ceuta. Dos de los tres esclavos asesinos fueron encontrados y acabaron crucificados sobre el puente de Córdoba.

Cuentan las crónicas hispanomusulmanas que Alí era capaz de enviar el mal de ojo ya que «Apenas abría sus ojos sobre algo que encontraba hermoso que se precipitaba el daño sobre ello. Le ocurrieron en eso casualidades extrañas. Se cuenta que le dijo a la más apreciada de sus mujeres “Oculta tus gracias de mí lo que puedas, pues ciertamente estoy preocupado por ti a causa de mi mal de ojo, y yo quiero gozar largamente de ti”».3

 


1. Ibn Idari: Al-Bayan al-Mugrib, traducción de Felipe Maíllo Salgado. Pág.108. En la misma obra se apunta que Hisham estaba obsesionado con que alguien que se iba a levantar en Ceuta dominaría al-Andalus y su nombre empezará por la letra ‘ayn. Cuando se enteró del ascenso de Alí le escribió una carta nombrándole heredero por la excelsitud de su casa y su renombre.

2. Op. cit. pág.109

3. Op. cit. págs.110-111